La Junta pone reparos al proyecto de un hotel de cinco estrellas en La Equitativa

El hotel se ha proyectado con una altura de seis plantas más baja, ya que la torre quedará para uso residencial. /SUR
El hotel se ha proyectado con una altura de seis plantas más baja, ya que la torre quedará para uso residencial. / SUR

Turismo pide a los promotores que justifiquen la imposibilidad técnica de cumplir con los parámetros exigidos por la ley para esta categoría

Jesús Hinojosa
JESÚS HINOJOSAMálaga

Ocho meses después de que los nuevos propietarios mayoritarios del edificio de La Equitativa solicitaran ante la Gerencia Municipal de Urbanismo la licencia de obras para realizar un hotel, este permiso no ha podido ser evacuado todavía. Según los datos recabados por este periódico, se ha topado con un informe desfavorable de la delegación provincial de la Consejería de Turismo respecto a la clasificación del proyecto presentado como un hotel con una categoría de cinco estrellas. Este pronunciamiento negativo de Turismo, que fue evacuado el año pasado, se debe a que la propuesta hotelera registrada por los propietarios del conjunto de planta baja más seis que abraza la torre de La Equitativa –en manos de otra sociedad que prevé mantener su uso para viviendas– no cumple con los requisitos exigidos por el decreto 47/2004 que regula los establecimientos hoteleros en Andalucía.

Esos requisitos están relacionados con la anchura de los pasillos y de las escaleras de nueva creación, con la instalación de duchas independientes de la bañera en cuartos de baño y las dimensiones mínimas de algunos baños y unidades de alojamiento. No obstante, según fuentes consultadas, el reparo inicial de Turismo puede salvarse si los promotores justifican mejor la imposibilidad técnica de cumplir con esos condicionantes, al tratarse de un edificio protegido. Por ello, la delegación de esta consejería ha remitido a los propietarios un escrito en el que se les pide que acrediten de forma detallada la imposibilidad o seria dificultad para poder ajustarse a lo estipulado para hoteles de cinco estrellas, ya que no quedó suficientemente justificado en el proyecto que se presentó el año pasado. Según las averiguaciones realizadas, esa comunicación de la Consejería de Turismo no ha sido todavía contestada por los promotores, la sociedad Alameda Retail, tras la que se encuentra el grupo inversor Key International, con sede en Miami, una de las ramas de la familia madrileña Ardid-Villoslada, saga empresarial ligada desde hace décadas al negocio promotor.

Depósito de agua

Turismo también les ha pedido que especifiquen el lugar en el que ubicarán un depósito de agua con capacidad para 100 litros por plaza y día, infraestructura que también se demanda para este tipo de establecimientos salvo que se solicite su exención. Al margen de este informe inicialmente desfavorable de la Consejería de Turismo, el proyecto hotelero presentado para la mayor parte de La Equitativa debe obtener un permiso de la delegación de la Consejería de Cultura, al tratarse de una construcción arquitectónica protegida que se va a reformar para cambiar de uso. Según fuentes municipales consultadas ayer por este periódico, el informe de Cultura no había sido recibido aún en los despachos de Urbanismo. Estas fuentes han aclarado este viernes que el dictamen de Cultura ha llegado hoy y es favorable a las demoliciones previstas en el proyecto presentado.

Además, este periódico intentó ayer sin éxito contactar con la propiedad de esta parte de La Equitativa para conocer en qué punto se encuentra el proyecto de hotel, redactado por el arquitecto madrileño José Antonio Aparicio, desde cuyo estudio declinaron aportar dato alguno al respecto.

El proyecto hotelero para La Equitativa podría dar cabida a unas 80 habitaciones, y contempla la recuperación y reforma de las plantas bajas que dan a la plaza de la Marina para el vestíbulo del hotel, que contaría con piscina y restaurante.

Según apuntaron meses atrás desde la propiedad, pretenden que el edificio mantenga en gran medida el actual aspecto que ofrece, recuperando eso sí las características con las que fue concebido en 1956 por el arquitecto Manuel Cabanyes y Mata, con la dirección de Juan Jáuregui Briales. En ese sentido, prevén recuperar elementos originales como las contraventanas de mallorquinas de madera que tenía la fachada.

 

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