Diario Sur

Juzgan desde este martes a la dueña de la protectora de Torremolinos por el "exterminio" de casi 2.200 animales

  • Se le acusa de suministrarles menos producto eutanásico lo que les causaba "una lenta y dolorosa agonía"

La presidenta de la protectora Parque Animal, en la localidad malagueña de Torremolinos será juzgada a partir del próximo martes por el "exterminio" de casi 2.200 animales a los que supuestamente aplicaba menos producto eutanásico y les causaba "una lenta y dolorosa agonía".

El juicio se celebrará en el Juzgado de lo Penal número 14 y está previsto que se prolongue hasta el 17 del mismo mes, según han señalado fuentes judiciales.

La mujer, C.M., se enfrenta a una petición de cuatro años de cárcel por un delito continuado de maltrato animal e intrusismo profesional así como un delito continuado de falsedad en documento oficial por un particular y en el banquillo de los acusados también se sentará un empleado de la protectora como cooperador necesario.

En su escrito acusatorio, el fiscal destaca que se realizaban sacrificios masivos, sin control veterinario de ninguna clase, administrando la acusada de su propia mano los productos eutanásicos por vía distinta a la intravenosa (como viene prescrito) y sin sedación previa.

De esta forma se sometía a los animales a una lenta y dolorosa agonía, totalmente injustificada y conocida por la acusada ya que "se retorcían de dolor a su vista durante horas".

Estas "auténticas sesiones de exterminio" se realizaban sobre animales normalmente sanos, jóvenes en muchas de las ocasiones, algunos de ellos entregados en el centro tan solo días (incluso horas) antes y sin que hubiese causa que justificase su muerte, salvo la falta de espacio y la prioridad que la acusada le daba a sus fines privados, según la acusación pública.

Para llevar a cabo estas exterminaciones masivas y programadas, preferentemente a primeras horas de la mañana, se desconectaban las cámaras de seguridad del centro y se conectaba las música a la megafonía del centro a alto volumen.

"Consciente los acusados del gran alboroto que producían los alaridos de los animales al sacrificarlos de modo tan inhumano y para evitar que quedara testimonio de dicho acto", se subraya en el escrito acusatorio.

Los dos acusados carecían de titulación en veterinaria de ninguna clase y el fiscal destaca que "por tal cruel procedimiento" se calcula que los procesados han sacrificado entre enero de 2009 y octubre de 2010 un número aproximado de 2.183 animales.

La dueña de la protectora como tenía que adquirir grandes cantidades de productos eutanásicos, era ella "quien habitualmente firmaba las recetas a nombre de veterinarios supuestos o alteraba los datos necesarios para sus fines".

También firmaba los listados mensuales de animales para incineración que eran presentados en el Ayuntamiento o alteraba presuntamente su contenido en los extremos necesarios a sus intereses.