Los 'osos' toman Torremolinos

Los 'osos' toman Torremolinos

Considerados una subcultura gay, miles de hombres barbudos y orondos que desafían la metrosexualidad se dan cita durante una semana en el Festival Mad Bear

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

Frente a la tiranía del culto al cuerpo y el estereotipo de hombre afeminado y depilado hasta las cejas, la comunidad gay incuba desde los años ochenta la subcultura de los ‘osos’ como alternativa a los tópicos dominantes. Con abundante vello facial y corporal, orgullosos de sus prominentes barrigas, los ‘bears’ desafían la metrosexualidad y han expandido sus patrones físicos y culturales por medio planeta. En Torremolinos se reúnen cada agosto desde hace ya doce años para celebrar la versión estival del Mad Bear, el festival que tiene lugar en Chueca todos los inviernos. En la primera edición congregaron a cien personas y este año prevén alcanzar su récord de participación con más de 7.000 asistentes procedentes de países como Italia, Francia, Finlandia, Estados Unidos o Australia.

La Nogalera, el chiringuito Edén y el Hotel Ritual son sus principales lugares de encuentro.
La Nogalera, el chiringuito Edén y el Hotel Ritual son sus principales lugares de encuentro. / A. G.

«No nos sentíamos integrados en el universo gay», explica Santiago Vergara, promotor del evento. Los ‘osos’ convirtieron su exclusión en un motivo de unión a través de citas como la de Torremolinos, donde el ambiente lúdico prevalece sobre los mensajes reivindicativos. Consideran que ha llegado la hora de dejar las banderas en el suelo y bailar como si no hubiera un mañana. El programa del festival, que se prolongará hasta el próximo fin de semana, responde a sus pretensiones y contempla siete fiestas nocturnas en La Nogalera y seis celebraciones diurnas, la mayoría en el chiringuito Edén y el Hotel Ritual. Anoche pasaron por la discoteca Centurión el dj israelí afincado en Berlín Asaf Dolev, uno de los nombres habituales del circuito europeo de festivales LGTBI, y Erik López.

La comunidad osuna tiene hasta sus propias marcas de ropa. «No hace falta estar depilado ni ser delgado para resultar atractivo. Valoramos el buen rollo y la salud, la fiesta sin drogas, por encima de la dictadura de la belleza estereotipada», explica Vergara. El evento también incluirá una fiesta en la piscina de Ritual, el primer hotel especializado en clientes LGTBI de la Costa del Sol, y un desfile de moda con dos firmas dedicadas a estos hombres barbudos de aspecto rotundo. La ‘pool party’, una de las actividades más esperadas, tendrá lugar el martes, después de que el dj alemán Martin O’Neill, famoso por su canción ‘Take the chance’, considerado un himno contra la discriminación, los haga bailar el lunes en la playa de El Bajondillo.

La organización prevé recibir a más de 7.000 ‘osos’ procedentes de decenas de países

El apoyo del Ayuntamiento ha resultado clave para relanzar las dos últimas ediciones del festival. «Antes ni nos atendían al teléfono», recuerdan desde la organización. La apuesta de la nueva corporación municipal por rescatar Torremolinos como destino ‘gay-friendly’, visibilizando una realidad existente desde hace lustros, ha propiciado la apertura del mencionado Hotel Ritual, el registro de nueve de las diez asociaciones LGTBI de la localidad en los dos últimos años y el impulso de citas consolidadas como el Orgullo o el Festival Wonder Beach. Y los empresarios locales parecen encantados. Desde la Asociación de Empresarios de Playas de la Costa del Sol alaban este tipo de iniciativas y recuerdan que el turismo gay «tiene un interés estratégico por su alto poder adquisitivo y de gasto», como también destacan los hoteleros de la zona.

Trece fiestas nocturnas y diurnas, un desfile y una ‘pool party’, entre las actividades del evento, que cumple doce años

Los ‘osos’ constituyen un colectivo especialmente atractivo para los hosteleros. «Son grandes consumidores. Acuden a restaurantes, van de compras y, por su tamaño, tienen la capacidad de beberse seis o siete copas en una noche sin acabar dando tumbos como otros», explica un empresario de La Nogalera. Su subcultura ha dado paso a diversas variantes, como los cachorros (los más jóvenes), los musculados (que han cambiado la generosa barriga que caracteriza a los ‘osos’ por esculpidos abdominales) o los lobos (de complexión delgada, generalmente rapados). En Torremolinos todos son bienvenidos.

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