22 Festival de Cine de Málaga

El 'talent' del cine español llega a Málaga

Foto del equipo de la película 'La Banda'./Migue Fernández
Foto del equipo de la película 'La Banda'. / Migue Fernández

Marques-Marcet vuelve al festival con una aplaudida mirada íntima y realista sobre el embarazo, que se suma a la tierna película valenciana 'La banda' y el humor negro de la cinta catalana '7 razones para huir'

Regina Sotorrío
REGINA SOTORRÍOMálaga

Hoy el cine español hablaba en catalán y valenciano. Carlos Marques-Marcet vuelve al Festival de Málaga tras el éxito de '10.000 km' (Biznaga de Oro 2014) con 'Los días que vendrán', una mirada realista e íntima del embarazo rodada mientras sus protagonistas, David Verdaguer y María Rodríguez Soto, esperaban a su primera hija fuera de las cámaras. La sala de prensa les recibió, por primera vez en esta edición, con aplausos. Era la tercera cinta a competición en una jornada, la quinta, que de buena mañana planteó un viaje desde la ternura a la más cruda realidad: desde la romántica historia de factura clásica de 'La banda', de Roberto Bueso, a la arriesgada bofetada de actualidad que da '7 razones para huir', dirigida al unísono por Esteve Soler, David Torras y Gerard Quinto. Tres producciones que gustaron y que ejemplifican el 'talent' (talento en catalán) que se cuece en estas tierras.

«¿Cómo está?», preguntaba un periodista. «Estupenda, durmiendo ahí atrás», respondía la actriz María Rodríguez Soto. Se refería a Lupe, la hija que tiene con David Verdaguer, y el motor de 'Los días que vendrán', porque fue su embarazo lo que dio pie a esta película. El actor conoció la noticia de su paternidad mientras rodaba su segundo filme con Carlos Marques-Marcet (Barcelona, 1983), 'Tierra firme', que precisamente gira sobre la decisión de tener o no hijos. La vida se adelantaba al cine y ellos decidieron entonces dar un paso más: que el cine siguiera los pasos de la vida. «Estaba embarazada y el tiempo corría, nos teníamos que apresurar», recuerda Rodríguez Soto.

La cámara de Marques-Marcet acompaña a la actriz en los cambios que experimenta su cuerpo para contar una historia de ficción. Los protagonista son pareja en la vida real y estaban 'embarazados', pero insisten: Vir y Lluis no son ellos. «Tienes que ponerte desde la mentira para que sea más real. No tiene nada que ver nuestra relación, nosotros buscábamos a la niña, no fue un penalti», apunta Verdaguer. «Preparamos nuestros personajes por separado y luego creamos una nueva relación, cómo se conocían, cómo se fueron a vivir juntos. A partir de ahí nos sentimos muy libres», añade la actriz. Como explica el director, el objetivo era construir unos personajes con algunas similitudes, pero con muchas distancias «que les permitiesen hablar sin ningún tipo de pudor sobre sus conflictos interiores más profundos».

Compartían el momento, pero no lo que les pasa a sus roles en la pantalla; las dudas, los miedos y los enfrentamientos ante un embarazo inesperado que termina minando la relación de pareja. Reconoció Verdaguer que el suyo es un «personaje ingrato» pero con mucho de verdad. «Como hombres, aunque nos creamos progres y muy de izquierdas, tenemos el ego muy puesto en algún sitio y en un embarazo eres secundario, eres producción. Ayudando e intentando molestar lo menos posible. Y te coges esa cosa de señor de las cavernas de 'tengo que cazar y proveer a mi familia'», admitió. También Rodríguez Soto pone una nota personal al introducir el despido de su personaje, una periodista, cuando la barriga ya es evidente. «Tenía curro de teatro y no lo pude hacer porque no me aseguraron. Y era una cosa que quería reflejar», cuenta.

Lo único real que hay en 'Los días que vendrán' es el embarazo de María y un vídeo rodado por un amigo de sus padres de su propio nacimiento. Imágenes emotivas que se revelan como una pieza «clave» en el montaje final del filme. «Es donde me petó la cabeza viendo la película», afirma Verdaguer. «Fue el punto de inflexión, lo que estructuró el concepto de la película, que estaba navegando y no cuajaba. Lo vimos los tres juntos llorando», recuerda Maques-Marcet.

La película está rodada a lo largo de un año y medio, con 50 días de grabación en el antiguo piso de la pareja. Algunos momentos, como el parto, se filmaron después de que hubiera nacido la pequeña Lupe, y ahí Rodríguez Soto saca a relucir su propia experiencia personal para conseguir una escena de un enorme realismo. «Es una película que se ha hecho a sí misma, tiene mucho de todos nosotros», resumía el director.

'Los días que vendrán' puso el broche a una jornada festivalera, que comenzó ya con buen pie. Roberto Bueso (Valencia, 1986) debuta en el largometraje con 'La banda', una película amable y romántica que se adentra en las relaciones de una pandilla cualquiera de cualquier pequeño pueblo. Es, explica su director, una «historia de iniciación» sobre un joven músico que necesita volver a casa para «encontrar su lugar en el mundo». Rodada íntegramente en Valencia (salvo planos iniciales en Londres) y con un reparto en su mayoría no profesional, Bueso tira de una época de su memoria, de su adolescencia, para contar el camino hacia la madurez de unos jóvenes en ese momento en el que tienen que tomar decisiones vitales.

Edu (Gonzalo Fernández) se ha marchado a Londres para cumplir su sueño como músico, pero la boda de su hermano le hace volver a su pueblo. Allí se reencuentra con sus colegas de toda la vida y con Alicia (Charlotte Vega), su amor platónico y la eterna novia de su mejor amigo. Una historia que parte de lo particular para llevar a lo «universal» y algo que puede suceder ahora pero que también «podría tener sentido hace cincuenta años». Porque en 'La banda' no se ubica en un tiempo concreto. De hecho, no aparecen móviles en pantalla: a los amigos se les busca pegando al telefonillo de su casa. Bueso defendió que no hay que tener «miedo» a mostrar los sentimientos en el cine: «Hay muchas clases de amor y se debe hablar de ellos sin pudor, sin ser frío ni caer en la ñoñería».

Para hacerla, buscaron un 'casting' «nuevo, fresco y que conociera la realidad» de la que se quería hablar, respaldados por algunos actores profesionales como la actriz Charlotte Vega. Esa realidad no es otra que la del mundo de las bandas, «un legado cultural y artístico importante» en tierras valencianas, que proliferan en cada barrio, pueblo y ciudad. Por eso, los requisitos básicos eran ser músico y saber valenciano. Para Gonzalo Fernández, óptico y músico, esta ha sido su primera incursión en el cine. «Tenía pánico al principio, no lo había hecho nunca. Pero con los ensayos me fui quitando el miedo y a la hora de rodar, bien», reconoció con timidez el actor.

Equipo de '7 razones para huir'
Equipo de '7 razones para huir' / Migue Fernández

Comedia con horror

En la segunda película a competición en el día cambió radicalmente el tono. '7 razones para huir', codirigida por Esteve Soler, David Torras y Gerard Quinto, invita a reflexionar sobre la actualidad con una »pequeña estrategia»: «Coger la comedia y romperla a través de introducir elementos de horror en las historias». Eso, aseguró Soler, genera una «distancia crítica» y abre el debate.

De esta manera y a través de siete cortos, la película habla de la crisis económica, de los desahucios, de la esclavitud laboral y de la falta de valores en una sociedad deshumanizada con un tono disparatado y absurdo. «Es 'tocacojones', pero es bondadosa al final. Son los siete pilares de la sociedad judeocristiana, una reflexión con animo de salir del embrollo», señaló Torras. Porque, insistieron, todos sabemos que hay gente que se ahorca en sus casas por no poder pagarlas, niños que pasan hambre y gente herida a la que no se ayuda, »y no pasa nada». «Es una actitud muy común, no es tan lejano de la realidad», apostilló Soler.

Emma Suárez, Lola Dueñas, Vicky Peña, Ramón Fontsere, Aina Clotet, David Verdaguer, Sergi López y Nùria Gago desfilan por la pantalla en esta sucesión de historias alocadas y de gran dureza en su mensaje. Inevitable es la referencia a 'Relatos salvajes', pero los tres directores de Manresa sumaron una más. «Somos hijos de Plácido, de Berlanga», reconocieron, resaltando la influencia que ese rodaje tuvo en su ciudad.

'7 razones para huir' es una broma muy seria. Y con el humor, como manifestó Verdaguer, no se juega. «No puede ser que la gente juzgue el humor; te puede hacer gracia o no, pero es una broma. Tenemos que ponernos muy serios con la gente que no hace bromas. El humor no es solo una vía, sino la mejor vía para tomarse las cosas en serio», sentenció. Estreno, el 5 de abril.

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