Domingo pletórico de traslados

Petalada al Cristo de la Sangre en la calle Dos Aceras/
Petalada al Cristo de la Sangre en la calle Dos Aceras

Con la Semana Santa a la vuelta de la esquina, ayer se vivieron con intensidad los traslados, hasta las casas hermandad, de los titulares de la Sangre, Gitanos, Prendimiento, Pollinica, Huerto y Piedad

RAFAEL R. PUENTEMálaga

Con la Semana Santa a la vuelta de la esquina, ayer se vivieron con intensidad los traslados, hasta las casas hermandad, de los titulares de la Sangre, Gitanos, Prendimiento, Pollinica, Huerto y Piedad.

A diferencia del año pasado, en esta ocasión no hubo sobresaltos por la meteorología, por lo que las calles se vieron atestadas de público.

Como viene siendo tradicional cada Domingo de Pasión, la jornada quedó inaugurada con la salida del Cristo de la Sangre y la Virgen de Consolación y Lágrimas, que iniciaron su recorrido a las 11.45 horas, desde San Felipe Neri. El pregonero de la Semana Santa, Antonio Guadamuro, cumplió con la costumbre de portar al Crucificado, coincidiendo, además, con el 75.º aniversario de su bendición. Bomberos abrió el cortejo, mientras que la banda de la Paz figuró tras las andas de la Dolorosa.

Ya por la tarde, en un intervalo de 90 minutos, se iniciaron los traslados de Gitanos, Prendimiento y Pollinica. El Señor de la Columna y la Virgen de la O marcharon muy arropados desde los Mártires hasta Frailes, mientras que los capuchineros Jesús del Prendimiento y la Dolorosa del Gran Perdón cumplieron un año más con su cita en el complejo de las Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón. Y en el traslado de la Pollinica desde San Agustín, varias novedades, entre ellas, el nuevo cajillo de las andas, aún sin barnizar y con tres cartelas del antiguo trono del Cristo, y la incorporación de mujeres en los varales. Asimismo, se estableció, de forma oficial, el recorrido provisional que siguió la hermandad el pasado año a causa de la lluvia e incluyó la plaza de la Merced y Madre de Dios.

Las salidas del Huerto y Piedad coincidieron en la franja horaria del final de la tarde, aunque por entornos diferentes.

El único traslado claustral del día lo protagonizó el Cristo de la Agonía, que fue entronizado en sus andas procesionales en un ambiente ceremonioso.