Javier Carnero, un ascenso tras varios reveses

Imagen de archivo de Javier Carnero./
Imagen de archivo de Javier Carnero.

El único malagueño en el nuevo gobierno de Susana Díaz sufrió dos mociones de censura como alcalde de Benalmádena y tuvo que dimitir de la lista a las elecciones andaluzas de 2015 tras una imputación judicial. Tras el archivo de la misma, el PSOE lo repescó como alto cargo de Turismo. Ahora será consejero de Empleo con importantes retos por delante

ANTONIO M. ROMERO

La carrera política de Javier Carnero (Málaga, 1969) no ha sido un camino de rosas ya que en su trayectoria ha padecido las espinas de ocupar un cargo público. Sin embargo, su paciencia y lealtad, su capacidad de gestión y su alto perfil político le han valido un importante ascenso al ser nombrado consejero de Empleo, Empresa y Comercio en el nuevo gobierno de Susana Díaz. Será el único representante malagueño tras las salidas del gabinete de José Sánchez Maldonado -quien hasta ahora había ocupado la cartera de Empleo- y Adelaida de la Calle, ya exconsejera de Educación tras una breve etapa en política de apenas dos años.

Abogado especializado en derecho civil y laboral, Carnero sufrió dos mociones de censura siendo alcalde de Benalmádena. La primera fue el 19 de mayo de 2009, cuando apenas llevaba dos años en el cargo y vio que el popular Enrique Moya le arrebató el bastón de mando. La historia volvió a repetirse en el siguiente mandato municipal. El 23 de junio de 2012, Paloma García Gálvez (PP) lo volvió a desbancar del puesto de regidor.

En ese momento ya era diputado en la Diputación de Málaga, cargo que dejó en julio de 2012 al ser nombrado delegado provincial de Agricultura y Medio Ambiente. Un puesto en el que se mantuvo hasta principios de 2015 cuando cesó para poder ir en las listas del PSOE al Parlamento de Andalucía en las elecciones autonómicas de marzo de ese año. Iba a ser su salto a la política regional, pero no pudo ser ya que en febrero de ese año dimitió por coherencia y responsabilidad y para no dañar al PSOE tras declarar como imputado por un presunto delito de malversación de caudales públicos durante su etapa como alcalde de Benalmádena. En esos momentos, había una tormenta política tras la imputación de los expresidentes andaluces Manuel Chaves y José Antonio Griñán.

Carnero se marchó a su puesto de empleado público en el Centro de Apoyo al Desarrollo Empresarial (Cade). Apenas un mes después de su dimisión, el juez archivó su causa. En julio de ese año, el PSOE lo repescó nombrándolo consejero delegado de Turismo Andaluz y ahora sí da el salto final a la primera línea de la política andaluza como consejero de Empleo, Empresa y Comercio, donde le esperan grandes retos por delante. De su cartera dependen asuntos tan relevantes para la economía andaluza como las políticas de empleo, los cursos de formación o los consorcios de formación -de los que dependen la escuela de hostelería La Cónsula o el CIO Mijas-.

Unos desafíos que Javier Carnero afrontará con la disposición y el carácter resolutivo que le definen, según destacan quienes lo conocen. Cualidades que junto a su perfil político -fue miembro de la ejecutiva provincial durante el primer mandato de Miguel Ángel Heredia como secretario general-, su experiencia en la administración local y autonómica y su conocimiento de sectores productivos tan determinantes en Andalucía como el turismo y la agricultura le han servido como carta de presentación para asumir esta importante responsabilidad en el ejecutivo andaluz.