Díaz critica «los ataques supremacistas» a los andaluces en su vuelta a la escena nacional

La presidenta de la Junta, Susana Díaz../E. P.
La presidenta de la Junta, Susana Díaz.. / E. P.

Confiesa en TVE y antes de regresar a Barcelona que perdió las primarias por defender la unidad de España y la igualdad de los territorios porque «entonces no molaba»

Maria Dolores Tortosa
MARIA DOLORES TORTOSA

Una entrevista en 'Los desayunos' de TVE sirvió ayer de confirmación de la vuelta de Susana Díaz al foco nacional. Aunque remarcó su dedicación única a Andalucía y que a Pedro Sánchez y su actual ejecutiva corresponde «el rumbo» del PSOE, la presidenta andaluza también defendió su «criterio propio» en asuntos políticos. La mayor parte de la tertulia, sin embargo, la dedicó a hablar de Andalucía e incluso rehuyó comentar sobre su fracasado intento de liderar el PSOE hace menos de un año. «Eso es el pleistoceno», respondió.

En ese contexto Susana Díaz criticó los continuos ataques a los andaluces en general y al habla de nuestra tierra de las últimas semanas en particular, algunos venidos de independentistas de Cataluña. Manifestó que el desprecio al acento del periodista sevillano y presentador de 'Operación Triunfo', Roberto Leal, como las críticas a la serie 'La Peste' del director Alberto Rodríguez por el habla andaluza de sus personajes y otras acusando a los andaluces de vagos «son un elemento más de un ataque supremacista de quienes piensan que Andalucía es menos».

También Díaz habló de que para la mujer sigue habiendo «no ya techos de cristal, sino de hormigón, de cemento armado como decimos en mi tierra, en la sociedad» tanto en oportunidades de trabajo como políticas. «En los lugares de decisión hay muchos trajes de chaqueta y pocas mujeres», dijo. Preguntada si su condición de mujer pudo haber sido una de las razones por las que perdió frente a Pedro Sánchez las primarias para dirigir el PSOE, contestó de manera tajante que «no» e hizo pública por primera vez lo que piensa que inclinó la balanza a favor del actual secretario general. «A mí me pasó factura el modelo de país que defendía, en lo que sigo creyendo, pero ahora somos más. Entonces no molaba», manifestó en alusión a su defensa de la unidad de España en el conflicto de Cataluña y a que «siempre he militado en la igualdad, la de los territorios y la de las personas».

Díaz también respondió respecto al PSOE de Sánchez sobre Cataluña que ahora «mi partido está donde tiene que estar. Cuando las cosas se hacen bien, aunque haya pasado tiempo, yo me alegro». La posición de Sánchez de apoyar al Gobierno en defensa de la legalidad en las instituciones catalanas y por ello en la aplicación del artículo 155 han sido fundamentales para el acercamiento reciente de los dos rivales en el PSOE. «Si se hubiera aplicado antes el artículo 155, los hechos bochornosos del 1 de octubre no hubieran ocurrido y no nos hubieran restado tanto crédito internacional», dijo Díaz como una crítica a Rajoy por no mover ficha antes.

También arremetió contra el presidente y el PP por presionar a Inés Arrimadas para que presente candidatura a la Presidencia de la Generalidad. Opina que lo hace para «debilitar» a Ciudadanos ya que «Inés no tiene número» de diputados necesarios. «Esa no es la manera de pensar en el futuro de un país, sino en el regate corto y en cómo hacer daño a quien me ha dado un revolcón en las elecciones», enfatizó.

Su defensa de Inés Arrimadas, dirigente de Cs, partido que apoya a Díaz en Andalucía, puede tener otro contexto. Díaz tendrá un acto este sábado próximo en Cataluña para recoger un galardón de las entidades culturales andaluzas en la citada comunidad. El acto confirma su paulatina vuelta a la escena nacional, pero también la posibilidad de recuperar su imagen entre los socialistas catalanes y de ganar para su partido el afecto perdido de muchos votantes andaluces.

Díaz tuvo en esta comunidad el peor respaldo de los socialistas en las primarias. El PSC no la invitó a la campaña de los comicios de diciembre pese a que podría haber servido de gancho del voto de muchos emigrantes andaluces que se han decantado por el partido naranja y por su lidereza nacida en Jerez de la Frontera.

Rivalidad

La presidenta andaluza, no obstante, rechaza que cualquiera de estos movimientos cara al foco nacional tengan la intención de rivalizar con Pedro Sánchez de nuevo. Reiteró que su objetivo ahora es gobernar en Andalucía «para demostrar que otra política es posible» y recalcó que sobre los asuntos del PSOE: «Pedro es quien tiene que tomar el rumbo».

En la entrevista, Susana Díaz arremetió también contra el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, por utilizar «el dolor de las familias» para defender su posición en «un debate oportunista» sobre la prisión permanente revisabable, en alusión al acto este domingo en Córdoba del presidente junto a familiares de niñas asesinadas. «Es un debate para hablar, pero esa imagen del presidente utilizando el dolor de las familias, yo eso no lo hago».

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