El Eurogrupo aprueba la 'liberación' de Grecia después de tres rescates por 273.700 millones

Cara de Alexis Tsipras, primer ministro de Grecia, antes de empezar una conferencia en la Unión Europea. /Francois Lenoir (Reuters)
Cara de Alexis Tsipras, primer ministro de Grecia, antes de empezar una conferencia en la Unión Europea. / Francois Lenoir (Reuters)

Atenas logra medidas para aliviar la deuda y tendrá un colchón de liquidez de 15.000 millones

ADOLFO LORENTECorresponsal en Bruselas (Bélgica)

La tragedia griega está escribiendo su último capítulo después de ocho eternos años en los que se han producido tres rescates por valor de 273.700 millones procedentes, sobre todo, de sus socios de la Unión Europea (UE), pero también del Fondo Monteraio Internacional (FMI. Cifras inabarcables para salvar una economía cuyo PIB, que ha caído un 20% en la última década, no alcanza los 200.000 millones. De madrugada, en torno a las 00.30 horas, el Eurogrupo ha aprobado las condiciones de esta «salida limpia»; sobre todo, cómo cumplirán su promesa de aliviar la impagable deuda griega, que se aproxima al 180%. No habrá quitas, es la línea roja. La negociación se centraba en alargar de nuevo los vencimientos de los préstamos o rebajar los intereses a pagar. Fumata blanca.

El tercer y último rescate, por valor de 86.000 millones, expira el 20 de agosto. Sin embargo, los ministros de Finanzas del euro querían dejar todo cerrado. La fecha clave era la de este jueves. Y claro, después de tantas madrugadas helenas en Bruselas, lo suyo fue acabar como mandan los cánones. De noche, muy de noche. Accediendo a las instalaciones de la UE un jueves después de comer y saliendo ya entrado el viernes.

Respecto al alivio de la deuda, los ministros han acordado al final una moratoria de diez años y un aplazamiento de los vencimientos también de una década, lo que aplazará el pago de los préstamos más allá de 2030. Con esta decisión, los acreedores esperan que esto ayude a los inversores a comprar bonos helenos a diez años. Más allá de la deuda, que era el gran escollo, también se negoció y acordó el importe del último tramo de asistencia financiera para que Grecia pueda contar con un colchón de liquidez suficiente que le permita sortear futuros imprevistos. Al final será de 15.000 millones.

Ahora, se deberá concretar cómo será el mecanismo de vigilancia reforzada impulsado por los acreedoras para garantizar que ni el Ejecutivo de Tsipras ni futuros gobierno den marcha atrás a las reformas pactadas. Queda Troika para rato, aunque los rescates serán pasado.

 

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