Málaga toma impulso para dar el do de pecho

'Turandot' abrió la XXIX Temporada Lírica/DANIEL PÉREZ
'Turandot' abrió la XXIX Temporada Lírica / DANIEL PÉREZ

La lírica gana peso con producciones propias en el Cervantes e hitos como el doctor honoris causa de Carlos Álvarez. Atraer a patrocinadores para ampliar la temporada es el gran reto

Regina Sotorrío
REGINA SOTORRÍO

Todo arte es cuestión de gustos, pero los datos son objetivos. Este es el único en el que cada cita se traduce en lleno absoluto. Ni el Terral, ni el Festival de Teatro ni el ciclo de Jazz lo consiguen. Y los abonados a su temporada se han duplicado en cinco años. La ópera da el do de pecho en Málaga con un cambio de rumbo que celebran los artistas y agradece el público. Una nueva dirección que coincide con hitos que hablan del peso de la lírica en la sociedad, como la investidura del barítono Carlos Álvarez como doctor honoris causa de la UMA, el único músico con esa distinción.

Por primera vez en la historia moderna del teatro (desde 1987), el Cervantes asumió este año la producción íntegra de una ópera. El 'Così fan tutte' estrenado el 2 de marzo contaba con escenografía y vestuario propios que ahora se ofrecen en alquiler desde la página web del teatro. «Siempre hemos sido teatro receptor y a partir de este momento somos también emisor», explica Francisco Rodríguez, responsable de la programación lírica desde los inicios del ciclo.

Ese es el «modelo ideal», pero también el más caro. Por eso, para equilibrar las cuentas, el escenario lo ha combinado con fórmulas más asequibles, como es la coproducción con empresas privadas (Telón Producciones en el 'Rigoletto' que cerró la temporada hace dos semanas) y con otros teatros (el Maestranza de Sevilla en el 'Turandot' que la abrió).

«Casi 30 años después, no hemos superado los datos estadísticos de número de producciones y de público» Carlos Álvarez. BARÍTONO

Se rebaja así el coste total sin perder poder de decisión a la hora de elegir los elencos artísticos, la prioridad del gerente Juan AntonioVigar. El objetivo es desterrar de la agenda las criticadas 'óperas empaquetadas' que coparon la oferta durante los años de la crisis. «Nosotros añadimos los valores más importantes que tenemos, que son nuestro Coro de Ópera y la OrquestaFilarmónica, lo que ya garantiza un nivel de calidad», añade Rodríguez.

En muchos casos, es el mismo Cervantes el que promueve las alianzas y «sondea» a otros auditorios para sacar adelante montajes conjuntos. «Es un cambio de paradigma. Empezamos a ser un teatro que toma las riendas y las decisiones respecto a las óperas que aquí se programan. Y lo hacemos desde un criterio realista», puntualiza Vigar.

Porque los números no salen en la lírica. Con el aforo del Cervantes (unas 1.000 butacas) y una política de precios populares (60 euros era la entrada más cara al 'Cosí fan tutte'), cualquier producción de calidad resulta deficitaria. ¿Y si se ofrecen tres o cuatro funciones, en lugar de las dos actuales, como demandan los aficionados? «Aunque llenes una función más lo que harías es perder más», puntualiza Vigar.

«Las producciones propias han subido la calidad del producto y la gente se ha dado cuenta» Berna Perles. SOPRANO

Lo único que permitiría llegar a «niveles de excelencia» es atraer a «patrocinadores que nos impulsaran». La Fundación Unicaja es la única institución privada que apoya la temporada lírica (desde 1996), pero es insuficiente para proyectos que mueven a más de cien personas entre músicos, coro, elenco, técnicos... Pero «no puedes vender lo que no interesa». Es ahora, con los buenos resultados de las últimas temporadas, cuando el Cervantes puede convencer a otros agentes y ofrecerles «algo que tiene dimensión, calidad y eco en el público». De hecho, cada producción tiene garantizada la presencia de 794 personas, los abonados de este curso que acaba de terminar, el doble que cinco año atrás (389). De ellos, el 45% son mayores de 65 años, un porcentaje inferior al de la Orquesta Filarmónica de Málaga, donde dos de cada tres socios son jubilados. Además, los abonos jóvenes, para menores de 26 años, han pasado de 2 a 18 desde que se crearon en la temporada 2015/2016.

El principal valor de la temporada lírica de Málaga es su elenco artístico, con una presencia cada vez mayor de solistas y directores malagueños que triunfan más allá de la provincia. Junto a la Filarmónica de Málaga, el Coro de Ópera y la Escolanía Santa María de la Victoria, este año se han subido al escenario Berna Perles, Damián del Castillo (malagueño de adopción), Antonio Torres, Luis Pacetti, Elena Garrido, Lourdes Benítez… Y han tomado la batuta de la OFM Arturo Díez Boscovich, Manuel Hernández Silva ySalvador Vázquez. «Y el año que viene, más», avanzan los responsables de la programación. Entre otros, estará Carlos Álvarez, que celebrará sus 30 años como profesional justo en la XXXTemporada Lírica –que se presenta a finales de mes– con un 'Otello', su primera ópera en Málaga en más de una década.

«Lo que ha ocurrido en Málaga este año ha sido un avance positivo. Ha subido la calidad del producto y la gente se ha dado cuenta», aplaude la soprano Berna Perles. En su opinión, los pasos que se han dado «son coherentes con la situación económica del teatro, que no es boyante». «Se está haciendo con cabeza, con cuidado, sin dar un paso demasiado grande que impida que el año siguiente puedas seguir el ritmo», analiza. La próxima temporada repetirá en el Cervantes, un curso clave en su carrera ascendente en el que debutará en el Teatro de la Zarzuela de Madrid, en el Liceo de Barcelona y en el Teatro Campoamor de Oviedo.

«La ópera aquí es cuestión de esfuerzos personales y el que ha hecho el Cervantes se ve en los resultados» Antonio Torres. BARÍTONO

'Turandot' «fue una producción de las que hace años que no se hacían en Málaga», asegura el barítono Antonio Torres. Celebra que se recupere la ilusión y el nivel «de esas temporadas de ópera de hace 20 años cuando tanta gente hacía colas para conseguir entradas». Cree que la ópera en la ciudad «es una cuestión de esfuerzos personales y en este caso los responsables del Cervantes han hecho un esfuerzo que se ve en los resultados».

Hace quince años que el barítono malagueño se estableció en Madrid, aunque no descarta volver pronto a casa. Su escenario ahora es el mundo. Por duodécima temporada consecutiva actuará en septiembre y octubre en el Teatro de la Zarzuela de Madrid con 'Katiuska', junto a Carlos Álvarez y Ainhoa Arteta; y cantará y dirigirá 'Luisa Fernanda' en agosto en Medellín (Colombia), entre otros muchos compromisos. «Y en Málaga, lo que haga falta y pueda hacer, que cuenten conmigo», concluye.

El director Salvador Vázquez, al frente de la OFM en el pasado 'Rigoletto', también nota el cambio «tras una época mala». «Sobre todo por la respuesta del público que demanda ópera y una ópera bien hecha, como últimamente se está haciendo», apunta la también batuta del Coro de Ópera de Málaga. Esta temporada, dice, es la prueba de que «se pueden hacer las cosas muy bien desde aquí».

«Esta temporada es la prueba de que se pueden hacer las cosas muy bien desde aquí» Salvador Vázquez. DIRECTOR

Por su parte, la Asociación Amiga de la Ópera de Málaga (AAOMA) se felicita por una temporada «de nivel», «digna y de calidad». Con un pero: «Es pequeña. Tendría que haber, por los menos, un numero más», propone Francisco López, su presidente.

Carlos Álvarez, el cantante lírico más internacional que ha dado la ciudad, ahonda en esa idea. «Si nos remontamos al inicio de la nueva etapa lírica en el Cervantes, desde 1989, el balance indica que, hasta hoy, no hemos conseguido superar, casi 30 años más tarde, los datos estadísticos de número de producciones, número de funciones y asistencia de público», reflexiona. Pero también ve signos positivos: «Hay más cantantes locales con mejores capacidades, una asociación (AAÓMA) que promueve el desarrollo de la lírica y un mayor interés por su evolución».

La AAÓMA es testigo de «la afición a la ópera». Sus socios asisten a las retransmisiones de óperas en directo desde el Metropolitan de Nueva York en salas de cine. «Son entradas bastante más caras, unos 21 euros, y casi no quedan. Hay más público que en algunas películas», apostilla.

Fuera de la temporada del Cervantes, queda poco espacio para este arte en Málaga. Teatro Lírico Andaluz se mantiene como garante de la zarzuela y como única compañía lírica profesional de Andalucía. Con Pablo Prados en la dirección escénica, Arturo Díez Boscovich en la musical y Luis Pacetti como solista, este año celebran su XIII Ciclo Malagueño de Zarzuela en el Cervantes. La próxima cita: el 17 de junio con 'Gigantes y cabezudos', de Manuel Fernández Caballero sobre libreto de Miguel Echegaray y Eizaguirre.

Por lo demás, la AAOMA o la Sociedad Filarmónica de Málaga organizan algunos recitales en la Sala María Cristina de la Fundación Unicaja y determinados programas de la Orquesta Filarmónica y la Sinfónica requieren acompañamiento lírico. Pero como defiende Álvarez, para que la lírica dé un salto definitivo en Málaga es indispensable «un nuevo espacio que diera lugar al crecimiento en capacidad de producción y mayor oferta». «Hay que pedir el Auditorio. Siempre», concluyó Francisco López.

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