Taté Álamos: «Lo clásico no interesa a las nuevas generaciones»

Taté Álamos: «Lo clásico no interesa a las nuevas generaciones»

Ya han pasado 33 años desde que le vaticinaron que no duraría ni cinco meses en el negocio. Nacida en una familia de médicos, la malagueña dedica su vida a ser agente de grandes talentos de la música clásica

MARINA RIVAS

Sueña con el día en que se deje de juzgar a los profesionales por su género y se empiece a valorar más sus cualidades para el trabajo. La agente de música clásica Taté Álamos comenzó en este mundillo cuando apenas eran tres las mujeres dedicadas a él en España. Ha llevado en su agenda de representados grandes nombres como Plácido Domingo, Teresa Berganza o Edmon Colomer, viajando con ellos por el mundo mientras atendía llamadas todo el día. Asegura que esta pasión por lo clásico se está perdiendo en las nuevas generaciones, aunque la cultura seguirá triunfando de seguir prevalenciendo el gusto por la calidad.

¿Cómo comenzó su pasión por la música clásica?

–Nací en el seno de una familia de médicos, pero con una gran pasión por la música clásica y la cultura en general. Mi vocación surgió muy temprano y eso me llevó a iniciar mis estudios en el Conservatorio de Música de Málaga.

¿Toca algún instrumento?

–Hice media carrera en el conservatorio y me especialicé en piano y, más tarde, estudié composición. Sin duda, el piano es mi instrumento.

Cuando los jóvenes de hoy no conocen a los grandes autores de música clásica, ¿qué piensa?

–Tampoco conocen la literatura clásica, el teatro clásico, el cine clásico... El gusto por lo clásico no interesa a las nuevas generaciones y, culen mi opinión, es una cuestión muy compleja para contestarla.

En general, ¿piensa que se ha perdido el gusto por este tipo de música?

–Sí, solo tienes que acudir a un teatro de ópera o una sala de conciertos para observar que el promedio de edad de los asistentes es elevado.

Mucha gente lo considera un estilo muy elitista, ¿es así?

–Hace años quizás no estaba al alcance de todas pero, hoy en día, considero que existe una amplia oferta en España.

¿Beethoven o Mozart?

–Los dos son grandes genios y grandes maestros. Mozart, del Clasicismo, y Beethoven un revolucionario que abrió las puertas al Romanticismo.

Y su compositor o músico favorito actualmente es...

–El gran pianista Maurizio Pollini ha sido, es y será mi preferido.

¿Escucha todo tipo de música?, ¿qué otros grupos o cantantes le gustan?

–Desde muy joven me ha interesado todo tipo de música, siempre y cuando sea una música de calidad. Como grupo, los Rolling Stones.

Ya como agente, ¿qué le llevó a desarrollar esta profesión?

–Después de cuatro años dedicada a la enseñanza musical, quise explorar otros campos y decidí convertirme en agente de conciertos, no sólo por mi vocación filantrópica, sino también por la oportunidad de trabajar con grandes directores de orquesta, solistas, cantantes y orquestas nacionales e internacionales.

¿Qué músicos destacados ha llevado o sigue llevando usted?

–He tenido la suerte de trabajar con cantantes como Teresa Berganza, Plácido Domingo o Ignacio Fresan; directores como Edmon Colomer, que ha sido titular de la Orquesta de Malaga, Aldo Ceccato, Carlo Rizzi, Karl Anton Rickenbacher; pianistas como Jean Philippe Collard; chelistas como Gary Hoffman...

¿Es complicado que tomen a una mujer en serio como agente?

–No le voy a mentir, hace 33 años, cuando yo empecé como agente, nos dedicábamos a esto solo tres mujeres en España, con eso ya te digo bastante…

¿Y la han llegado a hacer sentir infravalorada en el mundillo?

–Sí, alguna que otra vez… Si realmente se valorara la profesionalidad, no estaríamos hablando de cuestiones de género.

¿Cómo es una rutina suya de trabajo?

–Uf, no tenemos horarios. Se pasan muchas horas delante del ordenador y al teléfono, con entrevistas, reuniones y después, asistir a los conciertos de mis representados.

¿Qué haría si perdiera el teléfono?

–Soy previsora y procuro tener siempre copias de seguridad de todo mi trabajo .

¿Es un trabajo agradecido?

–Si hago un balance de estos 33 años, las satisfacciones han sido muchas más que las complicaciones.

Imagino que habrá viajado mucho... ¿En cuántos países ha estado?

–Mi trabajo lo he centrado más en España y en el resto de Europa. Cuando comencé como agente tenía que viajar mucho y actualmente ya nos es tan necesario, de hecho, buena parte de mi trabajo lo hago desde mi oficina.

¿Alguna anécdota que recuerde especialmente de esos viajes?

–Sí, recuerdo una vez que estábamos en Catania, Sicilia, y cuando terminó el concierto que yo organizaba y llegamos al hotel nos sorprendió un tiroteo en la celebración de una boda que tuvo lugar allí. Afortunadamente, no nos ocurrió nada, pero mi impresión fue la de estar viviendo la película 'El Padrino', que por cierto que es mi trilogía preferida.

Si no se hubiera dedicado a esto, ¿qué le hubiera gustado hacer?

–Justo su profesión. Hubiera sido periodista.

Y, en su tiempo libre, de tenerlo, ¿tiene alguna afición?

–Soy una gran lectora, especialmente de poesía, e intento no perderme un estreno de cine.

Como agente, ¿cuál es la máxima meta profesional a la que podría aspirar o con la que usted sueña?

–Estoy muy satisfecha de mi trayectoria profesional. Cuando empecé como agente me vaticinaron que no duraría mas de cinco meses y llevo 33 años en esta profesión.

El día que deje este trabajo, se dedicará a…

–Hoy por hoy no me lo planteo. Esta dedicación no es sólo trabajo, es algo más es mi vida.

A nivel cultural, a Málaga le falta...

–Málaga es un referente cultural a nivel nacional e internacional.

Y le sobra...

–Málaga es la bien llamada ciudad del paraíso, no le sobra nada.