La vida de Ana Julia Quezada en prisión

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La autora confesa del crimen del pequeño Gabriel permanece aislada en la prisión almeriense de El Acebuche y bajo tratamiento de «ansiolíticos y antidepresivos», según su abogado

FRAN GAVILÁN

Ana Julia Quezada, la mujer de 43 años y origen dominicano acusada de acabar con la vida del pequeño Gabriel Cruz tras la comisión de un «macabro plan criminal», permanece aislada en el módulo de mujeres de la prisión almeriense de El Acebuche junto a una ‘presa sombra’, una mujer de origen argentino que fue condenada por homicidio, según publica la edición de Ideal de Almería.

Según reveló ayer Esteban Hernández, el abogado de la autora confesa, Ana Julia se encuentra «menos angustiada que cuando estaba en dependencias policiales, más tranquila y serena», según su propio abogado.

Hernández, que señaló que su defendida está bajo tratamiento de «ansiolíticos y antidepresivos», visitó a la reclusa el pasado sábado, día en el que Ana Julia utilizó la llamada pertinente de prisión para ponerse en contacto con su madre y, entre otros aspectos, pedirle dinero para cubrir los gastos en la cárcel.

Cabe recordar que la dirección del centro penitenciario ha decidido aplicar a la autora confesa del crimen de Gabriel el protocolo antisuicidios y otras medidas especiales para evitar agresiones o problemas de seguridad en la cárcel.

En este sentido, Ana Julia permanece «aislada» en una celda apartada de la del resto de usuarias y está acompañada las 24 horas por la interna de apoyo. La asesina confesa recibe, además, las comidas en la celda con el objetivo de evitar acceder al comedor y su habitación es una de las que la ventana está orientada hacia una reja en la que es imposible el acceso por el resto de internas.

Fuentes consultadas por este periódico indicaron que la autora confesa del crimen de Gabriel sale «un breve espacio de tiempo» al patio cada día y cada vez que se desplaza por la prisión siempre va rodeada «al menos de dos funcionarios», siempre con todas las medidas de seguridad.

Las mismas fuentes indicaron que, por el momento, la estancia de Ana Julia en la cárcel provincial se vive «con total normalidad» y que en su celda hay una televisión, «propiedad» de la reclusa que le acompaña.

Dudas al jurado popular

El abogado de la presa se mostró preocupado por las circunstancias que rodearán el proceso judicial del caso. «Conseguir un jurado que no esté influido va a ser complicado», destacó Hernández, al tiempo que indicó que un jurado popular será difícil que sea «justo».

Aunque aún es pronto para conocer si será un jurado popular el que enjuicie a su cliente, el tipo de crímenes que se le imputan, asesinato, detención legal y contra la integridad moral, hacen posible que así sea.

El letrado confirmó que se mantienen el secreto el sumario y que «previsiblemente durará», aunque recordó que debe ser el juez el que, «en base a informes policiales», decida cuando se debe levantar esta medida.

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