Diario Sur

Las nietas de Simonet y los cuadros del abuelo

Aurora, Carmen y Marina Simonet, junto a las autoridades.
Aurora, Carmen y Marina Simonet, junto a las autoridades. / Salvador Salas
  • El ministro Méndez de Vigo confiesa a las descendientes del autor de ‘Y tenía corazón’ que el pintor también retrato a un antepasado suyo

Crecieron con aquellos cuadros y sus historias. Y por eso aseguran que la Aduana es el «museo del abuelo». Razón más que poderosa para que las nietas del pintor Enrique Simonet no se perdieran ayer la inauguración del Museo de Málaga, cuya gran icono es precisamente una obra de su antepasado, ‘Y tenía corazón’. Las madrileñas Carmen y Aurora Simonet se encontraron ayer con sus primos malagueños Ignacio y Marina Simonet, que pusieron ayer el capítulo familiar y entrañable en la inauguración. Esperaron la llegada de la comitiva oficial al cuadro con más corazón de la colección y allí saludaron a la presidenta de Andalucía, Susana Díaz, y al ministro de Cultura, Íñigo Méndez de Vigo, que les descubrió un dato inesperado: Enrique Simonet también pintó a su abuelo. «Y lo retrató más guapo de lo que era», añadió con humor el miembro del Gobierno.

Aurora Simonet reveló que la clausura y desalojo del Museo de Málaga hace 19 años lo vivieron desde la distancia, pero en primera persona. «Yo vine a la primera manifestación para reclamar la Aduana», recuerda Aurora, que añade que toda la familia siempre tuvo una gran relación con el anterior director, el fallecido Rafael Puertas. «Recuerdo cuando nos llamó alarmado porque el Prado se estaba llevando los cuadros depositados, entre ellos ‘Y tenía corazón’», señalan las nietas, que ayer se mostraron encantadas con que las dos grandes obras de su abuelo –la mencionada y ‘Flevit super illam’, que acaba de ser restaurada– se exhiban en el Museo de Málaga. «El abuelo nació en Valencia, pero vivió aquí y siempre se sintió malagueño», señalaron las descendientes que ayer se volvieron a encontrar con el abuelo en su nueva casa. Una casa con nombre de palacio: la Aduana.

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