Los 'Pross' de Kane devoran a Panamá

Los 'Pross' de Kane devoran a Panamá

Inglaterra se gusta y golea sin piedad, logra el pase y se jugará el liderato en la última jornada

Aser Falagán
ASER FALAGÁN

Harry Kane tiene 24 años, lleva ya cinco goles en el Mundial y este domingo, además de un 'hat-trick' hizo algo muy raro: tal vez uno de los mejores goles de la historia de la Copa del Mundo o el churro más preciosista de la historia: un toque de espuela desde fuera del área para desviar un misil y batir a Penedo. Era el sexto gol de Inglaterra. El sexto del set y rosco que los 'Pross' le hicieron a una Panamá valiente. Muy valiente. Tan valiente como quienes pueblan los cementerios.

Felipe Baloy tiene 37 años, unas cuantas batallas en el fútbol modesto y buena envergadura para sus 184 centímetros. Juega en el Municipal de Guatemala, donde apura el final de una carrera que tuvo en su etapa en el Gremio su mejor momento. Su mejor momento hasta este domingo, cuando marcó el primer gol de Panamá en el Mundial. Había salido en el segundo tiempo, cuando su equipo ya perdía 6-0 y había renunciado a todo, sacando a otro central en medio del asedio inglés. Pero Baloy se saltó el guión para marcar el gol del honor de su equipo y ponerse a llorar como un cadete mientras el banquillo celebraba el tanto como quien celebra la Copa del Mundo.

6 Inglaterra

Pickford; Walker, Stones, Maguire; Trippier (Rose, m.70), Loftus-Cheek, Henderson, Lingard (Delph, m.63), Young; Sterling y Kane (Vardy, m.63)

1 Panamá

Penedo; Murillo, Torres, Escobar, Davis; Gabriel Gómez (Baloy, m.69); Godoy (Ávila, m.62), Cooper, Bárcenas (Arroyo, m.69) José Luis Rodríguez; y Blas Pérez.

goles
1-0, m.8: Stones; 2-0, m.22: Kane, de penalti; 3-0, m.36: Lingard; 4-0, m.40: Stones; 5-0, m.45: Kane, de penalti; 6-0, m.62: Kane; 6-1, m.78: Baloy.
árbitro
Ghead Grisha (Egipto). Mostró cartulina amarilla a Cooper (m.10) y a Escobar (m. 44), por parte de Panamá, y a Loftus-Cheek (m.23), por parte de Inglaterra.
incidencias
Partido correspondiente a la segunda jornada del grupo G disputado en el Nizhny Novgorod Stadium ante 43.319 espectadores.

El sexto de Kane, que ya había marcado dos de penalti, fue solo el epílogo. Los ingleses no quisieron hacer más sangre en un partido sin historia, sin crónica posible; tan solo un soliloquio en blanco y negro de una Inglaterra reivindicada antes de recibir a Bélgica en un duelo de dos selecciones que aspiran a ser la revelación del Mundial. El recital goleador inglés llego acompañado además de otro panameño; éste de no saber marcar ni al hombre ni en zona y mucho menos defender a balón parado.

Solo veinte minutos duró el sueño panameño. Lo que tardaron los 'Pross' en hacerles los dos primeros tantos. Dos únicas dentelladas; un córner a los ocho minutos y un penalti a los veinte, finiquitaron a un equipo atrevido que ya había protagonizado alguna incursión y aún después del golpe se animó en un par de dentelladas de represalia, como en un buen disparo de Bárcenas al cuarto de hora. Pero la valentía no es suficiente cuando la inferioridad sobre el campo es manifiesta.

Ya el tanto de Stones de córner a los ocho minutos noqueó a los americanos, pero fue el segundo, al transformar Kane en gol un placaje de Escobar y Torres a Lingard en el área, el que provocó un cortocircuito que degeneró en apagón. Sin apenas jugar ni sufrir demasiado, dos latigazos ingleses habían finiquitado a un equipo tan atrevido y ambicioso como bisoño.

Porque el primer tanto había llegado de córner, tras un fallo táctico de Murillo en la marca que dejó a Stones en franquía. Y el segundo, en un centro vertical para ganar la espalda a la defensa. Todo muy 'pro'. Más incluso que lo que los 'Pross' acostumbran. Y todo a costa de una Panamá que en dos partidos se ha llevado ya un carro de goles a pesar de haber ofrecido una imagen digna, pero no lo suficiente para evitar algunos errores propios de equipo modesto. Y víctima además de depredadores como Lukaku, que le hizo dos en el debut frente a Bélgica, y Kane.

Voluntarismo panameño

Una pena, porque Panamá incluso con el 2-0 en contra buscó fugazmente la remontada con voluntarismo y momentos de buen juego, pero en cuanto llegaba el juego a balón parado, en cuanto Trippier trazaba un diseño de tiralíneas para ganar la espalda a la defensa, Sterling –al final entre los once elegidos pese a las dudas surgidas durante la semana–, Kane y Lingard aparecían amenazantes ante un Murillo que sufrió demasiado.

El propio Lingard sentenció a los 35 minutos con un golazo en carrera desde más de veinte metros tras una breve conducción a pase de Sterling. Nada podía salvar ya a Panamá, derrotada por inferioridad manifiesta ante unos ingleses que hasta entonces no habían necesitado ningún alarde de juego. El 3-0 desmadejó aún más a una Panamá que acto seguido veía como otro balón parado, de nuevo puesto en juego por Trippier, degeneraba en tres remates de cabeza en el área sucesivos: Kane, Sterling, Stones, que marcaba el cuarto. El apagón era ya una vida entre tinieblas, y sin tiempo para que los panameños hicieran la digestión del cuarto una melé en el área terminaba en un penalti de Godoy sobre Kane que él mismo transformó en el quinto.

Así llegó Inglaterra al descanso con cinco disparos entre los tres palos y otros tantos goles. Claro que también eran dos más que los panameños, que ensayaron tres veces ante la portería de Pickard.

Hablar del segundo tiempo sería un desperdicio de caracteres salvo por dos detalles: el churro o la fantasía de Kane para el sexto tanto 'Pro' y el gol del honor de Baloy, que de paso estropeó las cuentas de los ingleses, a los que ya no les sirve empatar con Bélgica para pasar a octavos de final como líderes. Eso y unos cuantos rondos cerraron un partido con muchos goles y poca historia. Al menos «no se dejaron meter diez», se consolaba su seleccionador.

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