Fórmula 1

McLaren, en casa y con líos

Fernando Alonso a bordo de su McLaren/Retuers
Fernando Alonso a bordo de su McLaren / Retuers

El GP de Gran Bretaña medirá la capacidad de recuperación de una McLaren con las heridas abiertas tras la dimisión de Eric Boullier como director del equipo

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROReino Unido

A McLaren le ha pasado algo similar que a la selección española de fútbol: a dos días del GP de Gran Bretaña se quedó sin entrenador. La dimisión forzada de Eric Boullier (el francés se fue, pero no sin que le empujaran a ello) ha abierto el sumidero de una situación que a todas vistas ya era una realidad: los de Woking están en un momento de crisis como hacía mucho tiempo. Los resultados conseguidos no han estado a la altura de los prometidos, y todo apunta a que este año va a ser otro en blanco (en términos de victorias y podios, que era el objetivo) como los anteriores.

La situación de McLaren está mucho peor de lo previsto. Mientras que otros equipos de la zona media y baja de la parrilla se guardaron mucho de hacer promesas, los de Woking muy pronto lanzaron las campanas al vuelo en cuanto firmaron el cambio de unidades de potencia Honda a Renault. Equipos como Williams, a sabiendas de que iban a protagonizar una bochornosa actuación lejos de lo que su historia les correspondía, directamente no prometieron nada.

Lo peor para el equipo es que la situación no va a mejorar a corto plazo. La marcha de Eric Boullier y los cambios internos son sólo los síntomas de una enfermedad mucho mayor: McLaren está descabezado desde hace años. Hay que remontarse una década para ver la última vez que McLaren hizo una temporada no sólo decente, sino también dominante. Lewis Hamilton arrebató a Felipe Massa el título de campeón del mundo en los últimos instantes del GP de Brasil, y desde entonces comenzó un progresivo descenso a los infiernos que vio su punto más bajo hace un año. La mejoría con respecto a los años de Honda ha sido notable (ya han logrado más puntos), pero aún están lejos de lo esperado.

Las aguas bajan muy revueltas en McLaren y este fin de semana les tocará dar muchas explicaciones. El Gran Premio de Gran Bretaña es, lógicamente, el escenario donde más prensa del país donde nació la Fórmula 1 se une. Ya desde este jueves había muchos plumillas cerca del motorhome del equipo de Woking interesándose por la situación y pidiendo explicaciones. Y como CEO de McLaren, Zak Brown se las dio.

El estadounidense fue brutalmente sincero: ni están donde esperaban ni lo van a estar en breve. Y por si fuera poco, el chasis de 2018 no es tan bueno como el de 2017. «Estamos en una situación de no competitividad inaceptable. No creo que sea causa de un único individuo. Si rebobinamos una década hacia atrás, hemos tenido una enorme falta de estabilidad, así que debemos cerrar un capítulo y construir», comenzaba Brown en una larga comparecencia ante los medios.

Especialmente doloroso para los fans fue la admisión sin paliativos de que el MCL33 no es tan buen coche como el MCL32, o mejor dicho, no tiene un tan buen chasis. «No tenemos el mismo nivel de carga aerodinámica este año que el que tuvimos el año pasado. Así que hemos identificado el área en la que nuestro coche de este año es más débil que el del año pasado», confesaba. «¿Teníamos el mejor chasis el año pasado? No, definitivamente no. ¿Teníamos probablemente un chasis mejor? Eso creo, aunque con tantas variables sería complicado decir taxativamente sí o no», admitió Brown.

A años de mejorar

En la toma de decisiones de McLaren, tuvieron en cuenta a los pilotos. hasta cierto punto. La llegada de Gil de Ferran a un puesto como el de director deportivo ha generado un cierto grado de polémica: fue el asesor de Alonso en las 500 Millas de Le Mans en 2017 y es el padre de la novia de Vandoorne. ¿Eso implica que hayan decidido los pilotos?

Brown lo explica: «He hablado con los pilotos, Fernando obviamente tiene una inmensa cantidad de experiencia (.) sería un error no aprovecharse de su experiencia y conocimientos sobre cómo vemos que operan otros equipos. También hemos hablado con Stoffel (Vandoorne), pero obviamente no tiene el mismo nivel de experiencia porque sólo ha corrido con nosotros», decía el máximo responsable de McLaren.

En cualquier caso, el camino que han comenzado no va a ser fácil ni rápido. Es más, quien espere ver a McLaren en lo más alto a corto plazo, que se olvide. «No sé si son dos o diez años o algo intermedio, probablemente más bien intermedio, pero no quiero hacer predicciones», decía Brown. Toda revolución necesita un tiempo de asentamiento, previo triunfo. Por eso McLaren no quiere ponerse metas temporales.

 

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