Rubén Jiménez, el actor nerjeño que sueña con llegar muy alto

Rubén Jiménez./SUR
Rubén Jiménez. / SUR

El intérprete con enanismo, de 41 años, vive desde hace más de una década en Barcelona, donde se gana la vida interpretando al muñeco diabólico 'Chucky' en un parque de atracciones, además de realizar papeles en teatro, cine y televisión

Eugenio Cabezas
EUGENIO CABEZAS

«Siempre he tenido claro una cosa, seré como soy, pero para el mundo tengo que ser muy grande». Es una de las frases que repite Rubén Jiménez Rosco (Zaragoza, 1977) cuando se le pregunta por su condición física. Criado en Nerja desde que tenía un año, este malagueño nació con acondroplasia, es decir, enanismo, una enfermedad rara de origen genético que afecta a apenas uno de cada 25.000 nacimientos. Sin embargo, para él su baja estatura nunca ha sido un obstáculo para perseguir sus sueños. «Fui un niño feliz, tuve una infancia muy enriquecedora, primero en el colegio público San Miguel y luego en el instituto Sierra Almijara, donde terminé el COU», explica a SUR desde Barcelona, donde reside desde 2007.

A la Ciudad Condal llegó buscando las oportunidades laborales que no encontraba en Granada ni en Jaén, donde comenzó estudios universitarios de Empresariales, primero, y de Trabajo Social, después, aunque ambos los acabó abandonando. «Tuve algunos papeles en animación en Granada, pero decidí irme a Barcelona, donde tenía algunos amigos, para construirme una vida, buscar las oportunidades laborales que no estaba teniendo en Andalucía, y la verdad es que no me puedo quejar, la vida me ha sonreído», expresa Jiménez. Cuando apenas llevaba unos meses en Barcelona, por casualidad, le surgió su primera gran oportunidad laboral en el mundo de la interpretación. «Estaba de administrativo en una empresa, y una noche saliendo de marcha me ofrecieron hacer una prueba para el papel de 'Chucky', el muñeco diabólico, en el hotel del terror del parque de atracciones del Tibidabo», recuerda el joven intérprete.

La prueba «les encantó», y hasta el día de hoy. Aunque el trabajo es «duro», en jornadas de hasta ocho horas, Jiménez se lo toma «con humor y filosofía», ya que de marzo a mayo únicamente son los fines de semana y sólo en los meses fuertes del verano tiene que caracterizarse todos los días. «La verdad es que soy imprescindible, y es un papel que sólo podría hacer alguien como yo», sostiene entre risas. No obstante, meterse en la piel del famoso personaje del cine de terror no es lo único que este nerjeño hace, pues lo compagina con apariciones frecuentes en cine, teatro y televisión.

Fotograma de 'Algo muy gordo', con Berto Romero.
Fotograma de 'Algo muy gordo', con Berto Romero. / SUR

Entre lo más destacado de su trayectoria está la película 'Algo muy gordo', de 2017, dirigida por Carlo Padial, en la que comparte protagonismo con el cómico y actor Berto Romero. Además, tiene papeles esporádicos en espacios de humor de la televisión catalana TV3 como 'Cracovia' o 'Polonia', además de en el 'late-night' 'Late Motiv', de Movistar, de Andreu Buenafuente. Pero su filmografía acumula otra decena de títulos, entre películas, cortometrajes, documentales y obras de teatro. «El mundo de la interpretación no es un campo de rosas, pero he ido superando todos los obstáculos», sostiene.

A su juicio, los papeles que ha interpretado «huyen bastante de los tópicos en torno a mi discapacidad». «Nunca haría por ejemplo, un espectáculo del 'bombero-torero' o algo así, no forma parte de mi pensamiento, de mi forma de ver la vida y mi condición física, me resulta algo ofensivo», argumenta Jiménez, quien también ha rechazado formar parte de asociaciones de personas con su enfermedad. «Me parecen algo muy cerrado», añade. Sobre las oportunidades laborales en el mundo de la interpretación para las personas con enanismo, Jiménez sostiene que hay competencia, «pero sinceramente creo que, hoy por hoy, soy de los mejores», remarca.

Sobre la vida en Barcelona, el joven nerjeño, que tiene dos hermanos y una hermana, que no padecen su enfermedad, dice que la Ciudad Condal le ha tratado siempre «muy bien», «nunca he tenido ningún problema», apostilla. En cuanto a la cuestión del independentismo, sí admite que se nota «mucho más en los últimos años, porque los pensamientos políticos están más presentes en el día a día». «Se nota en las familias, la gente te mira y te habla encasillándote en un determinado partido», afirma. No obstante, cree que es «algo que te afecta si quieres que te afecte». «Por ahora no he tenido ninguna incomodidad, hablo perfectamente el catalán, y también el inglés», remarca.

Cuando tiene unos días de vacaciones, viaja a Nerja para reencontrarse con amigos y familiares. La última vez que estuvo en la localidad del Balcón de Europa fue en las pasadas Navidades, cuando atendió una entrevista en una emisora de radio local. «La gente me quiere y me tiene mucho aprecio, me gusta mi pueblo y tengo allí grandes amigos, me encanta Nerja, pero después de doce años estoy ya hecho a la vida en Barcelona, y, por suerte, he conseguido trabajar en algo que me encanta», sostiene. Eso sí, nunca pensó en cursar Arte Dramático. «He hecho cursos de unos meses de duración de interpretación y de técnica vocal», añade.