El pánico financiero amenaza a Macri

El pánico financiero amenaza a Macri
AFP

Segundo día consecutivo de infarto en Argentina, con crecientes presiones para que el presidente renuncie a presentarse a la reelección en octubre

MARCELA VALENTEBuenos Aires (Argentina)

En un clima de gran incertidumbre económica y política, el mercado financiero de Argentina tuvo ayer una segunda jornada consecutiva de infarto producto del temor a una suspensión de pagos. El mercado parece desconfiar del Gobierno de Mauricio Macri, que pierde popularidad ante su rival, la expresidenta Cristina Fernández, a seis meses de las elecciones.

Las turbulencias incrementaron las presiones para que Macri abandone su proyecto de aspirar a la reelección. Pero el jefe de Gobierno de la ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta -del mismo espacio político- salió a confirmar que el aspirante «es Macri» y advirtió de que «los candidatos se deciden en Argentina, no en Wall Street».

Fue en medio de una escalada cambiaria. El dólar, que había pasado de 43,5 a 45 pesos el miércoles, trepó ayer a 47,50 en dos horas. Al mismo tiempo se desplomaron los bonos de la deuda, también las acciones en la Bolsa local y los títulos de las empresas argentinas que cotizan en Nueva York, mientras subían los seguros contra un eventual 'default'.

 Conscientes de que las encuestas muestran a Fernández casi diez puntos por delante de Macri en una segunda vuelta, aunque la exmandataria no confirmó si competirá, empresarios e inversores plantean ya públicamente que la gobernadora de la provincia de Buenos Aires, María Eugenia Vidal, comparte terreno político con Macri pero con mejor imagen. También los socios de la alianza gubernamental quieren a otro postulante. Pero no es sencillo cambiar de candidato en medio de la crisis y con la economía en franca recesión. El clima está tan crispado que fuentes gubernamentales atribuían la turbulencia financiera al lanzamiento de un libro de Cristina que sale hoy a la venta y ya está agotado.

Frenar la dinámica

El Riesgo País de JP Morgan, que había arrancado el miércoles en 845 puntos, cerró en 963 y ayer llegó a 1012. El Banco Central vendió 51 millones de euros para aplacar el fuego y se comprometió con operaciones a futuro. Más tarde tuvo también que subir el interés que paga a los bancos por las Letras de Liquidez (Leliqs). Desde agosto, la autoridad monetaria coloca esos papeles exclusivamente entre los bancos. Para evitar la dolarización de fondos, les plantea una tasa en pesos muy por encima de la inflación (54%) para operaciones de una semana.

El beneficio de los bancos por mantenerse en pesos es el precio que paga el Gobierno para frenar una dinámica de pánico, a cambio de profundizar la recesión. Así el Banco Central sólo atemperó el nerviosismo. El dólar cerró en 46 pesos y el Riesgo País volvió a 960 puntos, el segundo más alto de la región después de Venezuela.

La convulsión llega justo un año después de la de 2018, cuando el dólar cotizaba a 20 pesos y terminó en 35. Entonces las dificultades de Argentina para financiarse en el mercado de bonos llevaron a Macri ante el Fondo Monetario Internacional, que le otorgó un préstamo de 51.000 millones. Pero el programa no está funcionando. La devaluación de 2018 derivó en un alza de precios del 54%. Con el Banco Central ya comprometido a no emitir pesos, la inflación de marzo fue del 4,7% y la tendencia se mantendría en abril lejos de dar una señal de mejora.