La guía secreta de la Alhambra

Ángel Alcalá ha revisado la Alhambra desde el hermetismo. /Ñito Salas
Ángel Alcalá ha revisado la Alhambra desde el hermetismo. / Ñito Salas

Ángel Alcalá descifra el monumento con las claves de la filosofía hermética

Francisco Griñán
FRANCISCO GRIÑÁNMálaga

Ha perdido la cuenta de las veces que ha recorrido la Alhambra. Porque su mirada no es la de un turista, sino más bien la que un investigador. La de un buscador de tesoros ocultos. Porque los Jardines del Generalife, los Palacios Nazaríes y la Alcazaba granadina no es como nos la han contado. O no exactamente. «Este gran monumento árabe encierra muchos misterios que se pueden descifrar desde la filosofía hermética», explica el escritor malagueño Ángel Alcalá, que acaba de publicar ‘La alquimia en la Alhambra’, un volumen que descifra el gran legado arquitectónico de Al-Andalus desde las enseñanzas del profeta griego Hermes.

La alquimia de la Alhambra

Autor:
Ángel Alcalá. Ensayo.
Editorial:
Almuzara. 272 páginas. España. 2017.
Precio
: 21,95 euros.

Entre los discípulos del hermetismo está Ángel Alcalá que asegura que su último libro es el resultado de 25 años de estudio. «Como los hombres sabios árabes he tenido que estudiar filosofía, astrología, mística, medicina, botánica, poesía... para profundizar en el significado de la Alhambra», explica el autor, que acude al gran emblema de estos palacios, el Patio de los Leones, para cambiar la perspectiva. «Pese a que se han dicho muchas cosas, lo que simboliza es la piedra filosofal», asegura Alcalá, que detalla que «los doce leones representan el signo de Leo, cuyo metal es el oro y ese oro a nivel espiritual significa que el hombre ha llegado a la cúspide de la purificación». Una explicación que concuerda con la consideración de este espacio como el más noble del monumento.

El Patio de los Leones o la Sala de las Dos Hermanas cobran un sentido místico en el libro ‘La alquimia en la Alhambra’

El escritor e investigador también tiene una teoría hermética para la Sala de las Dos Hermanas de los Palacios Nazaríes. Así, frente a la creencia religiosa de que este espacio recuerda que un hombre no se podía casar con la hermana de su esposa, «en realidad es una sala consagrada a dos estrellas, Betelgeuse y Rigel, las más brillantes de la constelación de Orión», explica Ángel Alcalá, que también encuentra significados a los colores de los azulejos de la Alhambra o a las formas geométricas de muchas de sus decoraciones.

Es el caso de la estrella de ocho puntas, que el investigador también ha encontrado en la Alcazaba de Málaga o la Mezquita de Córdoba. «Estamos ante la representación de las siete fuerzas planetarias y la Tierra, que Abderramán I la adoptó como símbolo de Al-Andalus para expresar la unión del cielo y la tierra», explica Alcalá que señala que, además de los sabios árabes, el legado de Hermes también fue tomado como referencia por cristianos y judíos. Por ello, el escritor asegura que la gran lectura que encierra la Alhambra es su «reivindicación como bandera de las tres religiones monoteístas que son hijas de la sabiduría».

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