Las heroínas del callejero malagueño

Alumnos del IES Cartima con la profesora Rosa Liarte. / F. Torres

Alumnos del IES Cartima elaboran un informe sobre la desigualdad de género en el nombre de las calles y obtienen un compromiso de cambio

Fernando Torres
FERNANDO TORRES

Todo empezó «casi sin querer». Rosa Liarte, profesora de Igualdad y Cambio social en el instituto de educación secundaria Cartima, relata cómo un simple trabajo de clase se ha convertido en un movimiento secundado por varios centros y que ha obtenido el compromiso político de varios ayuntamientos. «Hicimos un trabajo sobre mujeres relevantes en la Historia, y se nos ocurrió comprobar cuántas de ellas tenían una calle en el pueblo». Ni María Zambrano ni Marie Curie tienen su letrero. «Comenzamos a investigar y nos dimos cuenta de que ni en la mayoría de los municipios el porcentaje de hombres y mujeres con una calle es desproporcionado».

Tras elaborar el informe decidieron ponerlo en conocimiento de Jorge Gallardo, alcalde de Cártama. El regidor acudió de inmediato al instituto y escuchó lo que el alumnado tenía que decir: «Queremos que esto cambie». Gallardo se comprometió frente a toda la clase a que, una vez comience el curso del año que viene, presentará una moción especial en el Consistorio, mediante la cual «todos las calles nuevas lleven nombre de mujer». Además, invitó a los jóvenes a participar en la exposición de la misma y a elegir a las ilustres que nombren cada avenida.

La concejala de igualdad del Ayuntamiento de Mijas, Ana Mata, «se llevó las manos a la cabeza» al ver los resultados del informe, explica Liarte. «Ese municipio ha crecido mucho urbanísticamente en los últimos años, y las calles nuevas también tienen nombre de hombres». De hecho, la reunión con la edil se produjo en el parque María Zambrano, «en el barrio conocido como Los Poetas, porque no hay ninguna poetisa». La idea de la profesora es que los grupos que han analizado cada pueblo sean los encargados de dirigir este cambio, ya que, de momento, todos los políticos con los que han hablado «se han escandalizado» y se han puesto a disposición de cambiar esta situación.

Ocho veces más

Celia Moreno, Remedios Ruiz y Daniela Rivero, tres de las participantes del proyecto, explican la sorpresa que sintieron al comprobar los resultados:«En todos los pueblos había muchos más nombre de hombres que de mujeres». En cuanto las posibles razones que puedan justificar esta situación, lo tienen claro. «Es por el machismo que reina en el mundo actual». «Creo que tenemos los recursos necesarios para que esto cambie», aseguran. «Hay muchas mujeres importantes que se merecen una calle y siempre son hombres», comentan. «Eso hace que sintamos que somos peor que ellos». Además, la lección que han aprendido nunca la olvidarán: «Hemos aprendido que podemos ser todos iguales».

Esta asignatura, que es optativa, sólo cuenta con seis alumnos varones frente a unas veinte niñas. Los chicos también han podido comprobar las diferencias. «Al principio ellos tenían sus dudas y asumían algunas cosas como normales, pero poco a poco se han dado cuenta de los micromachismos de la sociedad». El proyecto ya ha llegado a las redes sociales, y varios profesores de toda Andalucía se han puesto en contacto con Liarte para sumarse y convertirse en «censores» de esta realidad desigual. Ya existe una página web, que está en proceso de construcción, titulada ‘merezco una calle’, en la que se irán incluyendo los resultados y compromisos políticos que se vayan consiguiendo.

Liarte también ha aprendido con esta experiencia. «Una alumna vino a hablar conmigo, indignada; no se explicaba por qué esta asignatura es optativa, esto debería verlo todo el mundo del colegio».

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