«El nuevo recorrido oficial permite que más gente sin abono vea las procesiones»

Pablo Atencia, ayer, en la sede de la Agrupación de Cofradías de Semana Santa. /Ñito Salas
Pablo Atencia, ayer, en la sede de la Agrupación de Cofradías de Semana Santa. / Ñito Salas

«Los cambios que hemos llevado a cabo van unidos a la evolución natural de la Semana Santa y de Málaga, que se ha convertido en un referente nacional», afirma

Ángel Escalera
ÁNGEL ESCALERAMálaga

La Semana Santa de Málaga de 2019 viene marcada por el cambio del recorrido oficial y por la apertura de la segunda puerta de la Catedral. En esta entrevista, el presidente de la Agrupación de Cofradías, Pablo Atencia, explica que los cambios realizados no han sido fruto de un capricho, sino de una necesidad marcada por la mejora de la seguridad.

–¿Cómo está viviendo estos días previos a un Semana Santa con muchas novedades?

–Con intensidad y con la tranquilidad que da que las cosas se están haciendo al ritmo que nos habíamos marcado, conviviendo con las obras de la Alameda. Lo que deseo es que los cofrades disfrutemos de la Semana Santa, ya que trabajamos todo el año para ello. Es muy importante saber que el tiempo nos va a acompañar, según parece.

–¿Tiene miedo o incertidumbre ante el cambio hecho en el recorrido oficial?

–Este es un proyecto de mejora integral de la Semana Santa; una de sus patas es el cambio de recorrido. Si se analiza el recorrido, se ve que se respeta el 80 por ciento del anterior. Evidentemente, hay un cambio de sentido en la calle Larios y llegamos hasta el entorno de la Catedral. Desde el principio contamos con la complicidad del Ayuntamiento, la Junta de Andalucía, el Obispado, el Cabildo Catedral y del resto de instituciones de la ciudad. Lo vivimos con ilusión. Creemos que se han podido incluir grandes demandas históricas que había del recorrido oficial. Tenemos la satisfacción de estar cumpliendo con nuestra obligación.

–¿Se puede hablar de que esta va a ser una especie de Semana Santa reinventada con el nuevo recorrido?

–Yo lo veo como una evolución natural de la Semana Santa en consonancia con la ciudad. Málaga, en estos últimos años, se ha convertido en un referente nacional y la Semana Santa tiene que ir con esa evolución. Este, repito, es un proyecto integral de mejora de la Semana Santa, que recoge peticiones que hemos ido recibiendo a lo largo de los años.

–¿Se han conseguido limar las asperezas con los abonados que no estaban de acuerdo con su nueva ubicación?

–Desde el principio, éramos conscientes de que lo más complejo del proyecto era la reubicación de los abonados. Sabíamos que eso iba a generar inquietud. Ha habido que reubicar a 11.000 personas de un total de 24.000 sillas que hay en el recorrido oficial. Por ese motivo hemos pedido disculpas, porque entendemos perfectamente cada una de las situaciones, sobre todo en un mundo tan tradicional como el nuestro. No es algo que se haya hecho por capricho, sino que es consecuencia de una serie de requerimientos en materia de seguridad. Además, se busca una mayor comodidad del abonado y poder convivir mejor con la ciudad, así como solventar una parte de los problemas históricos de los horarios e itinerarios de las cofradías.

«Éramos conscientes de que lo más complejo del proyecto era la reubicación de los abonados»

«Abrir la segunda puerta de la Catedral era una reclamación histórica y hemos conseguido que salga adelante»

–¿El motivo principal del cambio del recorrido ha sido la seguridad?

–Nosotros teníamos en marcha un proyecto en el que se venía trabajando, pero sí es cierto que el punto de inflexión ha sido la seguridad. Teníamos a 24.000 abonados en 800 metros. Lo que nos ha impulsado ha sido esa cuestión. De haber mantenido el anterior recorrido habría que haber quitado a unas 8.000 personas. La otra opción era ampliar el recorrido, que es lo que hemos hecho.

–¿La apertura de la segunda puerta de la Catedral es el gran hito cofrade de esta Semana Santa?

–Sí. Esa era una reclamación histórica y hemos conseguido que salga adelante. Entendemos que va en beneficio de las estaciones penitenciales y supondrá una mejora organizativa, ya que hasta ahora las cofradías entraban y salían por la misma puerta.

Supongo que la rampa de acceso a la Catedral cumple con todas las medidas de seguridad fijadas.

–Claro. La instalación de la rampa no la hemos hecho nosotros, se ha llevado a cabo siguiendo los criterios de empresas y profesionales que han certificado que la rampa cumple con todos los requerimientos. Además, contamos con las licenciadas dadas por las administraciones.

Hay gente que piensa que blindar el recorrido oficial es una forma de privatizarlo. ¿Cuál es su opinión?

–Yo creo que es todo lo contrario. En el anterior recorrido, el 90 por ciento estaba acotado y solo el 10 por ciento se hallaba abierto a cualquier persona sin abono. En el actual, con 400 metros más, el 40 por ciento estará abierto para que quien no disponga de abono pueda disfrutar de las procesiones. Estamos hablando del lateral sur de la Alameda, de la zona norte de Atarazanas y de la parte norte de la plaza de la Marina.

–¿Cree que será fácil moverse por ciertas calles al estar blindado el recorrido oficial?

–Este año hay una incertidumbre que desaparecerá cuando nos habituemos a los espacios por los que hay que moverse. Como se han situado muchos más pasillos de seguridad, la movilidad se mejora, por lo que nos podremos mover con más facilidad.

–¿Qué le parece que la calle Carretería y la Tribuna de los Pobres pierdan importancia al pasar menos cofradías?

–Como esa zona no es recorrido oficial, la Agrupación no interviene. Esas son decisiones soberanas de cada hermandad. Yo creo que, una vez que terminen las obras de reurbanización de Carretería, lo normal es que haya más cofradías que quieran pasar por ese espacio.

–¿Se plantean para el futuro ampliar el recorrido oficial y entrar a la Alameda Principal por la calle Ordóñez?

–Es algo que no descartamos. Si después de este primer año se ve factible esa modificación y si las cofradías están de acuerdo con ella, se haría esa ampliación. Este es un proyecto colectivo.