El director de la Compañía Nacional de Danza reconoce que el mayor reto ha sido devolver el ballet clásico a la institución

José Carlos Martínez, este viernes, en la Plaza de los Naranjos de Marbella. /Josle-Lanza
José Carlos Martínez, este viernes, en la Plaza de los Naranjos de Marbella. / Josle-Lanza

El responsable de la CND, que en agosto dejará la organización, trae a Marbella cuatro de las piezas más reconocibles del repertorio

Nieves Castro
NIEVES CASTROMarbella

El próximo 31 de agosto José Carlos Martínez abandonará la dirección de la Compañía Nacional de Danza tras ocho años al frente de la institución dependiente de la INAEM. El reconocido coreógrafo y bailarín ha confesado a SUR que el mayor reto de esta etapa profesional ha sido devolver el ballet clásico a la compañía, en otras palabras: volver a poner de puntillas al cuerpo de baile tras el sello eminentemente contemporáneo que imprimió su antecesor en el cargo, Nacho Duato. Martínez ha realizado estas declaraciones en Marbella, donde este sábado su elenco pondrá en escena un espectáculo variopinto que lleva por título 'Una noche con la CND'. La cita se inscribe dentro del ciclo Marbella Todo Danza que se desarrolla hasta el próximo 18 de mayo y que traerá a otras compañías de relumbrón como son el Ballet Flamenco de Andalucía o el Ballet de Víctor Ullate.

El espectáculo que el cartagenero pondrá sobre las tablas del Teatro Ciudad de Marbella, a partir de las 21.00 horas, está diseñado con motivo del 40 aniversario de la CND. En este caso, para variar el programa con respecto a la última vez que la compañía actuó en Marbella, el director artístico ha apostado por un programa que se basa en la danza clásica, «es decir, en la nueva identidad que tiene la compañía a día de hoy». Es verdad que la CND sigue bailando piezas contemporáneas, pero Martínez ha querido y ha sabido construir un programa «alrededor de la evolución del vocabulario clásico».

En Marbella podrán verse grandes títulos del repertorio con un elenco integrado por 22 bailarines que reivindicarán la historia de la compañía desde su fundación en 1979. El programa se sustentará en extractos del ballet Giselle y Don Quijote, más dos coreografías firmadas por Martínez, Scarlatti, paso a dos, una pieza neoclásica, y La Favorita, su primera coreografía, realizada en el año 2002. Esta última pieza no es cualquier pieza: «resume un poco toda mi historia de bailarín», confiesa el cartagenero. Lo hace con referencias a todos los coreógrafos con los que trabajó y tirando de humor, «porque –asegura– pasarán cosas que el público no sabrá si se trata de accidentes o si forman parte del ballet». Martínez se declara un convencido de la necesidad de introducir esas notas humorísticas en el escenario «para hacer accesible la danza clásica a todos los públicos».

Futuro inmediato

En ese reto personal se volcará a partir de su salida el próximo mes de agosto como «coreógrafo freelance», menester que le llevará fuera de España, porque, tal y como él mismo lamenta, en el territorio patrio «hay pocas compañías de danza». Su periplo internacional le llevará a la Ópera de Roma, donde hará su versión de El Corsario, y a la Ópera de Zagreb con Giselle, obra maestra del ballet romántico.

En 2010 entró el vigor el estatuto de las unidades de producción y gestión artística de la CND, que establece un periodo de vigencia de cinco años en el cargo, con una posibilidad de prórroga por otros tres. Agotado su mandato y nombrado Joaquín de Luz como sustituto, el coreógrafo reconoce que el mayor reto al frente de la dirección ha sido haberle dado «una nueva identidad a la compañía». «Lo más importante –afirma– ha sido volver a traer la danza clásica, haciendo a la vez piezas de vanguardia y contemporáneas, cosa que hicimos bastante rápido». El trabajo del que fuera bailarín estrella de la Ópera de París se verá en Marbella, las entradas, al precio de 20 euros, pueden adquirirse en la taquilla del teatro.