Ángeles Agrela dinamita el patriarcado desde dentro

Ángeles Agrela presenta su nueva propuesta en la Galería Yusto/Giner. /Josele
Ángeles Agrela presenta su nueva propuesta en la Galería Yusto/Giner. / Josele

La artista jiennense emplea el retrato femenino para subvertir las convenciones estéticas en su nueva exposición en Yusto/Giner

Antonio Javier López
ANTONIO JAVIER LÓPEZ

Ella permanece lánguida, absorta y pasiva. De repente aparece él, atlético y dispuesto, le planta un beso y la salva. Resuelve así todos sus males. Ella espera a ser rescatada y él ejerce esa función. Es el reparto de papeles que ofrecen buena parte de los cuentos clásicos, en especial toda la tradición de las factorías norteamericanas dedicadas a esos menesteres. Y es ese relato, extrapolado a la visión del mundo, a la Historia del Arte, el que quiere subvertir Ángeles Agrela con su trabajo. Una carga de dinamita en los pilares del patriarcado. Pero su explosión no es rabiosa, sino controlada al milímetro. De hecho, en apariencia usa las mismas armas de quienes han impuesto esa manera de contar a las mujeres.

«Quiero ser subversiva desde dentro», desliza Agrela (Úbeda, Jaén, 1966) en la presentación de 'Las bellas durmientes', la potente exposición con la que regresa a la Galería Yusto/Giner de Marbella. Tres años después de 'El favor de las bellas', Agrela mantiene su discurso crítico, al que va despojando de elementos formales hasta dejar a la figura femenina el protagonismo casi absoluto de la escena.

«Para mí es la parte más complicada de mi trabajo. Cuando me voy acercando a temas, voy añadiendo símbolos. He trabajado con las flores, con los jarrones, con esas tensiones que iba buscando con mis imágenes, pero ir liberándome de todo para quedarme sólo con la modelo cuesta trabajo, porque es muy fácil entender las otras imágenes, pero entender esto y llegar a la clave puede resultar más complicado«.

Una clave que pone la proa en la manera en que se ha representado a la mujer, al papel que le ha sido asignado durante siglos. «Reflexiono sobre cómo se ha mostrado esa imagen a lo largo de la Historia. Que se haga ahora, en este momento, y utilizando modelos que están en su máximo potencial de juventud y sensualidad me parece un punto de partida interesante«, defiende.

Además, Agrela usa las herramientas, el lenguaje predilecto, del opresor: realismo y pintura. «Mi aproximación a la imagen de la juventud y de la femineidad parte de la intención de apropiarme del lenguaje más clásico en la pintura y el dibujo y crear esta iconografía para reflexionar sobre cómo se ha mostrado la mujer», ofrece la autora antes de añadir: «Que una artista de mi generación siga usando este trabajo tan clásico me parece mucho más interesante que hacerlo desde la performance u otro tipo de representación».

Tres de las obras de la exposición. / SUR

«Siempre había utilizado mi propia imagen –sigue Agrela–, porque encajaba en los planteamiento conceptuales de mi trabajo, pero ahora necesitaba un salto generacional con esa juventud y esa belleza, por eso he utilizado modelos mucho más jóvenes«, explica la artista que hasta el próximo 13 de noviembre reúne en Yusto/Giner un potente conjunto de pinturas marcadas por un delicado hiperrealismo.

Y en esa decisión formal, Agrela reserva un papel determinante al uso del color. «El color siempre ha sido muy importante para mí. A veces parece que a los artistas nos da un poco de miedo usar el color, pero para mí es algo esencial en mi trabajo», defiende la creadora, que ha recibido, entre otras distinciones, el Premio BMW de Pintura 2015 y el Premio Internacional de Pintura Focus 2017.

Ironía y belleza

«En un tiempo de omnipresencia de la imagen de la mujer en la publicidad o en las redes sociales, de consumo rápido, la obra de Ángeles Agrela pide tiempo para empatizar con estas bellas durmientes. El propio título de la exposición hace referencia también al conocido cuento, tan familiar en nuestra infancia y hoy señalado como inapropiado por un beso no consentido y por presentar a la bella como un sujeto pasivo que espera a que su príncipe la rescate. Nuevamente Ángeles utiliza esa ironía que la caracteriza para dejar patente que la subversión en estos tiempos es posible desde planteamientos absolutamente clásicos«, abrochan desde la galería marbellí, que ha apostado de manera decidida por el trabajo de Agrela.

«La mujer siempre ha estado en el centro de mis obsesiones», cierra una autora, que convierte esas obsesiones en cuadros como espejos donde mirar cómo somos, qué contamos y todo lo que nos queda por cambiar.

La exposición

Artista.
Ángeles Agrela (Úbeda, Jaén, 1966).
Lugar.
Galería Yusto/Giner. Calle Madera, 9. Marbella.
Horario.
De lunes a viernes, de 10.00 a 14.00 y de 17.00 a 20.00 horas; sábados, de 11.00 a 14.00 horas. Entrada gratuita.
Fecha.
Hasta el próximo 13 de noviembre.