Vino, velas y un masaje con aceite: claves de la supuesta agresión sexual con sumisión química en Benalmádena
La denunciante aseguró haber perdido la consciencia tras consumir una copa ante la insistencia del sospechoso, que ha ingresado en prisión
Una copa de vino puede ser la clave de la supuesta agresión sexual mediante sumisión química que se investiga en Benalmádena. El Juzgado de Violencia ... sobre la Mujer número 2 de Málaga trata de esclarecer si el sospechoso vertió en esa bebida alguna sustancia sedante para dejar inconsciente a su víctima y anular su voluntad.
Los hechos sucedieron la semana pasada. La mujer había conocido recientemente al investigado, un hombre español y de mediana edad que le propuso almorzar en su casa. Ella llegó a entrar en el domicilio por cortesía, aunque no aceptó la invitación. Según la denuncia, él le ofreció que al menos se tomara una copa de vino.
La mujer rechazó también la bebida, pero, al parecer, ella accedió ante su insistencia. La víctima contó a la policía y a la jueza que, tras consumir el vino, perdió por completo el conocimiento, por lo que presumía que el hombre le había suministrado algún tipo de narcótico disuelto en la copa.
La denunciante contó que se despertó de repente en una camilla rodeada de velas. Estaba prácticamente desnuda y tenía la espalda y los glúteos impregnados de aceite. Pero, además, el hombre le había puesto su miembro viril en una de sus manos y se movía como si se estuviera masturbando, siempre según su versión de los hechos.
La víctima acudió a la comisaría de Torremolinos-Benalmádena para denunciar lo ocurrido. Agentes de la Unidad de Familia y Atención a la Mujer (UFAM) arrestaron al sospechoso, mientras que especialistas de la Brigada de Policía Científica realizaron una inspección ocular en la vivienda.
Los investigadores han tratado de localizar pruebas de la presunta agresión sexual y, sobre todo, de alguna sustancia sedante con la que pudiera haber anulado la voluntad de la mujer para someterla a sus deseos libidinosos. También se está a la espera de las analíticas realizadas a la denunciante para comprobar si queda algún rastro en su organismo del supuesto narcótico.
La versión del investigado es diametralmente opuesta. Al parecer, contó que, cuando ella vio la camilla en la vivienda, le preguntó para qué era y él le contestó que la utilizaba para hacer masajes, proponiéndole a continuación darle uno. La mujer habría aceptado y se habría quedado dormida durante el mismo, aunque fruto de la relajación, según el hombre, que tampoco reconoció la agresión sexual.
Tras escuchar las versiones de ambos, el Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 2 de Málaga acordó el pasado viernes 14 de noviembre el ingreso en prisión provisional, comunicada y sin fianza del individuo, tal y como confirmaron desde el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía.
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