Los líderes independentistas presos dormirán el miércoles en cárceles catalanas

Los líderes independentistas presos dormirán el miércoles en cárceles catalanas

Interior anuncia el traslado pero se niega a dar detalles para evitar incidentes durante el inminente operativo

MELCHOR SÁIZ-PARDOMadrid

Los nueve líderes independentistas presos serán trasladados en las próximas horas de vuelta a cárceles catalanas. El Ministerio del Interior anunció este lunes el inicio el operativo de traslado, que concluirá este miércoles. El departamento que dirige Fernando Grande-Marlaska evitó ofrecer muchos detalles sobre los viajes de los reclusos «por razones de seguridad» y, sobre todo, para evitar incidentes y, en la medida de lo posibles, homenajes en las carreteras que puedan entorpecer la marcha del convoy. Sin embargo, sí ha trascendido que los siete varones fueron trasladados ya este lunes de la prisión de Soto del Real a la de Valdemoro, también en la Comunidad de Madrid, y desde ella partirán el martes hacia Zaragoza, donde ingresarán en la cárcel de Zuera antes de partir al día siguiente a Barcelona.

Instituciones Penitenciarias, única administración con potestad para decir dónde se ubica a los reclusos, desde un inicio quería devolver a Cataluña a los nueve reclusos en cuanto acabara la vista oral, lo que ocurrió el pasado 12 de junio tras cuatro meses de juicio. Sin embargo, el traslado se ha demorado unos días por lo farragoso de los trámites.

El primer paso fue que los presos reclamaran su vuelta a casa. Oriol Junqueras, Jordi Sànchez, Josep Rull, Jordi Turull, Jordi Cuixart, Raül Romeva, Joaquim Forn, Carme Forcadell y Dolors Bassa lo hicieron la pasada semana, mediante sendos oficios a los directores de las cárceles madrileñas en las que se encuentran, Soto del Real, en el caso de los varones, y Alcalá Meco, en el de las mujeres. La mayoría de los nueve procesados en prisión también pidió su excarcelación tras el final del juicio. El viernes de la pasada semana, el Supremo rechazó ponerles en libertad. Un fallo en el que muchos han visto una señal de que va a haber una sentencia condenatoria para los presos.

El pasado 18 de junio la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias cumplió con el preceptivo trámite de comunicar al Tribunal Supremo (que no pedir autorización) su intención de trasladar a los nueve reclusos por si los magistrados tenían algún tipo de objeción. El viernes, el presidente de la sala, Manuel Marchena, informó a prisiones que no veía problema. «En este momento, no está prevista la práctica de actos procesales que exijan intervención personal de los procesados. De ahí que no exista obstáculo para hacer efectiva la decisión adoptada de proceder al traslado», apuntó Marchena.

Contrarreloj

Con el visto bueno del Supremo, Instituciones Penitenciarias ha trabajado contrarreloj durante el pasado fin de semana para poder realizar el traslado cuando antes. Prisiones el mismo viernes dirigió el correspondiente oficio a la Direcció General de Serveis Penitenciaris comunicándole la petición de cambio de cárcel. La Generalitat, como ocurrió hace un año, respondió de forma automática dando el visto bueno. A partir de ahí, Interior organizó la conducción de la Guardia Civil a la cárcel de Brians (centro de recepción de Cataluña), desde donde los Mossos llevarán a los presos probablemente a las prisiones en las que ya estuvieron en Cataluña hasta el inicio del juicio: los siete varones en Lledoners, Bassa en Puig de les Basses y Forcadell en Mas d'Enric.

Interior informó este lunes que el traslado de los siete varones se hará en una «conducción ordinaria con otros reclusos, por lo que habrá una pernoctación en el centro penitenciario de Zuera (Zaragoza), mientras que la de las mujeres serán llevadas directamente a Brians. Prisiones recalcó que los nueve no podían compartir transporte, ya que el reglamento marca que hombres y mujeres deben ser conducidos en convoyes diferentes.

Los nueve políticos presos han estado en las cárceles madrileñas desde el pasado febrero. Los nueve fueron llevados a Cataluña por primera vez en julio de 2018 por decisión del recién llegado Gobierno socialista. Entonces, una vez acabada la fase de instrucción y con el visto bueno del juez Pablo Llarena, fueron sacados de los centros de Estremera, Soto y Alcalá Meco en los que estaban para ser llevados a los más cercanos de sus lugares de residencia en Cataluña.