Portugal

Casillas se resiste a colgar las botas

Iker Casillas, a su llegada a la ciudad deportiva del Oporto. / @IkerCasillas

El portero, a expensas de la decisión de los médicos, se incorpora a la pretemporada del Oporto, pero «no puede entrenarse»

Amador Gómez
AMADOR GÓMEZMadrid

Pese al grave problema de corazón que padece y que amenaza con precipitar su retirada, Iker Casillas se resiste, de momento, a colgar las botas. El portero madrileño se incorporó este lunes a la pretemporada del Oporto, exactamente dos meses después de haber sufrido un infarto agudo de miocardio durante un entrenamiento con el equipo luso. Casillas anunció a través de las redes sociales su «vuelta al trabajo», con una fotografía en la que se le ve sonriente llegando a la ciudad deportiva del Oporto, en Olival.

«Vuelta al trabajo. Primer día», escribió junto a un emoticono con cara burlona el guardameta del Oporto, sobre la imagen de su llegada al centro de entrenamiento del Oporto con dos de sus compañeros de equipo. «Por el momento no puede entrenarse. Los médicos dirán si hace falta esperar uno, dos o tres meses. Veremos», aseguró el representante de Iker Casillas, Carlo Cutropia, citado por el diario deportivo 'O Jogo'.

Casillas, de 38 años, fue víctima de un infarto el pasado 1 de mayo y debió ser operado de urgencia para ser sometido a un cateterismo, antes de iniciar un obligado período de reposo en Oporto, desmintiendo durante su recuperación una retirada inmediata del fútbol profesional. «Retirarme, habrá un día que me tenga que retirar. Déjenme anunciar dicha noticia cuando llegue ese momento. Por ahora tranquilidad», escribió Casillas el 17 de mayo, después de que el periódico 'O Jogo' asegurase que no volvería a jugar al fútbol. Casi un mes después, el 13 de junio, ante la insistencia de la prensa portuguesa, el exportero del Real Madrid y excapitán de la selección española reapareció en las redes para negar de nuevo su despedida del fútbol de élite.

El presidente del Oporto, Jorge Nuno Pinto da Costa, dejó entrever, dos semanas después del infarto sufrido por Casillas, que el club tenía ya asumida la retirada del guardameta, que renovó poco antes su contrato por dos temporadas más, hasta los 40 años. «Tenemos un problema extra con Casillas, con quien habíamos renovado y no necesitaríamos portero. Ahora pensamos que lo vamos a necesitar. También estamos tratando ese caso», confirmó recientemente el máximo dirigente del Oporto.