Los tres miembros de 'La Manada' admiten sin reparos haberse llevado las gafas de la óptica donostiarra sin pagar

Los cinco miembros de 'La Manada'.

El juicio este martes a los jóvenes sevillanos condenados por la violación grupal de Pamplona levanta gran expectación en Donostia | La Fiscalía de Gipuzkoa ha mantenido las penas de 9 y 6 meses para los investigados y la defensa ha solicitado «la condena mínima»

JAVIER PEÑALBASan Sebastián

Nunca antes un juicio por la sustracción de unas gafas del interior de una óptica había despertado tanto interés mediático, al menos en Donostia. En otras circunstancias, el caso se habría solventado con un acuerdo entre las partes y la consiguiente condena de conformidad. Pero en esta ocasión es que las circunstancias no eran precisamente las habituales. La relevancia de los actores del presunto hecho delictivo había conferido al asunto una inusual trascendencia. Los acusados no eran esta vez unos desconocidos, sino tres de los cinco miembros de 'La Manada,' condenados a 15 años por la violación en grupo de una joven en los Sanfermines de 2016 en Pamplona y que esta mañana han sido juzgados por el hurto de unos anteojos en la capital guipuzcoana dos días antes de que consumasen la agresión sexual. Los acusados, José Ángel Prenda, Ángel Boza y el exguardia civil Antonio Manuel Guerrero, han reconocido haberse apropiado cada uno de un juego de lentes, aunque han negado que acudieran al establecimiento con el ánimo de robar dichos elementos. El juicio ha quedado visto para sentencia.

El interés de los medios de comunicación ha sido tal que media hora antes del comienzo de la sesión, cámaras de televisión, fotógrafos, periodistas, en un número superior a una veintena trataban de obtener las primeras imágenes y valoraciones del letrado Agustín Martínez, el mismo que representó a los encausados en el proceso por los hechos acontecidos en Pamplona. El abogado incluso ha sido requerido para entrar en directo en una cadena de televisión. Dentro incluso del Palacio de Justicia de la capital, la presencia del letrado de 'La Manada' ha atraído la atención de otros profesionales del Derecho que ejercen en San Sebastián.

Tres o cinco gafas

El proceso que tanto interés ha despertado tiene su origen en unos hechos que tuvieron lugar el 5 de julio de 2016, dos días antes de que los cinco sevillanos violasen a la joven madrileña la madrugada de la festividad de San Fermín. Aquel día, Prenda, Boza y Guerrero, accedieron a una óptica donostiarra de la que sustrajeron sendas gafas. La Fiscalía Provincial de Gipuzkoa, que imputa a los investigados un delito de hurto, ha solicitado nueve meses de cárcel para Prenda y Boza, y ha demandado seis meses de prisión para el exguardia civil. A este último le aplica la atenuante de reparación del daño causado, ya que devolvió uno de los artículos sustraídos al comercio perjudicado.

Ninguno de los tres sevillanos se ha sentado en el banquillo de los acusados. Todos ellos han declarado por videoconferencia desde los centros penitenciarios en los que actualmente cumplen las condenas de quince años prisión por la violación grupal cometida en la capital navarra.

La Fiscalía Provincial de Gipuzkoa solicita nueve meses de cárcel para Prenda y Boza, y rebaja su demanda hasta los seis meses de prisión para el exguardia civil. A este último le aplica la atenuante de reparación del daño causado, ya que devolvió uno de los artículos sustraídos al comercio perjudicado. José Ángel Prenda lo ha hecho desde Puerto de Santamaría, Ángel Boza desde la penitenciaría de Granada y el exguardia civil Antonio Manuel Guerrero desde la de Sevilla.

Los tres han reconocido haberse llevado las gafas sin haber abonado importe alguno. No obstante han rechazado que hubiesen planificada de forma conjunta su acción. «Estábamos de paseo por San Sebastián, de turismo. Vimos que la óptica tenía una oferta y entramos. Yo cogí unas gafas, las metí en el bolso y me fui sin pagar», ha señalado Ángel Boza. Los otros dos acusados se han manifestado en términos similares. «Yo entré a la tienda porque Prenda tenía interés en comprar unas gafas y como estaba de oferta...», ha explicado Guerrero, quien también ha admitido que se fue sin pagar.

Diferencias con la óptica

En la vista ha declarado asimismo la titular del establecimiento, quien ha cifrado en cinco las gafas que le fueron sustraídas y no tres como mantiene la defensa, y ha cuantificado en 865 euros el precio los elementos que le fueron hurtados. Testigo y abogados han mantenido un intercambio de opiniones un tanto ácido por el precio final de las gafas, que al letrado le ha parecido que estaba sobredimensionado. Este aspecto no resulta baladí, ya que si el importe de lo sustraídos excede los 400 euros, estaríamos ante un delito de hurto, en tanto que si no supera dicha cifra solo podrían ser condenados por un «delito leve» de hurto, – lo que antiguamente era una falta– que se sustanciaría con una multa.

Tras la exposición de los informes del fiscal y la defensa, el juicio ha quedado visto para sentencia. Agustín Martínez, que ha demandado la «pena mínima», ha solicitado la aplicación también de la atenuante de «reparación del daño» para Prenda y Boza que han ingresado en la cuenta judicial del dinero por el importe de las gafas que robaron. Ninguno de los investigados ha hecho uso del derecho a la última palabra.

La sentencia se conocerá en unas semanas y será dictada por la magistrada del Juzgado de lo Penal número 3 de Donostia.

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