Un perro camina desde Málaga hasta Guaro para buscar a su difunto dueño

Ribero se escapó del refugio de la Protectora de Animales de la capital y tardó diez días en llegar hasta su antiguo hogar, a 50 kilómetros de distancia

El podenco Ribero, tras ser capturado y trasladado a la Protectora de Málaga. /sur
El podenco Ribero, tras ser capturado y trasladado a la Protectora de Málaga. / sur
Ignacio Lillo
IGNACIO LILLO Málaga

Le pusieron Ribero porque apareció junto al cauce de un arroyo. El podenco, de unos dos años de edad, sin chip, vivía en Guaro con su anciano dueño y tras fallecer este (por causas naturales) hace dos meses se quedó en la calle. Desde entonces, vagaba por los alrededores de su antiguo hogar, donde un joven le llevaba comida. Hasta que, con la

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