ATLETA VETERANO

PERFIL
Repasando su trayectoria queda claro que nunca es tarde para destacar en el atletismo. ¿Por qué no le tentó más la competición de élite en la veintena?
Es una larga historia. Empecé con 14 años gracias a un profesor del colegio, Eugenio Hidalgo. Me llevó a competiciones y me ponía planes de entrenamiento. Pero en el servicio militar tuve una lesión grave y trabajaba en la construcción... En aquella época correr era poco menos que de tontos. Me pudo la presión y lo dejé ocho años. Con 28, ya casado, vi que engordaba y regresé a entrenarme y ya no he parado.
Apenas sale a competir fuera de casa. Aun así, cuando lo hace lo borda. ¿Le sorprenden estos resutados?
Estoy sorprendido más bien por lo bien que me va en maratón. A los demás siempre les llega uno que se les da mal. Ya se sabe, el temido 'muro' (se refiere en la jerga de los mratonianos a la 'pájara' habitual a partir del kilómetro 30)... A mí, en ninguno en seis o siete que he corrido. Incluso, siempre hice mejor la segunda parte que la primera.
¿En qué momento de esplendor situaría la competición atlética de veteranos?
En los tres últimos años ha alcanzado mucho auge. Ahora es difícil ganar. Se está participando mucho y el porcentaje de gente de nuestra edad en los primeros puestos de las carreras populares lo demuestra. Ahora hay que animar más en los colegios. No se fomenta la práctica en las escuelas. Si seguimos cualquier media maratón la mayoría de los que la corren son veteranos. En el Mundial de veteranos del Maratón de San Sebastián corrieron 665. Ahora la IAAF ha bajado la edad a 35 años; antes era de cuarenta.
¿Tiene que dedicarle mucho tiempo al entrenamiento?
No. Estoy trabajando en el Área de Deportes del Ayuntaiento de Álora y soy monitor de atletismo. Tengo tres grupos cadetes. Pero las marcas están siendo mejores porque tengo más tiempo que antes. Dedico dos horas por la tarde como mínimo a diario y, a veces, una doble sesión. 150 kilómetros a la semana.
¿Se plantea a medio plazo dejarlo?
No. Mi mujer me anima, pero tienen que sufrir mucho la falta de presencia en casa. Esto es mi vida. Quizás el nivel de exigencia es un poco alto para mi edad, pero me hago controles de esfuerzo y me va bien. Lo que sí es cierto es que a veces me digo que dónde voy con estos años.
¿Está Málaga a la altura de las exigencias en cuanto a instalaciones para el atletismo?
Sé que hay carencias y, en los pueblos, más. Álora no tiene pista de atletismo. Hay que promocionar la base y, si no, nos quedaremos sin atletismo. Sé que la Diputación colabora con los circuitos y que la Federación organiza muchas pruebas, pero hay que promocionar la base y otros deportes.







