Aquel cargamento de patatas envenenado con hachís

La información publicada en SUR hace 17 años/
La información publicada en SUR hace 17 años

Ocurrió hace 17 años, cuando un camionero malagueño era detenido en Tánger con mil kilos de droga en su vehículo. El suceso tuvo final feliz

JOSÉ MANUEL ALDAY

Ocurrió un 20 de enero de hace ahora 17 años. Y la historia tuvo un final feliz tras días de pesadilla. El camionero malagueño Salvador Broncano era detenido en Tánger en enero de 2000 después de que la policía marroquí encontrase casi una tonelada de hachís entre la carga de patatas que transportaba. Broncano, que residía en la barriada de Portada Alta con su familia, reiteró su inocencia y aseguró haber sido víctima de las redes que trafican con drogas al otro lado del Estrecho. Pero lo tenía muy difícil. Más aún cuando trascendió que el propietario del trailer que conducía había sido condenado por la Audiencia de Málaga a cuatro años y seis meses dé prisión por un delito de tráfico de 1.590 kilos de hachís.

La detención del camionero se produjo cuando iba a embarcar en uno de los buques que atraviesan el Estrecho de Gibraltar con destino a Algeciras. La droga había sido camuflada en el interior del remolque del camión, que transportaba 25 toneladas de patatas que había cargado en Casablanca y que iban destinadas a Holanda.

La familia de Salvador Broncano, su mujer y sus dos hijas, conocieron su detención a través de los medios de comunicación y mantuvieron en todo momento que era ajeno a la droga que transportaba. " Le han tendido una trampa, y lo que queremos es que todo esto se aclare cuanto antes», declaraba entonces a SUR Ana, de 24 años, la hija mayor del camionero.

Los responsables de la empresa para la que trabajaba el conductor señalaron que éste era inocente. «A Salvador lo mandaron a los dominios reales de Casablanca, unas fincas que al parecer pertenecen al difunto rey Hassan II de Marruecos. Allí estuvo el domingo, hasta que el lunes por la mañana un marroquí lo llevó a un almacén cerca de Casablanca, donde cargó 25 toneladas de patatas que debía transportar a Holanda», explicaron. Unas horas más tarde, cuando se disponía a embarcar con el camión en el puerto de Tánger para dirigirse a Algeciras, la policía marroquí halló entre el cargamento del vehículo 967 kilos de hachís. La droga no iba encima de la carga, sino que estaba entre el cargamento, por lo que cabe pensar que se la colocaron en él momento de cargar el camión.

Tres días después de su detención, la familia de Salvador Broncano recibía una llamada telefónica del Consulado español en Tánger que anunciaba la puesta en libertad sin cargos del camionero malagueño, algo ciertamente inusual en Marruecos en estos casos. «Es la mejor noticia que podíamos recibir después de esta pesadilla", manifestaron las hijas del conductor, quienes se desplazaron hasta el puerto de Algeciras para recibir a su padre. A su llegada, y entre una nube de periodistas, el camionero reiteró su inocencia y manifestó que lo peor de su estancia en Marruecos había sido la incertidumbre de no saber qué iba a ocurrir. «Lo primero que haré mañana será dar gracias a Dios», dijo emocionado rodeado de sus familiares.