¿Llegará a tiempo el Málaga para la Liga?

Ontiveros, en la sesión de trabajo de ayer. /Salvador Salas
Ontiveros, en la sesión de trabajo de ayer. / Salvador Salas

La grave crisis económica y deportiva que atraviesa el club, explicada desde todos sus frentes

Pedro Luis Alonso
PEDRO LUIS ALONSOMálaga

La crisis cada día que transcurre es más galopante en el Málaga. Ayer, en pleno comienzo de la penúltima semana de pretemporada, en un día en el que había muchas expectativas depositadas, apenas llegaron novedades positivas, y el reloj camina irremisiblemente hacia un 'día d', el sábado 17, ya con muy poco margen de maniobra para el club. No es la fecha definitiva para resolver todos los desequilibrios, sino el lunes 2 de septiembre, cuando todo lo que no se haya arreglado ya no tendrá solución. ¿Corre peligro de desaparecer el Málaga, como en 1992? ¿Hay peligro de que se repita la experiencia del Reus (retirado del torneo al final de la primera vuelta) o, en menor medida, del Córdoba (descendido al final de la campaña víctima de su pésima gestión veraniega)? La pregunta está en la calle.

Una crisis solucionable

Sin el apoyo del fondo de compensación que ofrece LaLiga tras el descenso, agotado el pasado curso, el Málaga conocía desde el fatídico 16 de junio (0-1 del Deportivo) que debía reducir su presupuesto y tope salarial en torno a la mitad al afrontar otro curso en Segunda. Siendo una misión difícil para el tándem Caminero- Jofre, el propietario la ha vuelto casi imposible al demorar casi todas las operaciones desde entonces. Casi dos meses después, el resultado es un fichaje (Okazaki) y seis bajas acordadas (Torre, Brezancic, Harper, Lacen, Rosales y Cecchini, pues el resto no están firmadas). Nada más a diez días del debut liguero y con casi todos los rivales más o menos pertrechados. LaLiga ya confirmó el pasado miércoles el temor fundado: el Málaga no puede inscribir fichajes. Excede con creces el límite en salarios. El problema es solucionable con un buen número de salidas pactadas o casi ultimadas a falta de la firma autorizada del propietario, aunque ya hay daños colaterales inevitables por la tardanza en la planificación deportiva (fichajes como el de Stoichkov, entre otros, que se han escapado). Los plazos casi impiden ya que el Málaga pudiera salir con todos sus efectivos inscritos el sábado 17 en Santander. Pero al menos más de uno se daría con un canto en los dientes si al cierre del mercado la remodelación de la plantilla se culminara de acuerdo a los planes actuales del director deportivo, Caminero. Antes se celebrarían tres jornadas ligueras (la tercera coincide con el fin del plazo para fichar) sin todas las piezas.

El problema del límite salarial

El Málaga no puede superar en el valor de los emolumentos de sus jugadores, las amortizaciones de fichajes y otros conceptos menos importantes una determinada cantidad. Sin ello, no podrá inscribir a algunos jugadores y el recurso a fichar perdería sentido mientras no se den bajas o se ingrese liquidez suficiente por algún traspaso. A este problema se enfrenta ya en fechas prohibitivas un club en el que el jeque no ha autorizado aún la venta de Ontiveros (que puede significar 7,5 millones de euros ) al Villarreal ni las salidas de Ricca (al Brujas) o Jony (al Lazio). Aunque estos dos jugadores llevan días con sus nuevos destinos, la operación no está cerrada porque Al-Thani no la ha validado. La parálisis es tal que sólo si se desbloquearan todos los asuntos, el Málaga resolvería su exceso actual y podría inscribir a Okazaki. Pero sigue habiendo fichas muy elevadas, como las de Juanpi y N'Diaye, a las que aún no se les ha dado salida.

El escenario actual, aún solucionable con algún daño colateral, podría evolucionar también a una reedición del triste capítulo vivido con el Reus

¿Por qué actúa así el jeque?

La pregunta del millón es por qué el jeque actúa de esta manera. Sus tiempos parecen ser otros, no los que exige la planificación deportiva o LaLiga y debido también a qué recibe un asesoramiento externo al club. Hay quien especula con que lo hace a despecho previendo un desenlace desfavorable del 'caso BlueBay' dejando así el club en un estado terminal. La política de comunicación del Málaga es nula, a diferencia de los otros dos clubes del fútbol profesional inmersos en el mismo problema. Porque el Granada y Las Palmas ya han emitido sendos comunicados mostrando el camino a seguir para salir del atolladero: en la entidad nazarí, por presuntas irregularidades en los pagos a Adrián Ramos en la anterior campaña, con una multa de más de cuatro millones consumidos de su actual tope salarial; y en Las Palmas, al no recoger en los contratos de sus jugadores la contingencia de un descenso a Segunda, lo que se procede a subsanar ahora.

Tebas, sin piedad

El responsable de LaLiga será inflexible con la situación del Málaga si llegado el 2 de septiembre no cumple con las normas de control económico. No se permitirá una reedición del 'caso Reus', obligado a retirarse en mitad del torneo, con un número limitadísimo de jugadores y con impagos. Desde esta perspectiva, en el peor de los escenarios, podría suceder que al Málaga no se le permitiera competir.

La papeleta de Caminero

El director deportivo dejó claras sus desaveniencias con la propiedad el miércoles pasado en su comparecencia pública. Recordó que lo sucedido con Okazaki, con cuatro días en la ciudad tras pasar el reconocimiento médico a la espera de la firma del jeque, no es normal. Podrá gustar o no su gestión, pero tiene una lista de fichajes futuribles con la que no se ha podido avanzar hasta ahora. El trabajo está hecho, pero no le luce, y afronta una de las papeletas más difíciles.

Víctor y su 'plan b'

Víctor fue paciente hace dos semanas. Logró línea directa con el jeque y esto le reanimó, pero quince días después no se han cumplido ninguna de las promesas y sus mensajes esperanzadores han quedado en evidencia. Su trabajo de pretemporada es estéril en parte, porque el grupo que compita desde septiembre puede ser sensiblemente distinto. Y, con todo, se seguirán exigiendo resultados. Con profesionalidad afronta una dura misión, pero cerca de perder la paciencia. En lo deportivo –así lo hizo en la segunda parte ante el Córdoba y en la primera contra el Mallorca–, trabaja sobre un once tipo alineable en El Sardinero (con jugadores 'baratos' como Luis Muñoz, Hugo o Ramón), y tiene dos ensayos más: mañana (Melilla) y el sábado (Cádiz).

Los jugadores cumplen

El día a día en el trabajo de pretemporada está siendo muy profesional. Por momentos el ambiente es bueno, pero la procesión va por dentro en muchos casos. De forma lenta, se siguen dando salidas y hay muchos futbolistas que buscan futuro lejos del Málaga. Algunos de ellos no quieren atender a los medios en esta etapa por no desdecirse.

Los empleados, atemorizados

El miedo está fundado entre los numerosos trabajadores de la entidad (marketing, comunicación, taquillas, administración, tiendas,...). Si el Málaga no resuelve su problema con el control económico de LaLiga la viabilidad del club está amenazada y la estructura de empleados debería adelgazarse sensiblemente. De hecho, esto parecía una evidencia tras el descenso, pero no se ha producido. Ayer hubo una larga reunión con presencia de todos los departamentos.

La afición, movilizándose

La masa social se moviliza consciente de la grave crisis, pero no hay una unión total entre los grupos. Por un lado, los pequeños accionistas; por otro, la Federación de Peñas, y a otro el Fondo Sur. Histórica y culturalmente nunca fue Málaga ni el malaguismo dada a grandes manifestaciones o a reivindicar lo suyo. Contra Al-Thani la mayor protesta organizada no pasó de 500 personas.

El peor de los escenarios

El desenlace más crudo para la crisis sería la desaparición del Málaga o que se tuviera que retirar de la competición. Pero se confía en que todo quede en un nuevo susto, como el del verano anterior, cuando en las dos primeras citas no se pudo inscribir a Koné, Lacen, Boulahroud, Haksabanovic y Dani Pacheco... Y se ganaron las cinco primeras jornadas