Una exposición destapa los olores de Málaga a través del arte contemporáneo

Una exposición destapa los olores de Málaga a través del arte contemporáneo
/ Paula Hérvele
  • La muestra de las salas de La Coracha mezcla esencias con obras de Ibarrola, Jasch, Duane Michals, Chema Madoz y Brinkmann

Se ve y se huele. La nueva exposición de las salas de La Coracha no es solo una invitación a la vista. Es sobre todo un recorrido olfativo por la historia y los iconos de Málaga a través de la colección olorVISUAL del empresario y perfumista catalán Ernesto Ventós. En sus fondos se encuentran obras de Agustín Ibarrola, Alex Jasch, Duane Michals, Chema Madoz o Enrique Brinkmann, que están presentes en la muestra que se exhibe en el Museo del Patrimonio Municipal y en el que las piezas se han seleccionado a partir de los olores que sugieren la Málaga romana, la ciudad industrial del XIX y la simbología de la biznaga, el cenachero o los espetos. De esta forma, las obras se pueden contemplar a la vez que se huelen las esencias creadas por el propio coleccionista catalán para este montaje.

“El objetivo es traducir la memoria olfativa de la ciudad al arte contemporáneo”, ha explicado esta mañana la comisaria de la muestra, Cristina Agàpito, que ha presentado este exhibición junto al coleccionista Ernesto Ventós y el alcalde de Málaga, Francisco de la Torre. Un total de 55 obras y ocho esencias forman parte de la exposición 'Olor de Málaga', que ha sido seleccionada como un homenaje a la ciudad y que se mostrará hasta el 23 de julio.

El garum romano, el hierro de los altos hornos decimonónicos, las desaparecidas fábricas textiles o el rastro de las hojas que se transformaban en Tabacalera son algunas de las fragancias que el perfumista y mecenas ha creado para esta exposición, que también muestra la esencia de Málaga a través de los trabajos de Alberto Corazón, Joan Hernández Pijuán o Hugo Fontela, entre otros. Una variedad de artistas que también se concreta en una exposición diversa que transita desde la tradicional pintura a la contemporánea fotografía, pasando por esculturas, móviles, instalaciones y vídeo.

La muestra se detiene en los símbolos populares de Málaga con los espetos, cuya esencia se destapa con olores ahumados, cresólidos, coníferos y de pescado, mientras observamos la obra 'Sardinas', una fotografía en blanco y negro con la firma de Hannah Collins. Muy cerca revive el aroma del desaparecido Cenachero, con una fragancia a pez, a mar y a algas, que llevan a la obra del malagueño Enrique Brinkmann 'Olor', con esa inconfundible malla metálica tan representativa de su autor y que bien podrían representar esas redes que acaban llevando el copo a las fotos de Collins.

Todas las piezas de la colección tienen la impronta de su coleccionista, Ernesto Ventós, la última generación de la centenaria multinacional de perfumes que lleva su apellido. Autor incansable de nuevas fragancias, este empresario ha explicado que ha desarrollado una hipersensibilidad olfativa a partir de su discapacidad auditiva y, por ello, contempla la mezcla de olores para nuevas fragancias como un proceso similar a la creación artística. Dos conceptos que desde hace casi 40 años ha unido a la hora de seleccionar su colección de arte contemporáneo, en la que no predomina el sentido de la vista sino las percepciones olfativas que le sugieren las obras.

“No es tanto el olor físico de la pintura o la escultura, sino que la adquisición depende de la conexión de la pieza con la memoria olfativa del propio coleccionista”, ha señalado la comisaria de la exposición, que ha destacado que fue el poeta Joan Brossa el que bautizó estos fondos como colección olorVISUAL. El propio Ernesto Ventós ha mostrado su especial interés por la difusión del sentido del olfato en el arte, por lo que la exposición cuenta también con un programa pedagógico dirigido a niños y familias para enseñará a traducir imágenes en olores. Y viceversa.

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