Regino Hernández: «Me he tatuado la cara de mi 'skiman' en la pierna»

Regino Hernández /SUR
Regino Hernández / SUR

Entró en la historia del deporte al conseguir el bronce en snowboard en los últimos Juegos Olímpicos de invierno. Al mijeño ya le paran en la calle para pedirle fotos y autógrafos

MARINA RIVASMálaga

A sus 27 años, el malagueño Regino Hernández se convirtió, a raíz de su gesta olímpica en Pyeongchang, en uno de los deportistas españoles de moda. No hubo medio en el que no apareciera ni aficionado al snowboard que se quedara sin conocer su nombre. Después de toda la vida en la nieve, tal y como le inculcaron sus padres, el 'rider' de aspecto desaliñado y mirada penetrante se enfrenta este año a una exigente temporada con un Mundial en el horizonte. Amante de los eSports y de la tecnología y friki reconocido del manga y la cultura japonesa, a la barba más llamativa de los deportes de invierno sólo le resta poco más de un mes y medio de descanso antes de volver a dar la vuelta al mundo en busca de medallas.

Su nombre no para de salir por todos lados después de la repercusión de la medalla…

–Sí, se ha notado muchísimo la difusión en los medios. Lo que tuve que hacer nada más llegar, a la semana siguiente, de entrevistas con todos los medios… Aquello fue increíble. Nunca he vivido nada igual.

Antes de los Juegos, contaba a este periódico que nadie sabía quién era. Ahora, ¿le paran por la calle?

–Ya te digo, la difusión de los medios fue muy grande, hasta punto de que me reconozca gente por la calle. Tampoco es que sea mucha gente la que me reconoce, pero sí que se acercan muchos padres y muchas personas a pedirme fotos y autógrafos. Antes esto no pasaba.

¿Cómo le recibieron en Málaga?

–Muy muy bien. Estuve celebrándolo sobre todo con la familia, pero allí en Mijas también me hicieron un recibimiento y todo.

A partir de la temporada que viene ya le tendrán más en consideración y no irá, como muchos decían, de 'tapado' de otros en las carreras…

–A ver a ver… Eso espero (ríe). Ahora puede que parta como favorito pero no me lo tomo como una presión añadida, yo siempre voy a lo mío, a salir con fuerza y a demostrar lo que sé hacer.

¿Tenía alguna promesa o algún reto pendiente después de los Juegos y que ya haya podido cumplir?

–Sí, me hice un tatuaje con mi 'skiman' (la persona que le prepara las tablas de snowboard), que tenía una apuesta con él. Él se tenía que tatuar mi cara y yo la suya.

¿Dónde se ha tatuado la cara de su 'skiman'?

–Yo, me la he tatuado en la pierna. Las promesas se cumplen. Estoy pendiente de que él me mande la foto de mi cara, que la quiero compartir en mis redes (ríe).

Otra de sus pasiones, además de los tatuajes, son los eSports (videojuegos) y este verano le han invitado a varios eventos profesionales, ¿no?

–Sí, claro. Como a mí me mola tanto el rollo de los videojuegos contaron varias veces conmigo para varias cosas, como La Liga 4Sports. Me invitaron con otros deportistas como Ander Mirambel (skeleton), Sugoi Uriarte (judo) y Diego García (marcha atlética).

¿Qué hacían allí?

–Ibamos a verlos, ver cómo jugaban y entrenaban y después echar unas partidas con ellos… Me lo pasé genial.

–¿Se ve en un futuro compaginando el mundo del snowboard con los eSports, ambos a nivel profesional?

–Nunca se sabe. Molándome tanto no me extrañaría dedicarme a algo así en un futuro.

También ha sido invitado para eventos con deportistas como Rafa Nadal, Chema Martínez o Javier Gómez Noya, ¿cómo fue estar allí con ellos?

–Fue para una presentación de novedades que están sacando en torno al mundo de la electrónica y los datos, cómo funciona lo de los parámetros… Me llamaron después de ser medallista olímpico porque Movistar es patrocinador de la Federación de Deportes de Invierno y quería que estuviese allí con ellos. Yo me sentía normal y corriente. Nadal, por ejemplo, no deja de ser una persona. Está claro que es un grandísimo deportista pero al igual que miles de españoles que también son grandes.

Este verano, además de intentar descansar, también ha hecho un viaje por Japón…

–Sí, estuve allí con mi novia Elena como 15 o 20 días. Eso sí fueron vacaciones. Fuimos para allá porque era el principal destino en mi lista de viajes por el mundo.

Si estaba en tu listado, seguro que es porque también tiene un punto un poco friki…

–Sí, mucho. Me encanta el tema del manga, de los cómics y ese mundillo me tira muchísimo. Quería vivir eso también allí, conocerlo desde el propio Japón.

Aunque los entrenamientos siguen estando presentes, ¿no?

–Siempre, aunque ahora menos, porque ando jodido de la rodilla, tocado del menisco desde diciembre, pero no podía parar mi temporada para recibir el tratamiento así que competí así el resto del año. Ahora me están haciendo infiltraciones de células madre que sacan de mi propia sangre. Eso sí, al menos una hora u hora y media al día de gimnasio sí que hago.

¿Próximo destino?

–En agosto nos vamos a entrenar a Suiza y en septiembre a lo mejor a Argentina. Sin parar de viajar, como siempre.

¿Máximo objetivo del año?

–El Campeonato del Mundo en Estados Unidos, es la cita más grande este año.

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