Profetas malagueños en una tierra de cine

Habacuc Rodríguez., Rodrigo Sancho, Enrique García, Ignacio Nacho, Kike Mesa y Dylan Moreno.
Habacuc Rodríguez., Rodrigo Sancho, Enrique García, Ignacio Nacho, Kike Mesa y Dylan Moreno. / Ñito Salas
  • Tres largometrajes malagueños ofrecen sus primeras imágenes en el certamen

  • La producción local aumenta en la programación con títulos en la sección oficial, los documentales y los cortos

Ramón Salazar fue el primer cineasta malagueño en llegar a la sección oficial a concurso con ‘20 centímetros’ (2005). Más tarde, Chiqui Carabante llegó, vio y triunfó en ZonaZine con la comedia ‘12+1’ (2012). Y Enrique García culminó la escalada al llevarse dos Biznagas con ‘321 días en Michigan’ (2014). El Festival de Málaga ha terminado por abrir las puertas de sus diferentes secciones a la producción malagueña que, de forma paralela al certamen, ha ido creciendo en ambición creativa y conquistando espacios que antes sólo estaban reservados para producciones que venían del resto de España. Esta edición, hasta tres largometrajes ‘made in Málaga’ avanzan sus primeras imágenes en el certamen, ‘Resort Paraiso’, ‘Maniac Tales’ y ‘El intercambio’, y demuestran que el cine ha llegado para no marcharse.

De hecho, un paseo por la exposición del festival en calle Larios, que repasa los últimos quince años de Málaga convertida en plató de cine gracias a la Film Office, muestra algunas de estas producciones locales, como es el caso de ‘321 días en Michigan’, un filme que para Enrique García fue «una pica en Flandes» que, felizmente, tiene ahora continuidad con ‘Resort Paraiso’, un ‘thriller’ que todavía está ultimando y que presentará su primer trailer el próximo miércoles en Málaga. «El festival es esa fiesta del cine con la que soñábamos hace 20 años, después se convirtió en un escaparate de gruesos cristales y ahora es una alfombra que invita a la ciudad a participar», asegura el director que ha vuelto a asociarse con el productor marbellí Habacuc Rodríguez para sacar adelante su segundo largometraje.

Por su parte, el productor y director Kike Mesa, que también ofrecerá las primeras imágenes de la cinta de miedo ‘Maniac Tales’ en el certamen, tiene una visión comparada con otras muestras. «Los grandes festivales de cine han sabido crear una generación de grandes directores en torno a ellos, como es el caso de San Sebastián y Sitges, y Málaga ha comenzando a trazar también ese camino», asegura el cineasta que, no obstante, añade que todavía está por ver la aportación de lo que se está fraguando en este momento y de lo que está por venir. «En mi caso particular, ‘Maniac Tales’ tiene el origen en el festival al ganar el pasado año la ayuda del certamen para el corto ‘Cimbelin’ que fue el comienzo de este largometraje por capítulos», admite Mesa, que añade que hay que «seguir pidiéndole más a este festival».

El más escéptico de todos es el director Ignacio Nacho, que debutó en el largometraje allá por 1996, antes incluso de que existiera el Festival de Málaga. Por eso, asegura que durante 19 años se ha sentido «invisible» para el certamen, por lo que espera que la presentación de su proyecto ‘El intercambio’ sea todo un cambio en esa «relación». Nacho reconoce que buena culpa de este acercamiento la ha tenido el productor de su película, Dylan Moreno que, tras ‘Rey Gitano’, reincide con esta comedia que unirá en el mismo reparto a Pepón Nieto, Rossy de Palma, Salva Reina o Natalia Roig.

Moreno añade además otro dato importante en el que ha tenido protagonismo la influencia del Festival de Málaga, la creación de la asociación de Productores de Cine de Málaga (Procinema). «Solo hay que ver que en estas tres películas no solo hay directores y actores de aquí, sino tres productores que hacemos e impulsamos esas películas desde Málaga», confiesa este profeta en tierra de cine.