Pablo Aranda: «Es un privilegio que me estudien, me hace sentir importante»

La investigadora Rocío Peñalta y el escritor Pablo Aranda durante su encuentro, en las rotativas de Diario SUR. /Félix Palacios
La investigadora Rocío Peñalta y el escritor Pablo Aranda durante su encuentro, en las rotativas de Diario SUR. / Félix Palacios

La profesora de Literatura Rocío Peñalta gana un premio por su investigación de la obra del escritor malagueño

CLAUDIA SAN MARTÍNMálaga

Tener siempre la palabra exacta, la frase perfecta y hasta el chiste sarcástico idóneo, de esos que no ofenden al 99,9% de los lectores, es tan difícil como que el 22 de diciembre el Gordo de la Lotería caiga en la pescadería de tu barrio, tu lugar favorito para comprar el décimo, y que este año, por primera vez en tu vida, no lo hicieras. Pero, como un regalo divino del mismo Apolo, dios de las artes y el intelecto, el escritor Pablo Aranda posee todo lo anterior. En sus novelas, artículos, y seguramente hasta en su lista de la compra, este malagueño conjuga el mix perfecto de palabras hasta crear algo único y con un estilo reconocible. Y éste, precisamente, ha sido el trabajo de Rocío Peñalta, profesora del área de Literatura de la UMA que ha investigado durante años la narrativa en cualquier vertiente del escritor malagueño, y ha sido distinguida con el reconocimiento 'Premio Málaga Investigación' en la modalidad de Humanidades.

Su trabajo 'Escribir desde la periferia: sobre identidad y género literario en la obra de Pablo Aranda' es una recopilación de las características de las obras de este literato desde sus comienzos en 2003 con la novela 'La otra ciudad' hasta la actualidad con 'La distancia'. «Enfoqué mi trabajo en la obra de Pablo porque tenía unas características propias que hacen muy reconocible su manera de escribir. En sus artículos periodísticos también se nota, y es más agradable trabajar sobre algo que te gusta y tienes la opción de hacer», comenta Peñalta.

La investigadora malagueña cogió por primera vez una novela de Pablo Aranda justo en 2003, lo que significó para esta experta en literatura un momento crucial en su carrera profesional. «Aproveché congresos y pequeños trabajos para basarme en su obra, y cuando vi la convocatoria me pareció una buena ocasión para hacer un estudio global, recuperar todo lo que había hecho anteriormente y abordar la obra en su conjunto», aclara Peñalta.

En una charla-entrevista con ambos protagonistas en la que quedó patente la complejidad de la narrativa del escritor, el también articulista de SUR Pablo Aranda se mostró agradecido por recibir en este momento de su recorrido esta recopilación de su obra: «Para hacer teoría de mi literatura creo que sin duda puede hacerlo ella mejor que yo. Es una especialista que lo ve desde fuera y lo lee con cariño. Es un privilegio que me estudien, me hace sentir importante y 'pureta'», comenta el escritor jocosamente.

Evolución

Como ocurre en la carrera de cualquier artista, su obra, ya sea en papel, plasmada sobre lienzo o interpretada, evoluciona con la personalidad del propio creador. Ésta es una de las características que señala Peñalta en su trabajo: un salto literario que ha ido modificando los rasgos que definen la prosa de Aranda. «En estas últimas hay más acción, más movimiento», aclara la investigadora. Una evolución que hasta el propio autor reconoce: «Creo que en mi literatura, aunque haya elementos comunes desde la primera novela hasta la última, hay dos etapas marcadas», señala Aranda. La primera de ellas se caracteriza por la densidad de la narración «en las que el elemento literario está más a la vista», y en las últimas, sin perder ese rasgo que hace reconocible cualquier texto 'arandiano', «se ha perdido densidad, es todo más rápido, hay menos narración y más diálogo, menos aspavientos literarios y más acción».

Además, la investigadora ha dejado plasmado este desarrollo literario en su trabajo: «Hay un segundo capítulo que está dedicado especialmente a las últimas novelas porque tienen muchos elementos de narrativa criminal, de asesinato, sospechosos, y lo analizo desde la línea de investigación policiaca», aclara Peñalta, coincidiendo con Aranda en que, aunque la literatura del escritor se catalogue comúnmente como 'novela negra', no llega a serlo del todo. «Es curioso porque en algunas librerías mis novelas están catalogadas como novela negra o policiaca, pero yo tampoco lo veo así», comenta el escritor lanzándole una pregunta a Peñalta: «¿Incluirías en algún género o subgénero mis novelas?».

En este sentido, la novela negra tiene elementos de intriga y suele haber un crimen que rompe «con el sistema establecido y al final, la investigación y la detención del culpable reestablecen ese orden. La única etiqueta que le pondría sería la de 'novela criminal', porque hay crímenes, pero es un término muy genérico», sentencia la investigadora.

Una buena obra

A la hora de disponerse a escribir cualquier texto, sobre todo una novela, Aranda sostiene que uno de los pilares fundamentales es que haya una base en la que se sustente, en la que hay que estar más que convencido de que «lo que se cuenta merece la pena ser contado», y realizar posteriormente un sólido trabajo de corrección: «Cuando un texto, por ejemplo periodístico, no está corregido se nota. Además, los elementos que queden, lo que sobre o lo que falte, lo que es suceptible a ser corregido o cambiado, en una buena corrección tienen que saltar todas las alarmas».

Y esto, para escribir un buen texto que funcione, que atrape y que sea comprendido es fundamental.

En la actualidad Aranda está inmerso en el trabajo de corrección de una nueva novela que pronto verá la luz, y afirma que, sin duda ésta es una de las características que debe tener cualquier buena narración: «Que esté bien escrita y que atrape, y ya a partir de ahí puede gustarme cualquier género literario».

Pero, ¿qué es un libro mal contado? En este sentido, pueden existir múltiples opiniones que lleven a una novela a las listas de 'no te la leas nunca, no vale la pena' o a la de 'imprescindible, best-seller, cómpralo ya'.

Para Aranda, una historia mal contada es aquella «que resulte pesada, que sea tramposa, que use un lenguaje descuidado y que no enganche. Que los elementos con los que está construida sean endebles».

Sobre la actualidad

Peñalta es licenciada en Periodismo por la Universidad de Málaga (2001-2005) y Licenciada en Teoría de la Literatura y Literatura Comparada por la Universidad Complutense de Madrid (2005-2007). Hizo el Máster en Estudios Literarios por esta misma universidad (2007-2008) y es Doctora en Estudios Interculturales y Literarios, con mención europea y Premio Extraordinario de Doctorado, también por la Universidad Complutense de Madrid en 2014.

Aranda es licenciado en Filología Hispánica, escritor, columnista en Diario SUR y director del Aula de Cultura de SUR. Además, es director de actividades de la Fundación Manuel Alcántara. Alguna de sus obras más reconocidas y que han recibido algunos prestigiosos premios a nivel nacional son 'La otra ciudad' (2003), 'Desprendimiento de rutina' (2003) o 'Ucrania' (2006). Las novelas y libros infantiles más recientes son 'El protegido' (2015), De viaje por el mundo' (2017) , o 'La distancia' (2018).

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