Andrés Amorós apela a «no dejarse arrebatar la pasión» en el pregón taurino

Andrés Amorós, ayer junto a las autoridades. /FRANCIS SILVA
Andrés Amorós, ayer junto a las autoridades. / FRANCIS SILVA

El catedrático y crítico deja constancia de su erudición y analiza la relación del arte con los toros, el papel taurino de Málaga y los valores de la fiesta

ANTONIO M. ROMERO

El primer triunfador de la feria taurina de Málaga de 2019 es Andrés Amorós. El crítico de toros de 'ABC' y catedrático de Literatura Española trenzó anoche en los jardines del Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos una gran faena donde los trastos de lidiar fueron la magia de sus palabras y una portentosa erudición que embelesó a un público que puso el cartel de 'No hay billetes' en el tradicional pregón que preludia la celebración de los festejos en La Malagueta. Como intelectual, Amorós hizo una defensa a ultranza de la fiesta nacional y sus valores y en un escenario de adversidad por los ataques que reciben los toros, apeló a «no dejarse arrebatar la pasión» por la tauromaquia.

«No se dejen arrebatar su pasión taurina, su afición, su sensibilidad. Tienen derecho a disfrutar con ello Es una pasión noble», proclamó en la parte final de un pregón donde definió a la tauromaquia como «la filosofía popular española» y recordó que el toro es una «seña de identidad de España en el mundo; el mundo entero identifica al toro con la cultura española».

Presentado por la abogada malagueña Adela Utrera, que destacó de él «la sencillez y la humildad del hombre sabio», Andrés Amorós subrayó que la tauromaquia tiene valores ecológicos porque «sin la fiesta no existiría el toro bravo, que es la gran aportación española a la historia de la zootecnia»; tiene valores económicos vinculados a actividades como el turismo; y tiene «clarísimos» valores culturales, entre los que recordó que los toros forman parte del patrimonio cultural y material de España desde tiempo inmemorial, están unidos a la historia de España, forman parte de las celebraciones festivas de más de 5.000 municipios en el país y está enraizado en el lenguaje común de la calle. Además, recalcó que la ley española obliga a los poderes públicos a proteger este legado.

«Los toros son un arte. Uno es aficionado o no; es un ámbito de la libertad no se puede imponer y no se puede prohibir de ninguna manera algo que forma parte de nuestra cultura», subrayó Amorós, quien en su intervención conjugó las anécdotas con las citas y el recitado de versos, lo que dio un mayor dinamismo a su pregón.

Málaga y su vinculación con el mundo de los toros ocupó una parte fundamental de su intervención. Así, el intelectual valenciano afirmó: «El toro bravo es símbolo de la cultura de Málaga como lo son las playas, las biznagas, los tronos, los espetos, Juan Breva, Anita Delgado, la calle Larios o el Café de Chinitas. El toro es símbolo fundamental de la cultura de Málaga».

Andrés Amorós sostuvo que en cada territorio se vive la fiesta de los toros de una manera diferente. En el caso de Málaga, la definió así: «Aquí se vive como una fiesta popular, una fiesta del sur, una celebración de la alegría de vivir bajo el sol y el cielo azul. Es una fiesta de la belleza. Es una fiesta que se vive junto al mar, el Mediterráneo de raíces clásicas. También se vive como una fiesta de la amistad, la cordialidad, la música y el baile».

Amorós se detuvo en recordar cómo la tauromaquia ha inspirado a artistas y creadores malagueños o vinculados a esta tierra como Picasso, Vicente Aleixandre, Manuel Altolaguirre, Manuel Alcántara, Alfonso Canales, María Victoria Atencia, José Antonio Muñoz Rojas, Miguel de Molina, Antonio Molina o los cantes de la Niña de Antequera. Por sus palabras, también pasaron autores estrechamente ligados a la fiesta de los toros como Hemingway, García Lorca, Miguel Hernández o el crítico taurino Corrochano.

En sus intervenciones, las autoridades presentes destacaron la talla intelectual de Andrés Amorós, el hito que supondrá la reinauguración de La Malagueta y desearon suerte a los nuevos presidentes del coso, Antonio Roche y Carlos Bueno. La delegada de la Junta en Málaga, Patricia Navarro, mostró el compromiso del Gobierno andaluz en la defensa y la promoción de la tauromaquia porque «proteger los toros es proteger nuestro patrimonio cultural e histórico andaluz».

En la misma línea se expresó Francisco Salado, presidente de la Diputación Provincial, institución que ha invertido cinco millones de euros en la remodelación de la plaza y que avanzó el compromiso del ente supramunicipal en mantener la Escuela Taurina Provincial y el premio Estoque de Plata, impulsar las visitas de escolares a Reservatauro y anunció la edición de biografías de toreros malagueños, la primera de las cuáles, sobre Manolo Segura, se presentará el 12 de agosto.

María Gámez, subdelegada del Gobierno en la provincia, hizo hincapié en la vinculación del mundo del toro con las artes; Francisco de la Torre, alcalde de la capital, remarcó la importancia de que el Colegio Oficial de Aparejadores y Arquitectos Técnicos mantenga la organización del pregón; mientras que la presidenta del ente colegial, Leonor Muñoz destacó que este es un pregón que el colegio organiza para Málaga.

La música corrió a cargo del Ensemble de Vientos de la Orquesta Sinfónica Provincial de Málaga que bajo la dirección de Víctor Eloy López Cerezo puso notas taurinas con los pasodobles 'Pan y toros', 'Valencia' y 'España cañí', y cerró, cuando la noche ya caía sobre Málaga con los himnos de Andalucía y España para poner el colofón a un pregón que reivindicó un trozo del alma española: la tauromaquia.

Temas

Toros