Torremolinos celebra su Orgullo LGTBI entre reivindicaciones y avisos: «Cabemos todos»

Gutiérrez incidió en la necesidad de educar desde el respeto../SUR
Gutiérrez incidió en la necesidad de educar desde el respeto.. / SUR

El waterpolista Víctor Gutiérrez pronuncia un pregón que reclama «una educación inclusiva desde el respeto y la tolerancia»

Alberto Gómez
ALBERTO GÓMEZ

Torremolinos reivindica estos días la diversidad y libertad sexuales con la quinta edición del Orgullo LGTBI. El waterpolista Víctor Gutiérrez pronunció ayer el pregón de este evento, que cada año congrega a decenas de miles de personas. Durante un acto celebrado en la plaza de La Nogalera y presidido por el alcalde en funciones, José Ortiz, el deportista olímpico hizo referencia, sin nombrarla, a la entrada de la extrema derecha en las instituciones: «Vienen tiempos en los que no podemos relajarnos. Es una lucha conjunta». También reveló que hace tres décadas que sus padres compraron una casa en La Carihuela: «Me siento como un torremolinense más. Soy consciente de lo afortunado que he sido de que eligieran este sitio». Gutiérrez también tuvo palabras para el aperturismo practicado en los últimos años por parte del Ayuntamiento: «Habéis conseguido situar Torremolinos otra vez en el mapa internacional LGTBI, traer a personas de todo el mundo que quedan maravilladas con la ciudad, con su oferta y sus gentes».

El waterpolista madrileño advirtió de que «no todo está conseguido» y repasó la situación de los campos de concentración para homosexuales de Chechenia, los casos de suicidio por acoso escolar o los mensajes de odio lanzados por plataformas como Hazte Oír: «Algunas voces de la Iglesia nos siguen considerando enfermos y ha entrado en toda España una fuerza política que quiere quitarnos nuestros derechos». El deportista incidió en la importancia de promocionar «una educación inclusiva desde el respeto y la tolerancia para enseñar que la diversidad nos rodea y que no hay nada de malo en ella». Con datos escalofriantes, como que el 43 por ciento de los menores LGTBI han pensado alguna vez en suicidarse y el 17 por ciento lo ha intentado, Gutiérrez culminó su pregón con una exigencia: «Ni un niño muerto más por ser gay, lesbiana o transexual. Nos gustamos como somos, con nuestros cuerpos. Vamos a celebrar un año más que nos queremos, que el amor siempre gana y que en esta sociedad cabemos todos».

Miembros de la corporación y representantes del tejido asociativo despliegan la bandera LGTBI en el Ayuntamiento.
Miembros de la corporación y representantes del tejido asociativo despliegan la bandera LGTBI en el Ayuntamiento. / SUR

El Orgullo está organizado por el Ayuntamiento de Torremolinos en colaboración con las asociaciones del colectivo LGTBI y más de cien empresas representadas por la Asociación de Comerciantes Gays de Torremolinos (Acogat) y situados sobre todo en el entorno de La Nogalera y el Hotel Ritual. Con su apoyo desde el cambio de gobierno producido en 2015, cuando el exalcalde Pedro Fernández Montes fue desalojado de la Alcaldía por el socialista José Ortiz, la corporación ahora saliente trataba de ofrecer cobertura institucional a una realidad negada durante años por el Consistorio.

En 2014, el anterior Ejecutivo del PP prohibió la celebración de actuaciones transformistas alegando la cercanía de un parque infantil. Tras el revuelo originado por la medida, el Ayuntamiento envió un esperpéntico comunicado de prensa en el negaba que La Nogalera fuese «la Chueca de Torremolinos» y afirmaba que la plaza «no tiene ninguna connotación relacionada con cualquier clase de opción sexual», además de asegurar que el carácter «tolerante» de la localidad costasoleña quedaba acreditado por «la masiva y constante permanencia en el municipio de muchas personas de condición homosexual que conviven de forma sana y natural». Como respuesta, La Nogalera y Chueca se hermanaron en 2016.

Esta edición del Orgullo conmemora el cincuenta aniversario de las protestas espontáneas surgidas contra una redada policial en el pub conocido como Stonewall Inn, en el barrio neoyorquino de Greenwich Village, la primera vez en la historia de Estados Unidos que la comunidad LGTBI luchó contra un sistema que discriminaba y perseguía la diversidad sexual, como ocurrió en España durante el franquismo y tiempo después. Por eso el lema este año es '50 años siendo visibles. De Stonewall a Torremolinos'.

Ayer, además del pregón, se izaron banderas LGTBI en el Ayuntamiento y La Nogalera. Hoy, también en La Nogalera, actuarán Karina y Loreen, entre varias drags y djs, durante una gala presentada por Xenon Spain y Kelly Roller. Mañana, día grande del Orgullo, se celebrará la manifestación reivindicativa con carrozas que saldrán de la plaza Blas Infante a partir de las 17 horas. Por la noche actuarán Loco Mia y OBK. El domingo al mediodía, Kate Ryan ofrecerá un concierto en El Bajondillo, donde se instalarán carpas de salud y pruebas para la detección precoz del VIH.

Gutiérrez iza la bandera junto a Ortiz
Gutiérrez iza la bandera junto a Ortiz / SUR

Se trata de la quinta edición del Orgullo de Torremolinos, la sexta si tenemos en cuenta el 'Pride' solidario prohibido por el anterior gobierno local de Fernández Montes en 2014. Aquel veto supuso la simiente de esta fiesta anual destinada a reivindicar los derechos del colectivo formado por lesbianas, gays, transexuales, bisexuales e intersexuales y fomentar valores como la igualdad, el respeto y la convivencia. La organización prevé superar los 50.000 asistentes, en sintonía con los datos registrados en ediciones anteriores. Que comience la fiesta. Con orgullo.