Pioneras y supervivientes

Algunas de las palistas del Málaga Dragon Boat BCS junto al entrenador, Juan Carlos Marfil, en el Real Club Mediterráneo. /M.R.
Algunas de las palistas del Málaga Dragon Boat BCS junto al entrenador, Juan Carlos Marfil, en el Real Club Mediterráneo. / M.R.

El Málaga Dragon Boat BCS, del Real Club Mediterráneo, compite en un estilo de piragua para mujeres que han superado un cáncer de mama

MARINA RIVAS

Afortunadamente, no todo el mundo sabe lo que es pasar por un cáncer de mama. La incertidumbre, los miedos, el pensar que habrá cosas que tendrás que dejar de hacer, el cambiar la rutina de una trabajo que acabas añorando por las visitas a un hospital… Una noticia para la que nunca se está preparada y que te cambia la forma de ver la vida. Aunque también afortunadamente, cada vez son más las mujeres que pueden llamarse a sí mismas supervivientes y que deciden que, tras la que probablemente fuera la peor etapa de su vida, quieren volver a nacer.

Un ejemplo de esto son ellas, más una treintena de mujeres de la provincia, de todas las edades y en diferentes etapas de esta enfermedad, que conforman el equipo Málaga Dragon Boat BCS, dentro de la estructura del Real Club Mediterráneo (RCM).Pioneras en Andalucía, forman parte de uno de los nueve únicos equipos de España en esta modalidad que a nivel federativo contempla la institución nacional de piragua, y a nivel internacional, la federación propia de Dragon Boat. Se trata de un deporte milenario y originario de China que tiene su propia variante para mujeres que han superado un cáncer de mama, como es eta, la 'Breast Cancer Survivor'. Se desarrolla en regatas de 100, 200 o 500 metros en embarcaciones de doce o veintidós palistas, siendo una de ellas la encargada del timonel en la popa y otra de marcar el ritmo con un tambor en la proa.

Con una embarcación de 17 metros de largo y decorada con un mosaico de tonos turquesa, las palistas costasoleñas se citan para remar de tres a cuatro veces por semana. Unos entrenamientos de en torno a una hora más el calentamiento previo en el ergómetro 'indoor' de las instalaciones del RCM y a las órdenes del capitán de remo de esta institución de náutica malagueña, Juan Carlos Marfil y también de Fernando Loring. Quién le iba a decir a la impulsora del proyecto que lo que comenzó como una simple idea, se convertiría en un éxito, que a día de hoy tiene una larga lista de espera de en torno a setenta mujeres en la misma situación que quieren probar a empuñar una pala.

El Málaga Dragon Boat BCS, tanto el equipo como la asociación que lleva el mismo nombre, nació de la propuesta de la oncóloga malagueña Julia Ruiz, que durante una estancia en el reconocido hospital Memorial Sloan Kettering Cancer Center, de Nueva York, contempló los beneficios que proyectos como este, ligados al remo, para mejorar la calidad de vida de las mujeres con cáncer de mama. Para trasladar la propuesta a su tierra pensó en el RCM, a inicios del pasado verano y el proyecto fructificó en muy poco tiempo. Las instalaciones costasoleñas pusieron el material, el alquiler del bote (aunque al principio se iniciaron con un llaut) y el personal necesario para atender correctamente a las participantes. Poco a poco, el equipo logró consolidarse e incluso, el pasado mes de febrero, el Ayuntamiento de Málaga se sumó en un acuerdo de promoción, apoyo y desarrollo del mismo.

El equipo de Málaga Dragon Boat BCS en un entreno esta semana.
El equipo de Málaga Dragon Boat BCS en un entreno esta semana. / M.R.

Deportistas noveles

En menos de un año de existencia ha logrado cambiar la vida de estas mujeres, ahora también deportistas. Y es que, en su mayoría, nunca o rara vez en su vida habían practicado algún deporte más allá de la actividad física rutinaria por mantenimiento. A muchas de ellas, sobre todo a las más mayores, todavía les cuesta creer que tras pasar por una operación (o varias), quimioterapias e incluso todavía con vendajes en los brazos, pueda entrenar, remar y competir.

En 2018 el equipo debutó a nivel internacional en laCopa Intercontinental de esta modalidad en Torrevieja, donde consiguió el bronce y, tras alguna que otra regata más, ahora tendrá por delante todo un reto: el Europeo de Dragon Boat, en Sevilla a finales de julio. El tener una motivación les empuja a evolucionar y ha proyectar metas que nunca antes se habían parado a pensar. Y este deporte en concreto, les ayuda tanto físicamente (para el drenaje del brazo y para la prevención y recuperación del cáncer), como psicológicamente, según explica su entrenador, Marfil.

Tras la propuesta de la oncóloga Ruiz, el capitán de remo fue el primero en dar el sí y mostrar su colaboración total en este proyecto. «Me ha tocado formarme en el tema para poder trabajar lo máximo posible con ellas; me han enseñado mucho», asegura mientras da indicaciones a las 'dragonas' (su grito de guerra) en pleno entreno. El éxito del equipo ha sido tal que el técnico ya piensa en cómo mejorarlo cara al futuro. «Este año ha sido un poco de prueba, pero el año que viene queremos crear un calendario de competición y la ayuda de más patrocinadores sería fundamental para poder ampliar y fortalecer el proyecto y para que podamos acoger a más participantes», asegura.

El equipo de Málaga Dragon Boat BCS durante un entreno esta semana.
El equipo de Málaga Dragon Boat BCS durante un entreno esta semana. / M.R.