La creación de empleo en Málaga se olvida de las mujeres

La creación de empleo en Málaga se olvida de las mujeres

En los últimos doce meses se ha reducido el paro en Málaga en 23.000 personas, de las que solo 700 son mujeres, según los datos de la EPA

NURIA TRIGUERO

Vaya por delante que el problema del paro sigue siendo estremecedor. Porque no procede empezar el análisis de la última Encuesta de Población Activa (EPA) de otra manera que recordando a las 244.400 personas que siguen sin encontrar trabajo en Málaga, la cuarta provincia de España con más parados. Dicho esto, los datos difundidos ayer por el INE evidencian que el mercado laboral malagueño está despertando. Hoy hay en la provincia 46.200 personas más trabajando que hace un año: el segundo mayor aumento del empleo registrado en España en este periodo, después de Barcelona. En ese mismo periodo, el paro se ha reducido en 23.400 personas. Y el motivo por el que el desempleo no ha bajado en la misma medida en la que ha crecido el empleo es que Málaga no deja de ganar población activa, al contrario de lo que ocurre a nivel nacional.

Casi 23.000 personas se han incorporado al mercado laboral en los últimos doce meses, haciendo que la población activa supere por primera vez las 800.000 personas en la provincia (concretamente 802.700). Detrás de este fenómeno está el efecto llamada que ejerce la economía malagueña sobre trabajadores de otras provincias, con el buen año turístico como reclamo.

Pese a este importante aumento de la población dispuesta a trabajar, la tasa de paro en Málaga se ha reducido hasta el 30,44% gracias a los ya mencionados 46.000 puestos de trabajo generados en los últimos doce meses, que han devuelto el empleo a niveles de 2010. Hace un trimestre la tasa de desempleo estaba en el 32,69% y hace un año, en el 34,4%. La provincia consigue así distanciarse de la media andaluza, que sigue en el 35,21%. No obstante, aún le queda para acercarse a la media nacional, del 23,67%.

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Lo que apenas ha disminuido es el número de hogares que tienen a todos sus miembros en el paro: la última EPA lo cifra en 88.800 en la provincia, apenas 500 menos que en el tercer trimestre de 2013.

Los hoteles, bares y demás negocios ligados de una u otra manera al turismo han sido los principales artífices de este despertar del empleo. Así se deduce del análisis de la EPA por sectores: en el último año los servicios han sumado 40.400 puestos de trabajo, el 87,4% del empleo total creado en la provincia. Los demás sectores muestran cifras más discretas: la industria gana 4.600 ocupados, la construcción 700 y la agricultura 600.

Si se analiza sólo la evolución del último trimestre, el protagonismo de los servicios es aún más acusado. De hecho, este sector ha ganado en dicho periodo 26.900 ocupados, mientras que el balance global de creación de empleo es de sólo 24.400 empleos generados, ya que en el mismo periodo la agricultura destruyó 6.200 puestos de trabajo por su estacionalidad.

Siguiendo con la lupa puesta en el tercer trimestre, con esos 24.400 ocupados más Málaga se convirtió en la tercera provincia española con más creación de empleo. El paro se redujo en 15.000 personas y subió la población activa en 9.300. Esta evolución contrasta además con lo ocurrido en los tres últimos meses en el conjunto de Andalucía, donde el empleo cayó y el paro aumentó.

¿Qué trabajo se crea?

¿Cómo es el trabajo que se está creando? Lo cierto es que la temporalidad sigue aumentando: ya afecta al 31,7% de los ocupados, porcentaje que ha aumentado un 3,3% desde octubre de 2013. Respecto al tipo de jornada, casi el 20% de los puestos de trabajo son a tiempo parcial, y esta tasa no se ha movido en el último año.

Este balance por lo general positivo de la EPA tiene una excepción preocupante: las mujeres. En Málaga, la mejora del empleo ha pasado de largo ante el colectivo femenino, hasta el punto de que de los 23.400 personas que han dejado de estar en paro, sólo 700 son féminas. Y esto no sólo se explica porque se hayan incorporado más mujeres que hombres a la búsqueda de trabajo (que es así), sino porque la creación de empleo femenino ha sido muy escasa: apenas 9.300 ocupadas más en un año, frente a los 36.900 puestos de trabajo que ha sumado el sexo masculino. La tasa de paro de ambos sexos es más divergente que nunca: el 32,34% de las malagueñas en disposición de trabajar están desempleadas, frente al 28,84% de los hombres.