Uno de los emisarios se ha roto tres veces desde 2017

ALVARO FRÍAS y JUAN CANOMálaga

El problema del saneamiento en Nerja, que ostenta el dudoso honor de ser el único gran municipio del litoral malagueño que sigue vertiendo directamente al mar sus aguas residuales sin depurar, se percibe más claramente con cada rotura de los emisarios. Porque ese «vertedero submarino incontrolado» del que habla el Seprona de la Guardia Civil en sus informes se traslada directamente a la orilla de la playa, dejando la porquería, esa que habitualmente acaba en el fondo del mar, a la vista de cualquiera.

El emisario de Torrecilla, uno de los tres que vierten al mar las aguas residuales de los nerjeños, se ha roto tres veces desde 2017 por el efecto de los temporales. La última, sin ir más lejos, el mes pasado.

Los vídeos que ayer y hoy publica SUR corresponden a los trabajos realizados en el emisario para su reparación. De la primera avería, la de marzo de 2017, se ocupó Ángel Guerreiro, un buzo con 32 años de experiencia que es gerente de la empresa malagueña Obras Hidráulicas Marítimas, S. L., especializada en la instalación y arreglo de emisarios submarinos. «Reparamos un tramo de 110 metros de longitud. La avería estaba a unos cuatro metros de profundidad y 180 de la orilla», explica el especialista, que asegura que aconsejó al Ayuntamiento reparar con tubos de fundición, «pero ellos quisieron hacerlo con polietileno», que era más barato, «unos 10 o 15.000 euros, aunque hablo de memoria».

Tras dos meses de trabajo en el agua, Guerreiro hizo «prueba de presión» sin detectar fugas, por lo que los residuos volvían a salir a 43 metros de profundidad y 1.500 metros de la costa, «pero no me quedé tranquilo por el material», apostilla el buzo, que se encuentra estos días trabajando en Palma de Mallorca en la regeneración de dos playas. «En marzo del año siguiente vino otro temporal y el polietileno acabó flotando. Querían que yo lo reparara alegando que estaba en garantía, pero no lo hice porque no usaron los materiales que yo les aconsejé».

Para reparar la avería de 2018, el consistorio se puso en manos de la gaditana MacPherson Servicios Subacuáticos, cuyo gerente, otro buzo con 25 años de experiencia, es Daniel MacPherson. Como la anterior, se dedica a reparar emisarios por toda España y en otros lugares del mundo.