Diario Sur

La gran «aventura» de un pequeño de 11 años llamado Adrián Martín

Adrián Martín llegó el lunes a Las Vegas y aprovechó para hacer algo de turismo.
Adrián Martín llegó el lunes a Las Vegas y aprovechó para hacer algo de turismo. / Adrián Martín
  • La gala pone el broche de oro al sueño de Adrián Martín, el niño veleño con hidrocefalia que se dio a conocer a través de un vídeo que se hizo viral

El sueño por fin se hizo realidad. Desde que Adrián Martín recibió la llamada de sus productores contándole que estaba nominado a los Grammy Latino, no ha parado de preguntar a sus padres cuándo cogían el avión para Las Vegas. Allí llegó el lunes con varios maletones llenos de ropa, sobre todo camisas, chaquetas y pantalones vaqueros. Sin olvidar sus tenis y una sudadera con la bandera americana. ¡Y sus pajaritas! Una de ellas completará el traje de chaqueta que estrenará esta noche. Pero, antes, no ha parado de dar entrevistas. Lleva un par de días de habitación en habitación del hotel Aria Sky Suites hablando con la prensa de medio mundo. Y, sobre todo, cantando, que es lo que más le gusta.

Junto a él siempre su padre Rafael, quien ha viajado desde Vélez-Málaga junto a su mujer Toñi, para vivir el sueño americano de su hijo. «¡Todo está siendo una aventura!», relatan sin apenas tiempo para hablar con amigos y conocidos que llenan sus teléfonos con mensajes de ánimo. El viaje a EE UU supone el broche de oro para la carrera musical de un niño de 11 años que nació con hidrocefalia y una malformación congénita en los brazos al que la música le ha dado la vida tras quince operaciones y dos válvulas en la cabeza. Un vídeo que grabó junto a su hermana cantando ‘Qué bonito’ comenzó a circular por whatsapp hasta que se hizo viral.

Estos días se está perdiendo las clases en el colegio Axarquía... pero lleva un buen número de deberes en la maleta. Pese a su apretada agenda, tiene que sacar un hueco para ponerse a repasar y hacer los ejercicios. Cuando vuelva, tocará recuperar clases con su profesora particular. Da igual que su disco esté a punto de llegar a platino, hasta los domingos hincará codos. Pero mientras sueña con ganar el Grammy y dedicárselo a Nuria, su mánager.