Emil Ferris y sus monstruos imparables

Una de las primeras páginas del cómic 'Lo que más me gustan son los monstruos'./Emil Ferris
Una de las primeras páginas del cómic 'Lo que más me gustan son los monstruos'. / Emil Ferris

La autora logra batir todos los récords y situar su obra prima en lo más alto de la crítica del cómic

Jon Sedano
JON SEDANOMálaga

El éxito de 'Lo que más me gusta son los monstruos' ha sido devastador. A sus 54 años, la estadounidense Emil Ferris lanzó un cómic que sorprendió a la crítica a nivel mundial. Un año después, en 2018, los conocidos Premios Eisner le otorgan el galardón a mejor autor completo, mejor colorista y mejor álbum gráfico. Ahora, la editorial Reservoir Books lanza en español la obra. Una obra personal y difícil de catalogar, que rebosa innovación y calidad en cada página.

Su protagonista es Karen Reyes, una niña-lobo de diez años que vive en la cruda Chicago de finales de los sesenta y que sueña con ser detective. Un día, su vecina Anka Silverberg, superviviente del Holocausto, aparece muerta en unas circunstancias un tanto extrañas. La pequeña no duda en ponerse su atuendo de detective, una gabardina y un sombrero, y salir a las oscuras calles a investigar. Mientras la historia avanza, la autora va plasmando en cada ilustración a los principales actores de la vida de su protagonista: Marvela, una madre que ha tenido que sacar adelante una complicada familia como ha podido; Deeze, su hermano, que está a punto de ser enviado a Vietnam, o los Gronan, apellido del casero y de su mujer, que viven en el mismo edificio. Todos ellos, funcionales por sí solos.

'Lo que más me gustan son los monstruos', de Emil Ferris.
'Lo que más me gustan son los monstruos', de Emil Ferris. / SUR

Karen Reyes no deja de ser una alegoría de la vida de Emil Ferris. La autora, que en 2001 contrajo el virus del Nilo occidental y se quedó paralizada de cintura para abajo y perdió la movilidad de su mano derecha, tuvo que reaprender a dibujar para hacer esta novela gráfica. Pero no era la primera vez que se enfrentaba a un mundo que le daba la espalda. De niña, era discapacitada, por lo que sus limitaciones físicas hacían que su vida no fuera tan agradable como la de otros pequeños que corrían y jugaban en el patio del colegio. Era diferente al resto. Al igual que los monstruos, a los que tanto amaba y ama.

Esa diferencia y necesidad de desmarcarse de lo convencional se plasma en cada página. Ilustradas como si fueran un cuaderno, Ferris se salta la norma de escribir entre las líneas azules para dar rienda suelta a su creatividad y dotar al cómic de un estilo único y personal. No hay una línea visual marcada, todo es diferente entre sí. A veces el peso lo llevan las viñetas, otras las anotaciones y en ocasiones el lector es sorprendido por gigantescas ilustraciones que carecen de texto. Todo ello aderezado con una historia dotada de dobles sentidos y significados implícitos, donde los monstruos son los principales protagonistas. Porque aunque se crea que son los malos de las historias, son los únicos capaces de comportarse como realmente son en realidad.

'Juan Solo', de Alejandro Jodorowsky y Georges Bess.
'Juan Solo', de Alejandro Jodorowsky y Georges Bess. / SUR

George Lucas hubiera renegado de este Han Solo latinoamericano. A diferencia del mercenario galáctico, Juan Solo es un sicario que solo busca sobrevivir. Cueste lo que cueste. Su vida es una amalgama de 'Scarface' y 'Desperado'. Sin ningún tipo de valor ni afecto por nadie, la obra cuenta la historia de un joven que fue recogido de la basura por un enano travesti. Curtido en los bajos fondos de Huatulco City, Solo aprenderá por sí mismo a labrarse un nombre dentro del crimen organizado. Un cómic duro, de cierre circular, escrito por uno de los maestros de la bande dessinèe, Jodorowski.

'Sherlock Frankenstein y la Legión del Mal', de Jeff Lemire y David Rubín.
'Sherlock Frankenstein y la Legión del Mal', de Jeff Lemire y David Rubín. / SUR

El superhéroe Martillo Negro desapareció cuando se enfrentaba al villano Anti-Dios. Diez años después, su hija, la periodista Lucy Weber, no ha tirado la toalla y quiere encontrarle. El español David Rubín se encarga de plasmar en cada viñeta, mediante su característico estilo, el guion de Jeff Lemire. Salido de las páginas de 'Black Hammer', uno de los cómics más laureados de los últimos tiempos, el lector se sumerge en una historia que le atrapará rápidamente. Cargado de referencias a obras clásicas del noveno arte, el cómic, que funciona por sí solo, es un complemento perfecto para la serie principal.

'La resurrección de Fénix', varios autores.
'La resurrección de Fénix', varios autores. / SUR

Jean Grey, uno de los personajes más poderosos de la Patrulla-X, fue creada para morir y resucitar. Tal vez no en un primer momento, pero sí poco después, sobre todo cuando empezó a tomar parte de las viñetas el concepto Fuerza Fénix, allá por 1976. Sus idas y venidas han sido una constante en el Universo Marvel, pasando de heroína a villana. La idea original de Jim Shooter, editor jefe de la editorial, ha vuelto a ser utilizada en 2018 para resucitar a uno de los grandes pilares del grupo de mutantes. La Patrulla-X tendrá que enfrentarse de nuevo a la Fuerza Fénix, que pretende convertir a la nueva Jean en su huésped.

'Hombre Hormiga: La llegada de Scott Lang', de John Byrne y David Michelinie.
'Hombre Hormiga: La llegada de Scott Lang', de John Byrne y David Michelinie. / SUR

Antman está de moda gracias a su aparición en el Universo Cinematográfico Marvel. Pero el rostro que se esconde tras la máscara, además de ser el del actor Paul Rudd, es el de Scott Lang. Hank Pym, el Hombre Hormiga original, queda relegado a un segundo plano para dar protagonismo a este exconvicto que robó su traje y se convirtió a finales de la década de 1970 en la encarnación del héroe dentro de Los Vengadores. Aprovechando el estreno del segundo film, Panini ha decidido recopilar en un solo tomo el inicio de esta etapa, que tiene como nexo los lápices de David Micheline.

'Authority: El año perdido', de Grant Morrison y Gene Ha.
'Authority: El año perdido', de Grant Morrison y Gene Ha. / SUR

'The Authority' es uno de esos cómics que ha sentado precedente en el noveno arte. Dividido en varios volúmenes, con un origen establecido por Warren Ellis y Bryan Hitch, la serie cuenta la historia de un grupo de superhéroes, o antihéroes, que se enfrenta a personajes reconocibles de otras editoriales e incluso a gobiernos. Con una narrativa exquisita, sus dos primeras etapas fueron espectaculares, pero el tercer volumen, tras la salida de Morrison, fue un tanto irregular, aunque su nuevo guionista, Keith Giffen, consiguió cerrar un arco que recuerda a 'La Odisea' de Homero.