Ronda conserva la misma población que hace 20 años

La calle de la Bola es uno de los espacios más concurridos a diario en Ronda./Vanessa Melgar
La calle de la Bola es uno de los espacios más concurridos a diario en Ronda. / Vanessa Melgar

La ciudad del Tajo, con solo 172 vecinos más en las últimas dos décadas, pierde habitantes de forma consecutiva desde 2010

Vanessa Melgar
VANESSA MELGAR

Con el padrón municipal en la mano, como uno de los parámetros que reflejan el crecimiento de una localidad, los datos no son nada buenos para Ronda. Aunque poblaciones de su categoría se han visto afectadas por la crisis económica, entre otros factores, lo que ha lastrado su desarrollo, en el caso de la ciudad del Tajo quedan aún más patentes problemas históricos como la falta de oportunidades laborales, de grandes inversiones por parte de las distintas administraciones y la carencia de infraestructuras, como una autovía, ya que se trata del único municipio de Andalucía, de su entidad, que no dispone de esta conexión.

Los rondeños se van y lo hacen, de forma consecutiva, desde 2010. Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), en los últimos 20 años, de 1998 a 2018, la ciudad del Tajo apenas ha ganado 172 habitantes, es decir, que cuenta con 33.978 vecinos (en 2018) y en 1998 había 33.806, la misma cifra prácticamente, que esconde las aspiraciones frustradas de desarrollo. Por sexos, los datos son: 16.554 hombres en 1998 y 16.530 en 2018; y 17.252 y 17.448, respectivamente, en el caso de mujeres.

La curva de población, en este período, creció de 1998 hasta 2010, con la excepción de 2003 a 2004, en la que se registró un descenso de la población de 189 vecinos. De 1998 a 1999 se mantuvo la cifra, pero ésta aumentó en 215 personas en 1999, 193 (2000), 256 (2001), 667 (2002, cuando se contabilizó el mayor crecimiento en este período), 564 (2004), 324 (2005), 286 (2006), 410 (2007), 295 (2008) y 82 (2009).

En 2010, la tendencia cambió radicalmente y las cifras del saldo de población se volvieron negativas, una lógica que se ha mantenido hasta la actualidad. El descenso fue más leve hasta 2013, con pérdidas, en estos años, de 116 (en 2010), 95 (en 2011), y 33 habitantes (en 2012); y a partir de este año, la caída del gráfico es mucho más acusada: en 2013 el padrón municipal bajó en 457 personas, en 2014, en 532, en 2015, en 1.295, en 2016, en 113 y en 2017, hasta 2018, el último dato disponible, en 290.

Despoblación

Cabe destacar que a finales de 2014, se produjo la independencia de Ronda de las entidades locales autónomas (ELAs) de Serrato y Montecorto, que se convirtieron entonces, tras años de trámites, en los municipios 102 y 103 de la provincia de Málaga, lo que explica, el descenso más acusado en 2015. No obstante, ambas poblaciones suman algo más de mil habitantes, por lo que la variación de la población, aún así, fue negativa para Ronda, que en la actualidad vuelve a rozar los 34.000 habitantes, cuando en 2010 estaba al borde de los 37.000.

Así las cosas, aunque la ciudad del Tajo ha conseguido mantener su población en las últimas dos décadas señaladas, no está a salvo de la despoblación que está mostrando, desde hace varios años, su cara más amarga en los pueblos de la comarca, en la que existen poblaciones con verdaderos problemas en este sentido y ante los que distintos alcaldes están alzando la voz y reclamando inversiones y una apuesta real por sus localidades. En Genalguacil, por ejemplo, se ha creado una concejalía de Despoblación.

La alcaldesa de Ronda, María de la Paz Fernández, dijo que se ha solicitado a la Diputación Provincial de Málaga, que también ha anunciado medidas en este sentido, que la ciudad del Tajo se pueda beneficiar de éstas. Mientras, desde la Junta de Andalucía se ha prometido la creación de una autovía (de momento, se ha anunciado un estudio de viabilidad del primer tramo, con la capital malagueña). Se trata de una infraestructura que mejoraría las comunicaciones en general de Ronda y su comarca, propiciando los despegues de estas zonas. Además, Ronda necesita renovar otras instalaciones, como su estación de autobuses, obsoleta; poner solución al problema de tráfico, en el conjunto histórico y en el resto de la ciudad; revisar, de una vez por todas, ya que lleva años de retraso, su PGOU; aprobar un plan de protección para el conjunto histórico ; y crear un nuevo polígono industrial o revitalizar el existente. También se quiere poner en valor la garganta del Tajo.