El camino hasta decir adiós

Vista del hemiciclo del Parlamento Europeo en Bruselas.
Vista del hemiciclo del Parlamento Europeo en Bruselas.
  • El triunfo del 'Brexit' llevará a la separación de Reino Unido para julio de 2018 después del voto por mayoría cualificada del Consejo

Nadie estaba preparado para que Grecia saliera del euro y prácticamente ningún dirigente comunitario sabe cómo discurrirá el camino que Reino Unido debe emprender en solitario frente al resto de los 27 Estados, una vez se conoce que sus ciudadanos han votado a favor de abandonar la Unión Europea. No será tan fácil como derogar los miles de acuerdos que ambas partes mantienen en vigor desde hace 40 años, ni tan rápido como los británicos partidarios del 'Brexit' creen, ni tan sostenible para que no afecte a la economía de la UE.

¿Cuándo se activará el 'Brexit'?

Una vez se ha confirmado que una mayoría de ciudadanos optan por que su país salga de la UE, el primer ministro deberá notificar a Bruselas el desenlace de la consulta para iniciar el procedimiento de separación. Su intención es comunicarlo de inmediato al Consejo. A partir de ahí se activa un tedioso calendario burocrático.

¿Cuánto pueden durar las negociaciones?

El artículo 50 del Tratado de la UE establece un plazo de dos años para fijar los términos en los que se materializaría la independencia total. Es decir, en julio de 2018 debería completarse el proceso. Sin embargo, la normativa comunitaria permite ampliar los plazos si así lo decide el Consejo por unanimidad.

¿La prórroga puede ser indefinida mientras duren los contactos?

Podría ser. Algunos expertos en política internacional apuntan que Reino Unido podría tardar hasta una década en desvincularse por completo. Los burócratas tendrán que realizar un enorme esfuerzo para adaptar una normativa comunitaria para esta posible nueva realidad que ha dejado por el camino casi 100.000 actos jurídicos, de los que 19.292 son directivas y reglamentos que afectan al día a día de los ciudadanos, y otros 2.755 son acuerdos internacionales de calado en comercio, intercambios, seguridad...

¿Quiénes estarán a ambos lados de la mesa?

Lo único claro es que las autoridades de Reino Unido no podrán participar en las negociaciones, ni en las deliberaciones, ni en las decisiones que tome el Consejo Europeo en torno al asunto.

¿Qué ocurrirá durante todo este periodo intermedio?

En principio, las Islas se mantendrán como miembro de la UE y se les seguirá aplicando la normativa comunitaria, sobre todo en lo relativo a la libre circulación de personas, mercancías y activos financieros. Ni los británicos verán reforzada su independencia de forma rápida ni los europeos notarán el nuevo estatus de una de las potencias del club.

¿Qué términos se negociarán?

Aunque oficialmente sólo es necesario un pacto para la desconexión política, todos los expertos hablan de la necesidad de desarrollar otro acuerdo paralelo de carácter comercial, que fije cómo se desarrollarán las relaciones UE-Reino Unido una vez que la salida sea efectiva. Existen ejemplos como el acuerdo CETA con Canadá, que comenzó a negociarse en 2009 y concluyó en 2014, pero cuyo resultado final aún está pendiente de ratificación. En cualquier caso, Reino Unido dejará de ser miembro de la UE de forma automática y pasará a operar bajo las normas de la Organización Mundial de Comercio (OMC). El resultado: Un 90% de sus exportaciones estarán sujetas a aranceles.

¿Qué organismos aplicarán la desconexión?

Alcanzado un acuerdo final, deberá ser votado en el Consejo por mayoría cualificada-no valdrá con que haya más votos a favor que en contra-. Además, el Parlamento Europeo tendría poder de veto, dado que se precisa su visto bueno previo a la decisión de los presidentes de gobierno de los Estados miembros.

¿Podría volver a ingresar Reino Unido al club comunitario?

No. La normativa comunitaria establece literalmente que el Estado que se retire lo haga de forma definitiva, sin vuelta atrás.