¿Cuáles son los principales trucos legales de los autónomos para deducir gastos?

Existen varios trucos legales para que los autónomos acaben pagando menos aunque facturen lo mismo./
Existen varios trucos legales para que los autónomos acaben pagando menos aunque facturen lo mismo.

Los planes privados de pensiones o de salud y los gastos generados por la actividad en la vivienda habitual, fórmulas más utilizadas para ganar más facturando lo mismo

ALBERTO GÓMEZ

Los autónomos, a menudo asfixiados por la cuota de la Seguridad Social, una de las más altas de Europa, y por los retrasos en los pagos por parte de los clientes, saben que cada céntimo cuenta. La normativa permite ahorrarse algunos costes a través de trucos legales, recovecos y fórmulas fiscales que potenciarán la liquidez de los trabajadores por cuenta propia. Lo primero que hay que tener en cuenta es que es posible recuperar el IVA de las facturas impagadas sin ningún tipo de coste. Para ello debe emitirse una factura reivindicativa que se presenta ante la Agencia Tributaria si el deudor es una empresa o un autónomo. Esta posibilidad no existe en los impagos de particulares y deben haber pasado seis meses como mínimo desde la emisión de la primera factura impagada. El documento rectificativo debe ser enviado a Hacienda incluido en el trimestre correspondiente, como una factura más.

Otro de los vericuetos más usados por los autónomos es desgravar el IRPF al invertir en planes de pensiones privados. Las contribuciones y aportaciones a este tipo de sistemas de prevención disminuyen la base imponible legal del impuesto y, por tanto, la cuota líquida sobre la que se calcula el gravamen será menor. También los seguros de salud son considerados gastos deducibles para los autónomos hasta un máximo de 4.500 euros en la base imponible.

La deducción de gastos antes de iniciar la actividad es otro de los métodos para ahorrar entre los profesionales por cuenta propia. Puede solicitarse el alta a Hacienda a efectos de IVA e IRPF aunque todavía no haya un registro como autónomo en la Seguridad Social ni se hayan comenzado a pagar las cuotas. Para deducir gastos relacionados con la actividad en periodo no operativo debe marcarse la casilla 504 del modelo 036. Entre el material que puede deducirse figuran mobiliario para trabajo, compra de material de oficina, alquiler de local o adquisición de productos necesarios para la actividad. A este trámite le seguirá, lógicamente, el alta definitiva en como autónomo, también mediante el modelo 036 aunque en este caso con la casilla 508.

Darse de alta con menos ingresos que el SMI

Una opción para facturar sin pagar la cuota de autónomos es darse de alta en el censo de empresarios y profesionales, un trámite gratuito que requiere declarar el IVA cada tres meses. Esta fórmula, como la inscripción en una cooperativa de trabajo asociado, suele aplicarse cuando los ingresos no superan el salario mínimo interprofesional, que en España asciende a 9.906 euros al año. La principal duda entre los trabajadores por cuenta propia es cuándo resulta necesario darse de alta como autónomo. En teoría, la legislación de la Seguridad Social establece como norma la obligatoriedad de darse de alta como autónomo si se realiza actividad económica de forma habitual, personal y directa. Esa obligatoriedad es independiente del nivel de ingresos y del tiempo dedicado, y es aquí cuando surge el problema. Una sentencia dictada en 2007 por el Tribunal Supremo, y que dictó jurisprudencia, establecía que no era necesario darse de alta como autónomo si los ingresos eran inferiores al salario mínimo profesional, aunque se trata de jurisprudencia y no de normativa.

Amortizaciones

También pueden deducirse las amortizaciones de la hipoteca, la cuota de la comunidad de propietarios y el Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI), aunque es importante tener en cuenta que estas deducciones han de realizarse en proporción al espacio de la vivienda dedicada al desarrollo de la actividad profesional. También pueden deducirse la tasa de recogida de basura o el seguro del hogar, aunque conviene recordar que la resolución recoge que los gastos deben calcularse siguiendo un criterio específico y combinado de metros cuadrados de la casa, días laborales y total de horas que se ejerce la actividad. Para evitar sanciones de Hacienda, lo más recomendable es consultar a un asesor legal y comunicar de forma oficial mediante el modelo 036 el porcentaje del inmueble que el autónomo destina a su trabajo. Los gastos serán deducidos en función a ese porcentaje.

Los datos

036. Es el modelo en el que debe figurar el porcentaje del inmueble que el autónomo destina a su trabajo, una opción que puede ser una fuente de deducciones.
4.500 euros es el máximo que puede deducirse por tener seguros de salud.

En caos de tributar en estimación directa en el IRPF, puede deducir el IVA de gatos directamente vinculados con la actividad, como la oficina o el local específico comunicado como centro de actividad a Hacienda, el teléfono móvil o el vehículo particular y gastos del seguro al cien por cien sólo para profesionales del transporte y al cincuenta por ciento en según qué casos. Para evitar inspecciones por parte de Hacienda es necesario mantener una vinculación del vehículo con la actividad, justificar cada gasto con facturas y registrar todos los apuntes en la contabilidad del negocio. También puede deducirse el IVA de gastos de viaje y representación acreditados como tales y gastos de vestuario.

En el caso de estar empezando como autónomo o de tener pocos ingresos, hay fórmulas para abaratar e incluso anular los costes de la cuota mensual. La crisis ha incentivado los empleos por cuenta propia, que a menudo suponen una fuente de ingresos extra por la que no sale rentable darse de alta en la Seguridad Social, cuya cuota mínima asciende a 267 euros al mes. En estos casos, lo primero que hay que saber es que los nuevos autónomos disponen de una tarifa plana de 50 euros que va incrementándose de forma progresiva a partir del sexto mes actualmente está tramitándose la ampliación de esta reducción hasta el primer año completo y siempre que no haya habido un alta previa.

Agotada la tarifa plana, o descartada por otros motivos, la opción más recomendable es buscar una cooperativa de trabajo asociado. Se trata de una alternativa que permite emitir facturas sin estar dado de alta como autónomo. Hacerse socio suele tener un coste cercano a los noventa euros. Los trabajos se facturarán a nombre de la cooperativa y no a nuestro nombre. También es posible darse de baja en periodos de inactividad, especialmente recomendable en casos relacionados con el turismo.

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