Álora espera 4.000 visitantes en la exposición de las gallinas sureñas este fin de semana

Álora espera 4.000 visitantes en la exposición de las gallinas sureñas este fin de semana
Salvador Salas

La localidad se prepara para una de sus fiestas gastronómicas más importantes del año, que esta edición contará con 200 ejemplares en competición

Fernando Torres
FERNANDO TORRES

Su pelaje es más brillante de lo normal. Los entendidos la definen como «bella» y «esbelta». Su mayor atractivo está en los huevos, sabrosos, camperos y con una textura inigualable. Se trata de la gallina sureña autóctona, una variedad que se encontraba a punto de extinguirse y que cada vez goza de mayor salud gracias a iniciativas como la Exposición de Gallinas Sureñas que Álora organiza y acoge este fin de semana en su onceava edición. El encuentro ha ido creciendo en número de visitantes a lo largo de los últimos años y espera recibir a 4.000 personas a lo largo de los tres días de actividades (en 2018 acudieron algo más de 3.500).

Este miércoles se ha presentado el programa de la edición en el restaurante El Pimpi, que patrocina el evento. El alcalde de Álora, José Sánchez, ha detallado que participarán un total de 350 aves, de las cuales 200 competirán por los diferentes premios del concurso mientras que las 150 restantes completarán la zona de exposición. Además de las muestras habrá degustaciones de huevo de sureña y otras actividades, como un mercado artesanal y de productos locales. Este año se ha separado la actividad de la feria del queso ante el éxito de la iniciativa, para mantener el protagonismo de las dos actividades.

Sánchez fue el primer alcalde en organizar estas jornadas hace once años, promovida por la Asociación de Álora de Criadores de Gallinas Autóctonas Sureñas. Considera que la iniciativa ha sido responsable de que la especie haya sobrevivido a una extinción inminente. «Nunca me llegué a imaginar que el concurso llegaría a tener tanta repercusión», ha reconocido en la presentación.

El presidente de la asociación, Juan Antonio Tamayo, ha añadido que actualmente se encuentran en plena catalogación del patrón genético con el que convertir a la sureña en una especie diferenciada del resto con todos los parámetros. Se trata de una variedad muy poco ponedora, criada en libertad y que se alimenta de grano y los insectos de la huerta. «Es bello, alto y esbelto con un plumaje único», ha relatado. «Las gallinas pesan unos tres kilos, los gallos casi cuatro, es de talla mediterránea», ha explicado Tamayo. Este fin de semana vendrán criadores de toda andalucía que trabajan por mantener viva a la sureña.

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