La mejor versión de Manzanares destaca en la feria de la reinauguración de La Malagueta

Muletazo por bajo de Manzanares a 'Gineto', un gran toro de Núñez del Cuvillo. /Hugo Cortés
Muletazo por bajo de Manzanares a 'Gineto', un gran toro de Núñez del Cuvillo. / Hugo Cortés

Cayetano fue el único actuante que abrió la puerta grande en un abono donde se cortaron doce orejas y se le dio la vuelta al ruedo a un toro de Núñez del Cuvillo

Antonio M. Romero
ANTONIO M. ROMERO

El abono de la feria taurina de Málaga concluyó este pasado miércoles, aunque los festejos continuarán hasta el próximo domingo con la celebración del Certamen Internacional de Escuelas Taurinas. Una vez cerrado el ciclo llega la hora del balance sobre un ciclo donde destacó la mejor versión del toreo de José María Manzanares en una feria que pasará a la historia por la reinauguración de La Malagueta tras la profunda restauración a la que la ha sometido la propietaria, la Diputación Provincial, con una inversión de 5,3 millones de euros y cuyos trabajos continuarán en los próximos días para concluir el nuevo restaurante o el auditorio con capacidad para unas 200 personas levantado en los corrales y que contribuirá a que el coso tenga un uso cultural durante todo el año.

Tras unos años de actuaciones discretas en el coso del Paseo de Reding, la afición de Málaga pudo volver a disfrutar del mejor toreo de Manzanares. El diestro alicantino protagonizó dos grandes tardes de toros en las que el fallo con la espada le impidió salir por la puerta grande 'Manolo Segura'. Sobresalió especialmente la faena realizada el sábado 17 al primero de su lote, 'Gineto' de nombre, un extraordinario toro de Núñez del Cuvillo premiado con la vuelta al ruedo. José María Manzanares cortó esa tarde una oreja y otra más logró en la Corrida Picassiana, donde la plaza volvió a lucir un decorado especial diseñado por Loren Pallatier. Además, ese día 19 de agosto, Fortes, ausente por lesión de la feria, recibió al finalizar el paseíllo el Capote de Paseo como autor de la mejor faena de la feria taurina del pasado año.

David de Miranda entró con buen pie en Málaga, que se quedó sin poder ver el debut de Aguado

Mal juego de los toros de Juan Pedro Domecq, Lagunajanda y Puerto de San Lorenzo

Los matadores de toros, rejoneadores y novilleros actuantes en estos ocho días de toros cortaron un total de 12 orejas. Tres fueron en el esportón de Cayetano, que entró en la feria por la vía de la sustitución ante la baja de Roca Rey y fue el único que salió a hombros de la plaza. Eso sí, tras una actuación más triunfalista que triunfal donde la superficialidad de su toreo caló en los tendidos y en el bonancible público.

Los carteles elaborados por la empresa Toros del Mediterráneo reunían a figuras consagradas con jóvenes valores en alza. Entre estos últimos, causó una grata impresión David de Miranda, que triunfó con una manejable corrida de La Palmosilla logrando dos orejas y se ganó cubrir la vacante dejada por Pablo Aguado –causó baja de última hora por lesión en Gijón y la afición malagueña se quedó sin poder ver el debut a uno de los toreros con mayor proyección e interés del escalafón–. Román tuvo una discreta actuación y Juan Ortega, otro joven que atraviesa un gran momento y que entró en el abono por la baja de El Fandi, dejó destellos de su buen concepto torero.

Cayetano, a hombros, en la salida por la puerta grande.
Cayetano, a hombros, en la salida por la puerta grande. / Hugo Cortés

A las bajas de Fortes y Roca Rey, se unieron las de Fandi y la de última hora de Sebastián Castella. Este fue sustituido por Finito de Córdoba, quien dio una vuelta al ruedo tras una actuación con destellos de su torería. Curro Díaz dejó de talles y El Cid se despidió de la afición de Málaga, en la temporada de su retirada de los ruedos, dando una vuelta al ruedo que fue un homenaje a su trayectoria. Con discreción pasaron por La Malagueta Joaquín Galdós, Antonio Ferrera y López Simón. Un año más El Juli pasó sin pena ni gloria por Málaga, ofreciendo su peor cara.

La Malagueta se reinauguró con un cartel de postín y la asistencia del presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, acompañando a su homólogo en la Diputación, Francisco Salado. En ese festejo del 14 de agosto, destacaron la actitud y el oficio de Enrique Ponce; Javier Conde brilló con el capote y Morante de la Puebla regresó a Málaga con una actuación en la que dejó retazos de su torería en la faena al sexto de la tarde con dos soberbias tandas de naturales.

Ventura, rejoneo de altura

En cuanto a la corrida de rejones, sobresalió la actuación a una gran altura de Diego Ventura, cuya excelsa faena no fue rubricada con los aceros por lo que perdió los premios. Voluntarioso estuvo esa tarde Sergio Galán con un rejoneo clásico y sobrio, mientras que dos orejas triunfalistas se llevó Andrés Romero en su regreso a La Malagueta.

La novillada picada cerró el ciclo con una destacada actuación de Miguel Ángel Aguilar, cuyo buen toreo y valor fue premiado con una merecida oreja. No tuvo suerte Antonio Santana Claros al que le tocó el peor lote y en un gesto de frustración se cortó la coleta provisionalmente. Se la tuvo que volver a colocar para matar el último de la tarde, donde brilló con el capote, después de que Juan Carlos Benítez no pudiera salir de la enfermería.

Autoridades y toreros en la corrida de reinauguración.
Autoridades y toreros en la corrida de reinauguración. / Hugo Cortés

El novillero malagueño entró en ella por «una deshidratación leve-moderada y glucemia basal alterada» tras matar a su primero, donde se le vio desconfiado y descolocado como fruto de esta indisposición. Benítez fue el único profesional taurino en visitar la enfermería en una feria donde, afortunadamente, no hubo ninguna cogida.

En cuanto al ganado, decepcionaron por mansas las corridas de Juan Pedro Domecq, Lagunajanda y Puerto de San Lorenzo. Manejable fue la de La Palmosilla, buena la de Núñez de Cuvillo y de juego desigual la de Garcigrande. La de rejones de Luis Terrón fue manejable y la novillada de Gabriel Rojas tuvo un juego desigual.

No hubo ninguna cogida y sólo el novillero Benítez pasó a la enfermería por indisposición

En cuanto al público, la mejor entrada fue en la Picassiana con un casi lleno y tres cuartos hubo en el festejo de la reinauguración y el día 17. Media plaza se cubrió en la de rejones y en la del día 20, mientras que en el resto hubo un cuarto de plaza.