Estudios en los terrenos de Repsol concluyen que no es necesario actuar en el suelo que albergará el parque y descartan riesgos para la salud

Vista de los terrenos de los antiguos depósitos de Repsol. /Francis Silva
Vista de los terrenos de los antiguos depósitos de Repsol. / Francis Silva

Sí se prevé la aplicación de una capa de suelo vegetal para preparar esta parte de la parcela para los trabajos paisajísticos

EUROPA PRESS

Los estudios realizados sobre el suelo y las aguas subterráneas de los antiguos terrenos de Repsol, a cargo de las empresas Ramboll y Smarting, han concluido que no es necesario ningún tipo de remediación o actuación correctora en los terrenos que se van a destinar al gran parque de Carretera de Cádiz y Cruz de Humilladero, los situados al sur del sector.

Únicamente se prevé la aplicación de una capa de suelo vegetal para preparar esta parte de la parcela para los trabajos paisajísticos, según han explicado. En concreto, los análisis han determinado que en todo el sector de Repsol «no existe actualmente riesgo por contacto dérmico ni por ingestión accidental de suelo ni de agua subterránea«.

Únicamente, han precisado, existiría riesgo por inhalación de vapores en ambiente interior en cuatro zonas puntuales dentro de las áreas de servicio -zona de equipamientos al norte del sector- y residenciales -en la zona central- una vez que se construyera en dichas zonas en base a los usos previstos, por lo que se requerirán planes y actuaciones correctoras.

Así, han incidido en que actualmente no existe riesgo para la salud y solo es necesario el tratamiento de dichos puntos para su futuro desarrollo residencial y de equipamientos.

El desarrollo de estos trabajos y los resultados obtenidos han sido dados a conocer por sus responsables a los grupos municipales del Ayuntamiento de Málaga, con los que este viernes se ha mantenido una reunión. Estos estudios, encargados por el Ayuntamiento, han ampliado y dado continuación a los trabajos de caracterización exploratoria que realizó la empresa Inerco el pasado año a cargo de la Sareb. Así, entre los objetivos de los estudios figuraba completar y actualizar la información disponible sobre las condiciones medioambientales de las aguas subterráneas en el emplazamiento y su afección por hidrocarburos y recomendar actuaciones complementarias enfocadas a la adecuación de las condiciones medioambientales del terreno para sus futuros usos.

Estos estudios complementarios se han efectuado durante los meses de enero a abril de 2018. Para esta investigación, se han instalado cuatro piezómetros adicionales para completar la caracterización de las aguas subterráneas al norte del túnel del AVE, que completaron los ocho existentes.

Asimismo, se han realizado 16 catas a profundidades máximas de 5 metros y sobre las mismas se ha tomado un total de 23 muestras de suelo representativo. También se ha efectuado una modelización en 3D que incorpora el comportamiento de las concentraciones en suelos y aguas.

Conclusiones

En relación con las condiciones del agua subterránea, se ha determinado que al sur y aguas abajo del túnel de las vías soterradas del AVE las aguas subterráneas no están afectadas a niveles de preocupación; que sólo se localizan altas concentraciones de este elemento presentes localmente en agua subterránea aguas arriba del túnel del AVE, aunque sin la presencia de hidrocarburos en fase libre flotando sobre el nivel freático y que el túnel del AVE bloquea en gran medida la migración de hidrocarburos disueltos.

De igual modo, se ha determinado que los hidrocarburos presentes en el suelo y las aguas subterráneas están siendo degradados por procesos microbiológicos naturales (biodegradación), aunque su efectividad está limitada por falta de oxígeno y fósforo.

En cuanto a los resultados del análisis cuantitativo de riesgos, se ha concluido, entre otros, que no existe en la actualidad riesgo por contacto dérmico ni por ingestión accidental de suelo ni de agua subterránea; que no existe riesgo inaceptable asociado con las condiciones del agua subterránea; y que únicamente en el marco del futuro desarrollo urbanístico se ha identificado 'riesgo inaceptable' por inhalación de vapores en ambiente interior en cuatro zonas dentro de Áreas de Servicio y Residenciales.

Por todo ello, como se recoge en los análisis, solo en los puntos donde existiría un posible «riesgo inaceptable» en base al uso futuro que se dedique finalmente el terreno, se requiere una remediación, que son actuaciones correctoras y de recuperación ambiental de los suelos.

Otra de las conclusiones es que dicha remediación de las zonas puntuales mencionadas puede ser realizada al menos en parte in situ, lo que aumentará la sostenibilidad del proyecto.

Así, se ha estimado que puede tener un coste entre dos y 3,5 millones de euros, si bien se acotará en función de los ensayos piloto que se van a realizar para delimitar y concretar aún más los trabajos de remediación necesarios en dichos puntos y las actuaciones de mejora medioambiental pertinentes para el resto de zonas sin riesgo, como es la aportación de suelo vegetal.