Regino, el tercero de una lista reducidísima

Blanca Fernández Ochoa, en el podio. /EFE
Blanca Fernández Ochoa, en el podio. / EFE

El mijeño sucede a Paquito y Blanca Fernández Ochoa en la historia del olimpismo español de invierno

Pedro Luis Alonso
PEDRO LUIS ALONSOMálaga

Sin una cultura asentada de deportes de invierno en nuestro país, el palmarés de España en estas disciplinas se caracteriza por los escasos logros frente a potencias consolidadas y en las que hay una enorme tradición, en muchos casos propiciado por la situación geográfica o el clima. Así las cosas, sólo se habían logrado dos metales, un oro y una plata, en Juegos Olímpicos de Invierno. Curiosamente, estos dos hitos, por deportistas de una misma familia y con veinte años de diferencia. Es el caso de Paquito y Blanca Fernández Ochoa. A los que ahora se suma Regino Hernández con su bronce.

Más...

El primero de ellos, un esquiador fallecido en 2006 víctima de un cáncer y natural de Madrid aunque criado en Cercedilla, se impuso en los Juegos Olímpicos de Sapporo de 1972, en la modalidad de eslalon especial. Se trataba de su segunda participación olímpica y compitió en el eslalon gigante y en especial. En esta prueba, con un tiempo de 55:36 en una manga y 53:10 en la otra, fue el mejor de todos los competidores. Fue el primer podio en unos Juegos de Invierno pero también el tercero en ese momento en la historia del olimpismo español. Eso le permitió ser el abanderado del equipo olímpico español en los Juegos de Múnich.

Una hermana suya, Blanca, le sucedió en el palmarés, en la misma disciplina, en Albertville 1992 (Francia). En su caso fue un bronce. Actualmente tiene 54 años y el éxito previo de su hermano mayor, Paquito, hizo que la familia se trasladara a un centro de entrenamiento con internado para deportistas en Viella, en los Pirineos, donde perfeccionó su formación.

 

Fotos

Vídeos