Jornada 1

Bale y los ejemplos de Zamorano o Eto'o

Iván Zamorano, durante un partido con el Real Madrid./EFE
Iván Zamorano, durante un partido con el Real Madrid. / EFE

Zidane tratará de recuperar a un jugador con pie y medio fuera como hizo Valdano con el chileno o Guardiola con el camerunés

José Manuel Andrés
JOSÉ MANUEL ANDRÉSMadrid

 «Si se va mañana, mejor para todos». Cuando Zinedine Zidane le abrió la puerta de salida a Gareth Bale después del primer amistoso de la pretemporada del Real Madrid ante el Bayern, en el que no estuvo el galés a la espera de cerrar su traspaso al Jiangsu Suning chino, nadie podía imaginar que el 'Expreso de Cardiff' sería titular en el debut liguero blanco ante el Celta en Balaídos.

El caso de Bale, aunque rocambolesco, no es ni mucho menos el primero de un jugador con pie y medio fuera de un club y que acaba siendo importante e incluso decisivo en la temporada para su equipo. Está por ver si la versión del '11' blanco en Vigo, incisivo por banda, comprometido y sacrificado en las ayudas en tareas defensivas, acaba siendo una constante o simplemente un canto de cisne, pero lo cierto es que el galés tiene algunos ejemplos de futbolistas que fueron capaces de dar la vuelta a una situación complicada con trabajo y talento.

En el verano de 1994, el Real Madrid era un equipo en plena crisis existencial, cuatro temporadas de dominio culé del 'Dream Team' de Johan Cruyff, dos Ligas perdidas en el último momento en Tenerife y penurias varias en Europa habían quitado al club blanco parte de su aura ganadora. Para reverdecer laureles, Jorge Valdano asumió las riendas del equipo de Chamartín y una de sus primeras decisiones fue declarar transferible al delantero chileno Iván Zamorano, que había llegado al club dos veranos antes, dejando un buen sabor de boca en su primer curso y decepcionando en el segundo, lo que le colocó en la rampa de salida. Otro que estaba cerca de salir a pesar de que había llegado al equipo blanco ese mismo verano procedente del Valladolid era un joven extremo llamado José Emilio Amavisca, ya que en el club lo veían como un jugador a incluir en alguna otra operación.

«Si se va mañana, mejor para todos», llegó a decir Zidane del galés, que fue titular en Balaídos

El transcurso del verano, tal y como ha ocurrido ahora con Bale, cambió los planes de Valdano en relación a una pareja que acabó siendo decisiva en una campaña que concluyó con el Madrid conquistando el título de Liga y que tuvo momentos como el 5-0 al Barça en el Bernabéu, con el que el club de Chamartín devolvió la afrenta sufrida con la manita azulgrana del año anterior en el Camp Nou y en el que marcaron Zamorano por partida triple, el propio Amavisca y un joven Luis Enrique. Al final de temporada, el chileno sumó 28 goles en Liga y fue Pichichi mientras que el cántabro alcanzó la decena de goles y las cinco asistencias, una contribución decisiva para que el Madrid recuperase el trono en España un lustro después.

Amavisca o Beckham también consiguieron dar la vuelta a una situación muy complicada y acabaron siendo importantes

Eto'o y el triplete

Unos cuantos años más tarde, en el verano 2008, Guardiola asumió las riendas del Barça tras una experiencia efímera en el filial azulgrana. La misión era más que complicada, pues para crear un proyecto nuevo primero había que derribar los restos del equipo que al mando de Frank Rijkaard había recuperado para el Barça el brillo de otros tiempos. Futbolistas de la talla de Ronaldinho, Deco o Samuel Eto'o habían perdido por el camino la ambición y con ella el rendimiento superlativo de sus mejores épocas en Can Barça. Con el brasileño rumbo al Milan y el portugués camino del Chelsea, la salida del camerunés finalmente se frustró, provocando su continuidad a pesar de los planes iniciales de Guardiola. El hecho de haberse visto empujado a salir del club espoleó a un jugador cuyo carácter indomable era sobradamente conocido y que acabó la temporada con 30 goles en Liga y otros seis más en Champions que además sirvieron para erigir el primer triplete en la historia del Barça, una hazaña que el africano repitiría un año después con la camiseta del Inter de Milán.

Distinto fue el caso de David Beckham con Fabio Capello. El experimentado entrenador italiano apartó al futbolista inglés cuando éste anunció su salida a Los Angeles Galaxy al término de la campaña 2006-07, pero ante el desarrollo de los acontecimientos se vio obligado a recurrir a sus servicios en el tramo final de una temporada que acabó con un título de Liga épico.

Quién sabe si Bale será capaz de seguir los pasos de Zamorano, Eto'o y compañía. Lo único claro es que por el momento ya ha mostrado sus galones, ayudando al Madrid a situarse por delante del Barça en la clasificación liguera 727 días y 76 jornadas después, el tiempo transcurrido desde que el Madrid conquistase su última Liga en Málaga en la jornada final de la temporada 2016-17.