Diario Sur

Rovira busca al niño Dani en su libro de cuentos

Rovira busca al niño Dani en su libro de cuentos
/ MÓNICA DE RIVAS. @MONICADERIVAS
  • El actor malagueño reúne sus mejores microrrelatos en ‘Agujetas en las alas y 88 razones para seguir volando’

  • La ilustradora Mónica de Rivas da forma a los sueños de un polifacético artista que encuentra en su primera obra «una válvula de escape»

Fue en la plaza de la Merced donde escuchó por primera vez contar un cuento. «Al revés de como debe ser: yo tenía 16 años y allí encontré a un niño de unos 8, en una de esas ferias artesanales». El pequeño de ojos grandes y manos inquietas, «como un duendecillo» le contagió esa pasión. Dani Rovira comenzó su carrera como cuenta cuentos en una tetería de Málaga. Desde entonces, de una u otra forma, sigue «contando historias».

Así nace ‘Agujetas en las alas y 88 razones para seguir volando’, su primer libro. «Una válvula de escape -dice- «entre películas, series y monólogos». No es una idea premeditada. «Cuando llegué a Madrid aparqué los cuentos, pero en Twitter encontré una forma de darle salida». Han sido 2 años y medio, y muchos ‘tuits’ etiquetados con #microcuentos. Así nació este libro.

Al otro lado de sus redes sociales, más de 2 millones de seguidores. Una se llevó el premio de poner color a los sueños de Dani. La ilustradora malagueña Mónica de Rivas le pidió un día «algunos de sus microrrelatos» para presentar su proyecto en la Academia de Bellas Artes de San Telmo. La escuela le dijo que se quedarían con ellos y De Rivas no jugársela con Dani Rovira.«Él me dijo que no me preocupara, que pensaría en algo más grande».

Sin instrucciones de uso, Mónica «ha dibujado lo que ha querido, en una vuelta de tuerca muy personal a cada historia», dice Rovira. En el otro lado, la ilustradora añade que ha sido «muy libre para crear», algunas veces explicando los relatos y otras «cambiando el final del cuento». Un libro sin biografías en las tapas, solo la historia de un Rovira adulto que vuelve al niño Dani.

La gente se espera que un artista diga: «Este debut literario es mi trabajo más personal». Rovira afirma entre risas que él no es «un cantante presentando su último disco».Como reza su epílogo: «esta una obra para ver todos y cada uno de los recovecos de mi pecho y mi cabeza».

Son 88 relatos porque el 8 es el número de la suerte de Dani Rovira. «Porque tumbado parace un infinito». No admite paralelismos malintencionados con apellidos ni vascos ni catalanes. Es su número de la suerte y, desde ahora, el de Mónica de Rivas. Con agujetas para acabar a tiempo el libro, a sus 31 años ya tiene un gran proyecto en el portfolio y «algún trabajo que ha salido por ahí».

«Buscaba la ilusión de poder tener esto entre mis manos». Microrrelatos de amor, de nostalgia, de ilusión. En la última historia se cuelan hasta sus perros Buyo y Carapapa. Cuentos para niños y para adultos. «No es el quién, es el cómo; me vale cualquiera me quiera reservar un ratito en su día». Este libro es el diario íntimo de los 10 últimos años de un cuentacuentos, que no es el Dani Rovira de las películas, que un día «soñó ser un ángel que volaba durante toda la noche, y fue tan real que llegó al amanecer con agujetas en las alas».