Los vecinos de Seseña se manifiestan por el cementerio de neumáticos al grito de «Nos quieren matar»

Varios vecinos a las puerta del colegio 'El Quiñón'. /
Varios vecinos a las puerta del colegio 'El Quiñón'.

Mientras el fuego sigue activo, se abren zanjas en el perímetro del vertedero para evitar la contaminación del suelo

J. V. MUÑOZ-LACUNA TOLEDO

Cerca de medio millar de vecinos de Seseña (Toledo) se han manifestado este domingo por las calles de esta localidad para protestar por el incendio del cementerio de neumáticos que tienen al lado de sus casas y exigir soluciones. Bajo el grito de Basta ya, nos quieren matar, los vecinos, ataviados con camisetas negras y mascarillas, han exigido soluciones para este incendio que sigue activo desde el pasado 13 de mayo y para hacer desaparecer lo que queda del vertedero ilegal de ruedas, el más grande de Europa.

Vivimos desde hace dos semanas a expensas del viento porque si sopla hacia nuestras viviendas no se puede aguantar, se quejaba una vecina, madre de un niño de 10 años a quien no puede llevar al colegio -cerrado desde el pasado jueves- ni al parque cercano a su casa porque el olor es insoportable y tóxico.

Otro vecino pedía que alguna administración pública les indemnice para comprar mascarillas que utilizamos hasta para dormir y para pagar la luz porque la tenemos encendida todo el día al tener que bajar las persianas para que no entre el humo.

Los vecinos se han concentrado ante el colegio público de la urbanización de El Quiñón, la más cercana al cementerio de ruedas, y después han marchado hasta el Ayuntamiento pues las fuerzas de seguridad les han impedido llegar al Puesto de Mando Avanzado del incendio adonde este domingo se han desplazado miembros del Gobierno de Castilla-La Mancha encabezados por el presidente, Emiliano García-Page.

Sin colegio

Los colegios, institutos y guarderías de Seseña seguirán sin abrir sus puertas este lunes como medida de precaución ya que los bomberos están acelerando la combustión de las ruedas y estos trabajos generan mucho humo. La prioridad es terminar cuanto antes con la combustión para que también desaparezca el humo cuanto antes y los bomberos aprovechan las horas de menos viento para hacerlo y para que los resultados sean mejores, ha explicado este domingo el consejero de Administraciones Públicas de Castilla-La Mancha, Juan Alfonso Ruiz Molina.

Y mientras los bomberos se afanan en extinguir cuanto antes el fuego se calcula que hacia el próximo miércoles- se abren zanjas en todo el perímetro del cementerio de neumáticos y se construye una balsa impermeabilizada para contener las aguas cuando llueva. Una actuación que tiene como fin evitar la contaminación del subsuelo cuando las lluvias arrastren las cenizas de las ruedas calcinadas. Operarios de la Junta de Castilla-La Mancha y de la empresa pública Tragsa se encargan de estos trabajos. Las zanjas conducirán el agua de lluvia de la zona quemada a la balsa impermeabilizada que se ubicará en la cota más baja del terreno. Decisiones para prevenir males que no se tomaron hace años, cuando 5 millones de neumáticos se apilaban al lado de las viviendas de El Quiñón y los responsables políticos no pensaban en un posible incendio de las ruedas usadas.